Tiempo de ecoturismo
La observación de aves en su hábitat natural está en auge y la región ofrece excelentes escenarios para practicarla.A partir de mañana se desarrollarán en la villa actividades, seminarios y talleres relacionados con el lanzamiento de la temporada 2013.
La observación de aves es una de las actividades turísticas que más ha crecido en la Patagonia en los últimos años. En el mundo es un mercado importante y sólo en Estados Unidos se estima que hay 50.000.000 de cultores, de los cuales más de 15.000.000 salen del país para practicar la actividad. “En el aeropuerto de Ezeiza se realiza un relevamiento a los extranjeros que ingresan a Argentina. El avistaje de aves se posiciona entre los primeros puestos a la hora de venir”, asegura Marcelo Chambó, del Club de Observadores de Aves (COA) Tintica de Villa La Angostura.
La provincia del Neuquén tiene un gran potencial ecoturístico. En ese marco, no es casual que por cuarto año consecutivo la inauguración de la temporada de observación se haga el próximo 21 de septiembre en La Angostura, organizado por el COA Tintica.
“La localidad se encuentra enclavada en el bosque andino patagónico donde habitan aves como el chucao, el huet huet, el cóndor andino en los cerros, el carpintero gigante y, en el lago Nahuel Huapi, el cormorán imperial. A este último se lo encuentra en las costas marinas y es el único lago que habita dentro del continente”, señala Chambó.
Entre las ventajas de la localidad para la apreciación de aves es su ubicación estratégica: se encuentra a pocos kilómetros de las selva valdiviana y Pacífico al oeste y de la estepa y el monte al este: “Logra ser un lugar estratégico para alojarse y ser el punto de partida para ver especies de distintas ecorregiones en pocos kilómetros”. La inauguración de la temporada es en primavera, en virtud de que la misma es de septiembre a marzo, debido a que es en esta época del año en la que se da la anidación y reproducción de las aves.
También llamada Birdwatching, su significado en inglés, la observación de aves acerca a la gente a la naturaleza a través de las especies, sus costumbres y vuelos.
Si bien los lugares van a ser definidos en un taller que se realizará mañana entre guardaparques, guardafaunas, COA y biólogos de la zona, en el marco de las actividades por la apertura de temporada, los observadores locales suelen ir a bahía Las Balsas, bahía Mansa, península de Quetrihué, laguna Pire, brazo Rincón, cascada Nivinco (pato de los torrentes, muy difícil de ver), isla Fray Menéndez (anida el Cormorán Imperial), cerro Bayo, Villa Llanquín y alrededores, flotada por el río Limay, condorera de Cuyín Manzano y de estancia El Desafío, estancia Rincón Grande (costa del Limay próxima a anfiteatro), Costa de Collón Cura.
Elementos indispensables para observar aves: binoculares, guía de campo y cuaderno de campo para anotaciones.
Circuitos
Saliendo de Traful hacia Confluencia por la ruta provincial 65, el bosque va perdiendo algo de humedad y mientras el ambiente se hace un poco más rústico y árido emergen grandes paredes de rocas.
El río Traful serpentea y acompaña parte del trayecto. A sólo cinco kilómetros se pasa por el Mirador del Viento (el punto panorámico casi emblemático de Villa Traful) y a 12 kilómetros se encuentra el río Minero.
Luego se cruza el puente del río Cuyín Manzano y se toma a la izquierda, encontrando un cajón con imponentes paredes de piedra.
En la parte más alta de las rocas se divisan los refugios de cóndores.
Al final del camino se encuentra la pequeña aldea de Cuyín, compuesto por una escuela rural y algunas casas de pobladores, donde se pueden adquirir frutas finas, pan casero o chivito.
(AVL)
Carpintero pitío
Cabecita negra austral
Cormorán imperial
Ratona común en su nido.
Chimango
En la estancia
El Desafío hay una condorera donde más de 80 ejemplares van a dormir.
Villa la Angostura
Pato maicero
Carpintero gigante.
Huet huet
Agilucho común
aaaaaaaa
a
Cóndor andino.
Fotos: Gentileza Mariano Costa y COA Tintica
La observación de aves es una de las actividades turísticas que más ha crecido en la Patagonia en los últimos años. En el mundo es un mercado importante y sólo en Estados Unidos se estima que hay 50.000.000 de cultores, de los cuales más de 15.000.000 salen del país para practicar la actividad. “En el aeropuerto de Ezeiza se realiza un relevamiento a los extranjeros que ingresan a Argentina. El avistaje de aves se posiciona entre los primeros puestos a la hora de venir”, asegura Marcelo Chambó, del Club de Observadores de Aves (COA) Tintica de Villa La Angostura.
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