Teté Coustarot, una mujer segura
Habló del presente del país, su pasado y el Martín Fierro.
Jose Mellado
MAQUINCHAO.- Hace casi cinco décadas que Stella Maris Coustarot, Teté, partió a la jungla de cemento donde se cocina a fuego lento el destino del país. Era adolescente, la primera reina de la Fiesta de La Manzana, nieta de inmigrantes y poseedora de una curiosidad llamativa. Comenzó a estudiar periodismo, conoció a Ernesto Sabato y saltó a la fama, pero nunca cortó con ese lazo visceral con Río Negro.
Maquinchao. Sábado por la mañana. Teté viaja en una camioneta que surca una ruta de polvo inconclusa. Se dirige al acto de los cien años de la escuela primaria N°4 de la línea sur. Acaba de ganar otro Martín Fierro (de programas de cable) y está exultante. Durmió poco pero tiene el rostro aporcelanado. Su historia ancestral está ligada a esos lugares tantas veces olvidados. Su abuelo llegó a fines de la década del 20 escapando de la Primera Guerra Mundial. Se instaló en Viedma.
“Allí, aún siendo territorio nacional, mi abuelo consiguió su primer contrato como albañil para construir todas estas ciudades. Maquinchao, Jacobacci, Ñorquinco fueron nombres que siempre escuché de su boca y que están ligados a mis orígenes. Por eso es que siento la necesidad de volver a Río Negro”. El regreso tiene que ver con que es madrina de Edersa y la empresa de energía le obsequió a la escuela centenaria un sistema de iluminación moderno, de led, para el interior y exterior, por eso Teté estuvo en el acto y se llevó todas los aplausos y gestos de cariño. “Capaz que en algo tuvo que ver con la construcción de esta escuela”, dijo sonriente.
En febrero del 2016 se cumplirán 50 años de la primera Fiesta de La Manzana y 50 del reinado de Teté, primera monarca. Esa fue la carta de presentación a nivel nacional, más allá de que su vocación estaba en el periodismo. Después de recibir el cetro, saltó a las páginas de “Clarín”, tuvo contacto con Ernesto Sabato y armó una dilatada y versátil carrera. El viernes ganó un Martín Fierro con el programa “Favaloro Televisión”, que sale por canal América 24.
–¿Cómo llegás a tener relación con la Fundación Favaloro?
–Cuando estaba terminando la carrera de periodismo en la Universidad de La Plata, una casa de moda me llamó para desfilar y el organizador era hincha de Gimnasia y amigo de René Favaloro, que era muy tripero. Ahí lo conocí y después le hice varios reportajes. Fue una persona admirable. Su final me golpeó, como a todo el país. Me indignó, y más ahora conociendo el gran trabajo que se hace en la fundación.
–Tenés el reconocimiento que merece.
–Sí, en todas las encuestas siempre es el argentino más votado. Era un hombre con una concepción fenomenal de la Argentina.
–De una Argentina que hoy parece segmentada.
–Hay demasiadas peleas y me parece que deben terminar. Los enfrentamientos nunca son buenos, menos la violencia.
–Hay una polarización total en el mundo de las ideas; cuesta aceptar el pensamiento ajeno…
–Recorro el país constantemente y la gran equivocación está en pensar que la realidad es sólo la que rodea a uno. La gente elige de diferente forma, sea con el corazón, la cabeza o el bolsillo. No se qué pasará el 25 (de octubre), pero sólo puedo decir que tenemos suerte de poder elegir. Y también de ser argentinos, porque somos creativos, luchadores. Me conmueve hoy el grado de participación directa en todo que tienen las mujeres.
–A vos la belleza te ayudó, pero hoy esos patrones se modificaron.
–A mí me ayudó mucho la belleza, pero también supe qué hacer con ella. Y nunca dejé de pensar que mi vocación era el periodismo. Hoy lo que muestran los medios de comunicación es extremo, a veces irreal. Chicas muy flaquitas, casi anoréxicas, que disimulan con prótesis, pero eso está mal…. Las mujeres argentinas somos muy lindas, pero somos mucho más que eso.
Teté también hace radio y reportajes para dos medios gráficos. Es presentadora, madrina y la semana próxima se transformará en jurado de un programa de talentos que conducirá Guido Kaczka por El Trece. “Todos tenemos un talento y el formato del programa será buscar gente con esas aptitudes. Puede ser en baile, canto, zapateo, pintura, algún arte u oficio”, explicó. Su versatilidad tiene un límite. “Nunca haría ficción porque no soy actriz y he rechazado programas como el ‘Bailando’ o el ‘Celebrity Splash’… ¿Me imaginás con malla y gorrita, arriba de un trampolín, aterrada? Un delirio”.
–¿Cuánto le debe Teté Coustarot a esa chica de 15 años que fue primera Reina de la Manzana?
–Mucho, todo… Cada vez que cuento quién soy, digo que fui la primera Reina de la Manzana. Ese momento me definió para siempre, porque entendí que iba a ser una mujer segura.
La conductora y modelo festejo con la gente de Maquinchao el Martín Fierro que ganó por su programa de cable.
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