Un «duro» con poco que perder
Perfiles
Furioso anticomunista, partidario de expulsar a los inmigrantes y reconocido antisemita, Jean-Marie Le Pen arribará hoy a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales
Hijo de un pescador y una costurera, Le Pen nunca estuvo tan cerca de alcanzar la presidencia, una tarea que pese a estar lejos de concretarse -ninguna encuesta le otorga más del 20% de los votos-, ya le brindó un lugar en la historia de la V República francesa.
Portador hasta hace pocos meses de un parche que ocultaba un ojo ciego, Le Pen se enroló en la ultraderecha al poco tiempo de su llegada a París para estudiar derecho, tras abandonar a los 19 años la región de Bretaña donde había nacido.
Huérfano de padre a los 14 años, fue educado por una madre costurera de raíces campesinas, piadosa y muy estricta. De ahí su insistencia en proclamarse del «pueblo pequeño», de los «excluidos», de los «degradados» frente a los «del sistema», a la «Francia de arriba».
Le Pen se convirtió a los 27 años en diputado, donde permaneció seis años, para socavar los cimientos de la V República. La agrupación de Le Pen, el Frente Nacional (FN), nació en 1973, como una fuerza que buscaba agrupar a dispersos grupos de ultraderecha, xenófobos, antirepublicanos y ex miembros de la Legión Extranjera.
Tras afirmar que «las cámaras de gas fueron sólo un detalle de la Segunda Guerra Mundial», sufrió un proceso judicial que desembocó en una condena en su contra. Le Pen también tuvo problemas con la Justicia por defender la «desigualdad de las razas», por fraude fiscal y por agredir a una socialista, lo que no impidió que el 18% de los franceses le otorgue una chance para luchar por la presidencia.
El «defensor» de la República
La derrota electoral no cabe en el horizonte del candidato neogaullista y presidente francés, Jacques Chirac, quien llega a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales como «defensor» de los valores republicanos ante el avance de la ultraderecha.
Sin embargo, Chirac no perdió de vista en sus últimas intervenciones públicas el hecho de que su triunfo en las urnas debe ser por demás holgado, para así evitar que una derrota de su oponente, el líder ultraderechista Jean-Marie Le Pen, por escaso margen, se transforme en una inmensa victoria propagandística.
Así, el discurso preelectoral de Chirac se centró en los últimos días en la seguridad, caballo de batalla de Le Pen y uno de los causales de la estrepitosa caída del primer ministro y ex candidato socialista, Lionel Jospin. «El urgente restablecimiento de la seguridad» es una condición previa para todo lo demás, repite Chirac, de 69 años, quien debió compartir el poder con el socialista Jospin como primer ministro en cinco años de los siete de su mandato
Hijo único de una familia acomodada de Correze afincada en París -su padre era empleado bancario y luego administrador de empresas-, se casó en 1956 con Bernardette Chodron de Courcel, con quien tuvo dos hijas, una de ellas tuvo un hijo, Martin.
En 1958 se convirtió al gaullismo. Ocupó su primer puesto público en el Tribunal de Cuentas y en 1962 debutó en la política a la sombra de Georges Pompidou, primer ministro de De Gaulle. Fue primer ministro del conservador Valery Giscard d»Estaing (1974-76) y del socialista Francois Mitterrand (1986-88), con el que inauguró la figura inédita de la «cohabitación».