Un concierto para alegrar y aliviar el dolor

Con “Música para el alma” vibró el área de pediatría.



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Antes de pasar al sector de los niños internados, los músicos compartieron una obra en el hall central del nosocomio.

BARILOCHE (AB).- Cuando los músicos comenzaron a interpretar el Oboe de Gabriel, del reconocido compositor Ennio Morricone, la sala de pediatría del hospital zonal se inundó de paz. Durante varios minutos, el sonido del clarinete deslumbró a los niños internados. Miraban con ojos grandes desde sus camas los movimientos de los violinistas. Escuchaban con atención. La melodía era tan suave que, por unos instantes, el dolor quedó atrás. Las doctoras y doctores observaban emocionados la escena, mientras los padres de los chicos escuchaban tan sorprendidos como sus hijos. La música se filtraba por las paredes y el momento fue tan intenso, que el olor a medicamentos que impregna el lugar casi no molestaba. Oriana estaba exultante. Ayer cumplió 14 años y los integrantes de “Música para el alma” le dedicaron el cumpleaños feliz. Sus ojos brillaron con intensidad. Por unos minutos, la música le arrancó una enorme sonrisa. Y hasta tocó las cuerdas de un violín. La chica ingresó a finales de junio pasado en el hospital zonal con un disparo en la cabeza que le provocó gravísimas lesiones craneoencefálicas. El hecho ocurrió de manera accidental en su vivienda del paraje Mallín Ahogado, cuando manipulaba el arma. Fue derivada a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Neuquén y regresó semanas atrás para continuar su recuperación y rehabilitación. Su madre estaba feliz al lado de la silla de ruedas en la que moviliza a su hija. “La música le encanta”, le contó a “Río Negro”. Otra nena de 9 años no pudo contener la curiosidad. Fue caminando con su mochila de oxígeno hasta la sala principal para escuchar canciones infantiles. Cuando llegó, interpretaban “Manuelita”. Mientras la melodía seguía fluyendo, en las habitaciones contiguas, madres abrazaban a sus hijos. Un padre jugaba con su pequeño sobre la cama. En el área de pediatría por varios minutos se vivió una experiencia diferente. Antes, los músicos habían tocado varias piezas en el hall central del ala nueva del hospital zonal. Los talentosos profesionales de orquestas de Argentina están en esta ciudad porque participan de la Semana Musical Llao Llao. “Música para el alma” es una iniciativa solidaria que lleva más de un año dando conciertos gratuitos en todo el país. El objetivo es “brindar un poco de alegría” a las personas que atraviesan situaciones problemáticas. Tocan en hospitales, cárceles, centros de menores y hogares de ancianos. O donde requieran su presencia. El director del proyecto y violonchelista Jorge Bergero explicó a este medio que su novia, María Eugenia Rubio, impulsó la idea mientras atravesaba un cáncer terminal. La joven murió hace dos años. “En ese momento de mucho dolor, empezamos a hacer ‘Música para el alma’ con otros músicos que compartieron la idea. Nosotros seguimos con este mensaje de esperanza”, afirmó. Hoy, la red solidaria musical, independiente y sin fines de lucro está integrada por un millar de músicos de todo el país que, en forma voluntaria, destinan parte de su tiempo para brindar al menos un concierto por mes. Ayer, 18 músicos sin traje de gala, pero con una enorme pasión, deleitaron con sus violines, chelos, violas, contrabajo y clarinete a un público que reconoció el gesto con fraternales aplausos. La música aportó ese granito de esperanza en el hospital zonal de Bariloche, donde todos los días se lo necesita.


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