Toxoplasmosis: enfermedad para tener muy presente

Es parasitaria y de distribución mundial. Se transmite directamente entre animales, incluido los seres humanos, a través de medios como el aire, picaduras o saliva.



La toxoplasmosis suele transmitirse de madre a hijo durante el embarazo.

La toxoplasmosis en una enfermedad poco conocida. Se sabe que los gatos son los transmisores. Pero otros animales de sangre caliente como el cerdo, las vacas, las ovejas, las aves y algunos insectos también pueden ser portadores y diseminar al parásito que termina por afectar la salud del hombre.

Generalmente, el contagio se produce por ingestión de carne contaminada o mal cocida, o por el consumo de agua o verduras mal lavadas.

Es una enfermedad parasitaria de distribución mundial.

La transmisión se realiza a través de medios como el aire, picaduras o saliva. Se caracteriza por su multiplicación en el tubo digestivo de los gatos, donde los ovoquistes infectantes (huevo) son expulsados con sus heces y conservan su capacidad infecciosa en el suelo húmedo durante varios meses.

“Otras especies forman quistes infectantes que se encuentran en estado latente hasta que puedan ser consumidos por un gato. Una vez dentro de estos organismos, se multiplican y se extienden por el cuerpo, formando quistes en el cerebro y el tejido muscular”, explica Daniel Rossi (Mat.028) veterinario de Choele Choel.

Hay que tener cuidado con la manipulación de areneros.

Los más proclives a infectarse son los gatos silvestres, los que tienen acceso al exterior, aquellos que comen carne cruda o cazan pájaros o ratones y se los comen. Una vez infectado, el gato incuba el parásito en un periodo de entre 3 y 20 días - explica Rossi- después libera los quistes en las heces durante un mes. Sin embargo, para que sean infecciosos necesitan a su vez un tiempo de exposición exterior de entre 24 y 48 horas. Es importante remarcar que, aunque este gato se vuelva a infectar, nunca más liberará estos quistes - afirma Rossi.

La enfermedad se previene evitando que los felinos salgan de la casa, no dándole carne cruda o poco cocida o vísceras.

“Desde ya, el contacto directo con los gatos no se considera un factor de riesgo” -asegura el profesional- siempre que los gatos se mantengan en el interior y se alimenten con carnes cocinadas o dietas comerciales”.


¿Cómo sabemos si un gato tiene el parásito?


Los síntomas puede ser fiebre, pérdida de peso y letargo asociados. “Se observa con mayor frecuencia en gatos inmunocomprometidos”, explica Rossi y agrega: “el diagnóstico por análisis de las heces es limitado, porque los huevos se eliminan por cortos períodos y se puede confundir con huevos de otros parásitos”. También se puede determinar por análisis de sangre (prueba de anticuerpos).


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