Un quincho bien diferente
Un gran espacio en niveles abiertos, paredes altísimas, inundado de luz... simplicidad geométrica con presencia contundente.
arq.
La fluidez espacial hace huella en esta obra, diáfana y austera, donde la ausencia de divisiones favorece una plena conexión visual y el empleo predominante de la madera crea un espacio cálido y sugestivo. Así se presenta, de entrada, “El Jardín”, diseñado por Kerimov + Prishin Architects. Es un espacio proyectado para alojar, al aire libre, a una familia y amigos –en total pueden estar allí unas 15 personas–. El plan de diseño de este cubo plantea tres zonas que llaman cocina, comedor y terraza, cuyas funciones van desde ser un quincho a un pequeño teatro, desde una sala de té a un simple lugar de lectura y descanso. La mesa, larguísima, se despega de una superficie de hormigón monolítico asegurando algo de movimiento al lugar. Un enrejado de madera cubre la mayor parte de las superficies del cubo, que tiene unas puertas corredizas y cortinas, que aseguran protección y privacidad en algunos casos y en otros sirven de telón para que los jóvenes de la casa actúen para invitados en el lugar. Entonces así, este sitio de 32 m² pasa de quincho a ser un pequeño teatro. Un lugar que inspira para copiar algunas ideas y reproducirlas en la zona. Es que seduce un concepto tan simple como “casa” para una construcción auxiliar magnífica. La pureza de líneas y la selecta elección de materiales contribuye, en este caso, a enfatizar una fusión entre vivienda y aire libre. Fotos y textos: Kerimov + Prishin Architects
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