“Terminal y ludopatía”



Pensaba qué difícil se hace conseguir que te den una buena noticia sin que exista el “pero”. Cuando te dicen “Te ganaste el auto… perooo” esa palabra casi te amarga el premio, porque detrás de ella vienen cosas que no te gustan.

Con beneplácito para todos los que habitamos San Carlos de Bariloche, el gobernador viene a decirnos que van a hacer la nueva terminal de colectivos, una obra que junto con el centro de convenciones es largamente prometida por todos los gobiernos y nunca llega, y esta vez parece que al menos se hará realidad, pero
–siempre el “pero”– no la hace el Estado, la hace una empresa privada de juegos, la misma que maneja los casinos de la zona.

Van a hacer tantas obras y de tal magnitud que no cabe ninguna duda sobre la rentabilidad que tienen estas salas de juego, cosa que parecería normal si viviéramos en situaciones normales, pero no es así. El sistema económico que envuelve y se desarrolla en nuestra ciudad hace que muchos trabajos sean temporales, y cuando la obra pública se detiene (muy a menudo) las variables de ajuste siempre son los trabajadores, nuestros vecinos para ser más concretos.

Todos saben que la ludopatía es la enfermedad del juego, y ésta casi siempre toca las fibras de las poblaciones más vulnerables, y aquí en Bariloche este tema es de mucha gravedad. Si uno quiere conocer historias muy lamentables puede ir a los jardines de infantes o colegios de zonas del Alto y ver cómo muchos chicos son retirados mucho más tarde (casi olvidados) porque sus padres, o tíos, o quienes se comprometieron a retirarlos, estuvieron en el casino tratando de ver si la suerte les permitía vivir un día más y mejor.

Este tema, que es muy conocido por quienes trabajan en asistencia social en nuestra ciudad, ha estropeado a muchas familias, como lo hace el alcohol o las drogas.

Vamos a tener una terminal nueva pero… ¿qué vamos a hacer con nuestros vecinos cuya situación social y económica los ha llevado a contraer este vicio del juego y con aquellos que sin estar mal tampoco pueden dejar de entregar el fruto de su trabajo de forma compulsiva y permanente? Aquí me gustaría que hagamos una pequeña reflexión, y por qué no que la misma quede como una idea hacia las autoridades y la empresa de juegos: existen carteles en los casinos que dicen que uno debe llamar a un 0800 para que lo ayuden con esta enfermedad, es algo así como las fotos de enfermos de cáncer que existen en los paquetes de cigarrillo y que no hacen que baje su venta, o sea, son formalidades legales. Yo propondría que esta empresa de salas de juego aporte un monto a determinar para que el Municipio a través de sus agentes sociales pueda detectar a las familias con problemas de adicción al juego y los pueda entonces ayudar a salir de esta enfermedad que deteriora la base de sustentación de nuestra sociedad, o sea la familia.

Una medida de este tipo puede realmente ser de gran beneficio e impacto social, y demostraría que estas empresas de juego tienen una real preocupación sobre el tema de la ludopatía; sería algo así como demostrar que son responsables de lo que su actividad puede generar, en cuanto a su costado negativo, y que están dispuestas a que esto se revierta. De otra manera seguiremos viendo familias destruidas y vecinos con caras largas que siguen yendo a jugar por necesidad… y perdiendo por obligación.

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056

“Existen carteles en los casinos que dicen que uno debe llamar a un 0800 para que lo ayuden con esta enfermedad, es algo así como las fotos de enfermos de cáncer de los cigarrillos”.

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056

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“Existen carteles en los casinos que dicen que uno debe llamar a un 0800 para que lo ayuden con esta enfermedad, es algo así como las fotos de enfermos de cáncer de los cigarrillos”.

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