Un plan argentino de riego y energía para la Patagonia

Por Redacción

Es el problema más grave en la Patagonia. De los 780.000 km² que pertenecen a la región, el 80% presenta signos graves de degradación y el principal problema de las zonas rurales es el avance de la desertificación.

Debido a factores naturales y la acción del hombre (sobrepastoreo, extracción de arbustos para la leña, degradación por actividades petrolíferas, etc.) el suelo y su producción se degradan progresivamente y de manera alarmante.

Lo dicen informes de las Naciones Unidas: la zona natural más extensa del país se convierte año tras año en una de las más grandes zonas desérticas de nuestro planeta.

Dada esta situación, sugiero atender el uso del agua de la cuenca del río Negro, con el fin de aumentar las fronteras agropecuarias, al llevar el vital elemento hacia las praderas de secano más extensas y despobladas, en creciente desertización, de la provincia de Río Negro.

Primera etapa

a) Bocatoma debajo de Arroyito ( cota 300 msnm)

b) Canal para derivar 400 m³/s, de 105 km. Para ingresar al Bajo Moreno, manteniendo en todo el tramo la posibilidad de navegación.

c) Canal de unión de los bajos Moreno y Ojo de Agua.

d) Cierre del embalse de Ojo de Agua a cota 270 msnm.

e) Obra para aprovechamiento hidroeléctrico de 100 m³/s, por 170 m de altura,

que significa 1/3 de la capacidad de la generación de la central El Chocón.

f) Sistema de esclusa para un desnivel de 10 a 15 m (margen de reserva) y conexión con naval navegable sobre margen norte de los Bajos Centrales.

g) Sistematización de las áreas de los Bajos Centrales a regar con los caudales turbinados y disponibles a cota 100 msnm.

Los beneficios derivados de esta primera etapa:

1) Disminución de los caudales del Río Negro en el Alto Valle (resolución de las alturas de la napa freática).

2) Optimización de los aprovechamientos hidroeléctricos del Limay.

3) Aprovechamiento de áreas de riego en margen derecha del Limay y Negro superior.

4) Regularización del abastecimiento de agua para las localidades del Alto Valle y Neuquén.

5) Justificación de las vinculaciones espaciales en margen sur del alto Río Negro (con los puentes del Valle Azul y Proyecto de Isla Jordán).

6) Mejor aprovechamiento de áreas de riego en margen izquierda (provincia del Neuquén) por disminución de caudales del Limay.

Segunda etapa y posteriores

Elaborado el estudio de riego para el Valle Medio, desde Valle Azul, que incluye Chelforó, Chimpay, Belisle, Céspedes, Choele Choel y otras localidades, derivar por canales al Río Negro para no afectar el caudal en el Valle inferior y la imprevisión que causó desastres como los ocurridos en las inundaciones de Santa Fe (2001), Nueva Orleans (USA 2005) y Tartagal (Salta 2006).

Áreas de riego

El nuevo curso proyectado inicia su recorrido dominando áreas que actualmente se consideran las más desérticas de la provincia, tales como el norte de El Cuy y los Bajos Centrales.

A partir de allí, en particular desde la denominada zona de transición, se domina la meseta al sur del Río Colorado con cotas inferiores a 220 y 250 msnm, lo que significa dominar más de cuatro millones de hectáreas, incluyendo el noroeste del Chubut y la Península Valdés.

Áreas de riego (uso de reservorios)

El nuevo cauce originado por la derivación con pendientes adecuadas permitirá el llenado de las numerosas cuencas cerradas, localizadas en las cartas tipográficas que, seleccionadas racionalmente en función su capacidad y ubicación planialtimétrica, funcionarán como reservorios naturales. La consideración del Río Negro superior y medio para elaborar energía eléctrica (elaborado por la ex AEE, AIC y DPA) se puede considerar al ver su documentación de “Incorporación de generación de energía”.

Estos reservorios pueden dominar, desde su emplazamiento, importantes áreas con potencial agronómico y son la clave de una concepción distinta en el uso de caudales para riego y la energía. Para el Valle Superior y el Valle Medio permitirá contar con una herramienta fundamental para el desarrollo de la región. Se dispondrá de una potencia instalada de 200 MW y una energía disponible de 1.000 Gwh/año, equivalentes al doble del actual consumo del Alto Valle.

La aptitud de los suelos deberá ser valorizada en detalle para justificar selectivamente las inversiones tanto internas como externas dentro del proyecto, sin perder de vista, en el balance final, que los beneficios que se logran en este proyecto de riego no se basan en la mejora de rendimientos de producción, sino que se trata de la incorporación al ciclo productivo de zonas desérticas absolutamente marginadas cuyo valor intrínseco es lisa y llanamente despreciado.

La superficie dominable en territorio rionegrino es el orden de 1,5 millones de hectáreas, llegando, con los aportes de Chubut y Buenos Aires, a los 2 millones de hectáreas antes desérticas, y para lo cual se deberá contar con un acuerdo entre las tres provincias, con aval del gobierno nacional. Se podría hacer un proyecto similar en el río Neuquén, para dicha provincia.

Este resumen e información detallada es la labor de medio centenar de profesionales de Neuquén y Río Negro, durante 20 años, pero debe ser confirmada y ampliada por un Estudio de Factibilidad Económico-Financiera, actualizado y completado, a fin de acceder a créditos internacionales de gran envergadura y que transformarán la Patagonia y formaron parte de los objetivos mencionados en los programas del Bicentenario de la República Argentina.

*Exasesor, coordinador del Conade (Consejo Nacional de Desarrollo, Presidencia de la Nación)


Exit mobile version