Un mundo de conocimiento que el país ignora 24-11-03



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La diversidad de programas y proyectos desarrollados por la Comisión Nacional de Energía Atómica abarca los más variados campos de la vida social que podrían hallar respuesta a sus problemas con una apertura prespuestaria e institucional adecuadas.

Medicina, agro, industria, petroquímica, medioambiente y hasta el arte concitaron el interés de sus investigadores y dieron lugar a la elaboración de facilidades científicas y tecnológicas de incuestionable utilidad pese al limitado reconocimiento alcanzado entre la población.

El organismo tiene una alta cuota de responsabilidad en esta desconexión con la sociedad que comenzó a revertir en los últimos años con acciones directas -como la promoción de las ciencias en la educación media entre otras- o de difusión indirecta como el VIII taller para periodistas reanudado tras seis años.

Sus logros más llamativos se ven en el campo de la salud, que recibió importantes avances tecnológicos para el tratamiento de enfermedades como la tomografía por emisión de positrones, la resonancia magnética nuclear, la cámara gamma, las bombas de cobalto y la terapia para combatir el cáncer por captura neutrónica de boro.

Las investigaciones relacionadas con aplicaciones médicas, que se remontan a 1952, le dieron un protagonismo excluyente tanto en la fabricación de radiosótopos, radiofármacos y equipos de cobaltoterapia, como en el desarrollo de compleja tecnología de diagnóstico.

Cuenta con la única planta de “irradiación semiindustrial” del país -instalada en el Centro Atómico Ezeiza- que permite esterilizar, descontaminar o prolongar la vida útil de los más variados productos. Entre otras tareas, la PISI tuvo a su cargo el control de la correspondencia presidencial durante la “paranoia” del antrax y, más recientemente, el tratamiento de la producción de ajo exportada a México realizada a requerimiento de ese país.

Dentro de la agroindustria la CNEA realiza una importante contribución en el tratamiento de suelos, enfermedades del ganado y el desarrollo de alternativas para la erradicación de plagas. Estas actividades podrían alcanzar una importante gravitación en la región si se aprueba la propuesta de “tratamiento cuarentenario por irradiación” para combatir la carpocapsa. También participa en los procesos de calidad en las pruebas de ADN para la identificación de personas y delitos a través de un convenio con la policía Federal. La lista de conocimientos y aplicaciones no se agota en las mencionadas pero sí es necesaria la mención de la participación de la energía nuclear en el cuidado del medio ambiente mediante los programas de control de agentes contaminantes y la busqueda de nuevas tecnologías para reemplazar los agroquímicos, entre otros.

Nota asociada: Mesurado optimismo de científicos por cambios en la CNEA  

Nota asociada: Mesurado optimismo de científicos por cambios en la CNEA  


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Un mundo de conocimiento que el país ignora 24-11-03