Tres razones para no hacer remakes
Llega a los cines “Vacaciones”, una comedia que copia aquella película de Chevy Chase de 1983. ¿Es necesario resucitar filmes que funcionaron en otro tiempo? Parece que no. vean por qué
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¿Las comedias tienen un tiempo y un lugar? Parece que sí. Mientras en Hollywood está de moda reciclar viejas historias, la industria ha descubierto que pocas cosas son tan difíciles de reproducir como esos elementos imprecisos que hacen que una comedia sea maravillosa: la cadencia de Bill Murray, las cejas de John Belushi. La brecha entre el original y la remake suele ser terriblemente grande.
La más reciente prueba es “Vacaciones”, un nuevo intento basado en la clásica serie humorística de “National Lampoon’’ que nació del cuento corto de John Hughes “Vacation `58’’ y empezó con la película original de 1983 con Chevy Chase. Chase hace un cameo en la nueva película, pero su personaje le cedió el puesto del conductor a su hijo Rusty Griswold, interpretado por Ed Helms.
Algunos no han recibido la cinta amablemente. En una columna para el Hollywood Reporter, el exeditor de National Lampoon P.J. O’Rourke juzgó el filme por su trailer como “post-humorístico’’ y “basura de relleno para los cineplex en el verano con el dentista pelele de ’¿Qué pasó ayer?’ como protagonista’’.
Sea chiflada o satírica, la comedia sólo funciona cuando se siente realmente fresca y viva. La mayoría de los remakes suelen parecer muertos resucitados cuyos mejores chistes se quedaron en el cementerio.
Pero Hollywood está comprometida a hacerlo bien. La prueba de fuego será cuando Paul Feig estrene su pelicula de gran presupuesto “ Cazafantasmas III’’. Al menos Feig ha tenido el buen juicio de hacer algo completamente diferente al darles los papeles protagónicos a mujeres, incluidas Melissa McCarthy y Kirsten Wiig.
Pero muchas otras películas siguen intentado resucitar, sin demasiada suerte hasta ahora, como como nuevas versiones de “Los incorregibles” (en la que actuaba Bill Murray y que ya fue anunciada varias veces pero siempre falta un guionista o un director dispuesto a poner su nombre); “Fletch’’ (protagonizada por Chevy Chase) “Bill y Tedo “Locademia de policía”, que supieron hacer reír en los ochenta, pero no consiguenquién las dirija.
Con este panorama, aquí van algunos consejos para evitar este tipo de filmes.
Jake Coyle
AP
1.- Simplemente evítenlos: Por lo común, el mejor consejo es dejá el guión y andate. Ese fue el caso de “La Pantera Rosa’’ de Shawn Levy, que de algún modo logró tener una secuela en 2009. Steve Martin es un actor maravilloso, pero nadie debería tratar de seguir los torpes pasos del Inspector Clouseau de Peter Sellers. (Curiosamente Martin ha aparecido en múltiples remakes, incluyendo dos cintas de “El padre de la novia’’ y la algo mejor “Dos pícaros sinvergüenzas’’, derivada de la original de 1964 con Marlon Brando y David Niven).
2.- Ni los Coen pueden lograrlo: El hecho de que ni Joel y Ethan Coen lo hayan logrado es un testimonio de lo difícil que resulta. Las comedias producidas por los Ealing Studios de Londres en las décadas de 1940 y 1950 son joyas con los que pocos deberían osar meterse. Pero los Coen lo hicieron con “El quinteto de la muerte’’ en el 2004 en un intento por ofrecer una comedia más amplia que cambió a Alec Guinness y Londres por Tom Hanks y Mississippi. Es uno de los filmes más flojos de los Coen, aunque estos pueden argumentar que lo dirigieron por accidente. Al principio se habían apuntado sólo para escribir el guion, pero asumieron la dirección cuando Barry Sonnenfeld se retiró del proyecto.
3.- Russel Brand no es Duddley Moore. Y Adam Sandler no es Burt Reynolds. Brand y Sandler tienen sus propios talentos, pero ninguno de ellos era el heredero apropiado para “Arthur’’ (la versión de 2011 del filme que Moore protagonizó en 1981) y “The Longest Yard’’ (en la que Sandler asumió el papel que hizo Reynolds en la comedia de 2005). Ambas originales, como muchas comedias, se basaron considerablemente en las personalidades de sus astros, con lo que los actores de las nuevas versiones no encajaban del todo. Nathan Lane y Matthew Broderick tuvieron un listón más alto que alcanzar al asumir los papeles de Mel Brooks y Zero Mostel en la cinta de 2005 “The Producers’’.