Trampas de luz

Son especialmente indicadas para todo insecto volador de hábitos nocturnos, en este caso las polillas. En un trípode de varas o postes, firmemente enterrados en el suelo, se coloca una fuente de luz, que puede ser una lámpara de querosén o un foco eléctrico. Inmediatamente debajo de ella –alrededor de los 5 centímetros– se coloca una bandeja con agua en la cual se colocan dos cucharadas soperas de aceite, que nadará sobre el agua. Las polillas son atraídas por la luz y caen dentro del agua, el aceite se adhiere a sus alas y no pueden escapar. La lámpara puede estar situada a diversas alturas por sobre el suelo, o incluso directamente en el agua, si es de querosén. Las distintas intensidades de luz atraen a especies diferentes de insectos o a mayor cantidad de ellos. Si la fuente de luz fuera una lamparilla eléctrica, se recomienda tener especial cuidado con el agua, para evitar accidentes.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora