«Tocamos lo que pida la canción»

Aunque frenó un poco el ritmo, la Bersuit Vergarabat tuvo un año intenso, el cual cerrará el domingo con el recital que dará a las 21 en el estadio Ruca Che de Neuquén. Antes de su arribo a la región, René Isel "Pepe" Céspedes, bajista de la banda, habló con "Río Negro" sobre el presente del grupo, que quiere un poco de tranquilidad, aunque sigue presentándole a su público "Testosterona", su nuevo disco, y se

Redacción

Por Redacción

El «Pelado» Gustavo Cordera en voz, la guitarra de Oscar Humberto Righi, Carlos Martín en batería y percusión, Alberto Verenzuela en guitarra y armónica, Carlos Sbarbati y Daniel Suárez en voz y coros, Juan Carlos Subirá en teclados y acordeón, y el bajo de René Isel «Pepe» Céspedes -que dialogó con «Río Negro» en los Estudios Del Cielito, antes de una sesión de selección de borradores para nuevos temas-, miembros de Bersuit Vergarabat cierran el año domingo a las 21, el Estadio Ruca Che de Neuquén presentando «Testosterona», su último CD.

«En este año decidimos directamente levantar el pie del acelerador porque en el 2004 habíamos hecho ciento diez recitales no sólo en nuestro país, en Estados Unidos, España, México y etcétera; vamos a tantos lugares que me olvido de la mayoría. Quedamos bastante cansados y el cuerpo pasó alguna que otra factura. En el 2005 decidimos hacer menos shows, la mitad aproximadamente; sumando los que realizamos con Andrés Calamaro y demás, terminaremos en unos sesenta. Impresionante…».

Intenso trabajo por el que «nosotros estamos súper agradecidos con el público, pero la situación se nos fue un poquito de las manos y este año. Sumando el efecto Cromañón tan terrible, lógicamente la única que quedaba era bajar un cambio, varios. Porque no te das cuenta y llega el punto de entrar en una vorágine, estás en Ushuaia, al otro día en Asunción, pasás a ser un muñeco que llevan de un lado a otro. Y no nos gustaba eso… Decidimos matizar un poco; en el medio de tod hicimos un disco. Grabar nos gusta mucho a todos. Y ahora, la llevamos con la mayor tranquilidad posible. Tal vez quien más lo sufra en el cuerpo y en que la gente quiere estar mucho con él, es el Pelado, Gustavo. Ahora está en un plan de correrse un poco y me parece buenísimo porque le va a hacer bien como persona».

Un trabajo que también pasa factura en las relaciones, los lleva a alejarse de la familia. «A decir verdad, la familia se fue acostumbrando,» aclara Pepe, «en lo personal, me afectan bastante las giras. Tal vez sea uno de los que más las sufren, por mí más que por mis familiares. Por esa cuestión de tocar tierra propia, esa cosa de estar siempre de forastero no me gusta mucho. Es algo particular mío, la mayoría lo disfruta. Sí, las relaciones se resienten, hay que hablar, avisar a los hijos sobre todo, cuando te vas por muchos días. Aunque sean chiquitos hay que contarles. Es la parte mala que esto tiene. Pero igual estamos muy agradecidos por poder trabajar así».

– ¿Qué edad tiene tu hijo?

– Dos años.

– ¿Cómo explicarle siendo tan chico?

– Yo le hablo (sonríe) desde que tenía meses. Nos íbamos de gira, le contaba y me miraba. No sé, me iba tranquilo creyendo que entendía… Ahora, directamente, le cuento que papá se va en avión y él lo imita con la mano, haciendo ruido con la boca. Lo entiende… No le gusta un carajo, por supuesto. Lo que le digo es verdad y me voy por unos días. Después lo llamo por teléfono, seguro…

Después de Neuquén, Bersuit para por las fiestas y el 4 de enero abre el 2006 en Santa Cruz de Tenerife, el 5 en Las Palmas. «Luego vamos a Logroño, a un festival. Será una semana, diez días a lo sumo. Va a ser raro salir en verano y meternos en un invierno tremendo. Siempre viajamos en julio, agosto y zafamos del invierno de acá».

«Terminada la gira, como buenos trabajadores, pedimos la segunda quincena de enero para vacaciones. Antes, en estos últimos día de diciembre, con Gustavo y Juan, hacemos siempre el trabajo de pasarnos todas las improvisaciones, las cosas que hacemos en los micros, algunas luego se transformarán en canciones… Es una última etapa de tarea artesanal, luego cada uno termina la que le parezca, la que le gusta. El año entrante pensamos sacar otro disco. Acá (en Del Cielito) estamos desgrabando lo que fuimos juntado. Es un laburo. Imaginate que por ahí tenemos tres, cuatro horas el grabador prendido, puede haber una charla, música, cualquier cosa. Es pesado escuchar, parar, separar, repasar, avanzar porque más adelante o en otro día hay una pedacito de tema que se relaciona… En marzo, abril, haremos el demo y seguiremos hasta terminarlo…

– En vacaciones, podés desenchufarte totalmente (la risa de Pepe, anticipa la respuesta), caminar con tu hijo sin pensar en música…

– No puedo, no puedo. En vacaciones, los dos primeros días estás como en Buenos Aires o donde vivas, después vas bajando y cuando lo lográs, hay que volver. Tengo armado un plan con Fermín -se llama el loco- para pasarla lo mejor posible. Todavía no sabemos bien, pero iremos a algún lado tranquilo que no sea Mar del Plata, por ejemplo.

– ¿Quién maneja la cuestión rítmica, tan variada en Bersuit? ¿Vos desde el bajo, Juan, el Pelado?

– Nuestro lema es tocar lo que la canción pida. Aunque suene un poco subjetivo. En eso resumimos mucho: tocá esto, aquello, otro que sugiere por qué no hacés tal cosa… Es un código interno y si sabemos que la canción va para determinado lugar, vamos con ella, la acompañamos para no volvernos más locos. Después de tantos años, es nuestro método. A veces, está bueno tocar lo que la canción no pide, pero para joder, nada más… Otras veces, de antemano sabemos que será una cumbia o, por ejemplo, «Me duele festejar» (de «Testosterona») resultó un ritmo peruano llamado festejo. Como el nombre lo indica es muy alegre y coincidió con un momento nuestro de mucha alegría. Entonces, nos pusimos a estudiar el ritmo, a escucharlo y nos mandamos. Por ahí es algo que en nuestra vida hicimos, es cuestión de estudiarlo y tocarlo con cierto desparpajo. En ningún caso somos especialistas, simplemente hacemos lo que nos gusta y lo que la canción pide.

EDUARDO ROUILLET


El "Pelado" Gustavo Cordera en voz, la guitarra de Oscar Humberto Righi, Carlos Martín en batería y percusión, Alberto Verenzuela en guitarra y armónica, Carlos Sbarbati y Daniel Suárez en voz y coros, Juan Carlos Subirá en teclados y acordeón, y el bajo de René Isel "Pepe" Céspedes -que dialogó con "Río Negro" en los Estudios Del Cielito, antes de una sesión de selección de borradores para nuevos temas-, miembros de Bersuit Vergarabat cierran el año domingo a las 21, el Estadio Ruca Che de Neuquén presentando "Testosterona", su último CD.

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