Descubrí cómo hacer mermelada de sandía y melón: frescura y dulzura en cada frasco

Mermelada de sandía y melón: una receta artesanal que combina las dos frutas estivales por excelencia. Claves para lograr la textura ideal y un toque especial de vainilla para acompañar postres o platos agridulces.

Cuando pensamos en frutas de estación, la sandía y el melón lideran cualquier ranking de frescura. Sin embargo, su uso suele limitarse al consumo directo o en ensaladas de frutas. Elaborar una mermelada casera con estas piezas, en una receta sencilla, permite capturar su dulzor natural y transformarlo en un aliado versátil para el desayuno o la cocina gourmet.

Con una técnica sencilla de reducción y el equilibrio justo de acidez que te proponemos en esta receta de mermelada, es posible crear una conserva vibrante y equilibrada en pocos pasos.


Mermelada de sandía y melón: preparación y el paso crítico de las semillas


Para esta mezcla equilibrada, se requieren 300 gramos de pulpa de sandía y 300 gramos de melón, junto con el jugo de un limón y 300 gramos de azúcar.

  • Limpieza profunda: el primer paso fundamental es pelar y trocear ambas frutas, asegurándose con especial atención de retirar todas las semillas.
  • Reducción de líquidos: debido al alto contenido hídrico de estas frutas, se debe hervir la pulpa sola hasta que el líquido reduzca significativamente.
    Recién en ese punto se incorpora el azúcar y el jugo de limón (o naranja, si se busca un matiz cítrico diferente), cocinando a fuego medio por otros 20 minutos.
    Si se desea una consistencia más firme, se puede optar por añadir pectina.

Mermelada de sandía y melón en versión gourmet: sandía macerada y vainilla


Si preferís un sabor más profundo y especiado, existe una variante que utiliza 1 kilo de pulpa de sandía.

  • Maceración: el secreto aquí es dejar la fruta reposando en azúcar durante varias horas antes de llevarla al fuego.
  • Cocción lenta: luego, se cocina a fuego bajo durante unos 40 minutos junto con una vaina o extracto de vainilla.
    Este toque aromático la convierte en el acompañamiento perfecto no solo para yogures y tostadas, sino también como una guarnición sofisticada para carnes blancas.

Cuando pensamos en frutas de estación, la sandía y el melón lideran cualquier ranking de frescura. Sin embargo, su uso suele limitarse al consumo directo o en ensaladas de frutas. Elaborar una mermelada casera con estas piezas, en una receta sencilla, permite capturar su dulzor natural y transformarlo en un aliado versátil para el desayuno o la cocina gourmet.

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