Un techo de concreto para las mujeres
Las latinas, negras y asiáticas y su papel gerencial en las empresas.
La vida está mejorando para las mujeres hispanoamericanas, asiáticas y negras en posiciones de gerencia en empresas de Estados Unidos, pero enfrentan un «techo de concreto» en sus aspiraciones a puestos más altos, dijo un estudio. Catalyst, un grupo sin fines de lucro de defensa para el avance de las mujeres en los negocios, entrevistó a unas 350 mujeres de tres grupos minoritarios en organizaciones estadounidenses en el 2001 y comparó sus progresos y percepciones a las respuestas dadas por las mismas mujeres en 1998.
Más de la mitad de las mujeres entrevistadas, 57 por ciento, fue promovida al menos una vez en el período de tres años y su salario promedio aumentó de 81.300 dólares al año en 1998, a 111.700 dólares en el 2001.
La brecha entre los avances de las mujeres de los grupos minoritarios y mujeres blancas en Estados Unidos ha desaparecido, lo cual es alentador, dijo Sheila Wellington, presidenta de Catalyst. Cerca de seis de cada 10 mujeres en el estudio eran de raza negra, y el resto estaba dividido equitativamente entre asiáticas e hispanomericanas.
En el sondeo de 1998, hubo más de 900 entrevistadas, pero la cifra cayó ampliamente para el sondeo del 2001. Aunque la mayor parte del estudio fue alentador, señaló que las mujeres perciben que las puertas a la alta gerencia están cerradas para ellas. Esto les llevó al término de «techo de concreto» en vez de «techo de vidrio», dijo Wellington. «Al menos se puede ver a través del techo de vidrio. No se puede ver a través de uno de concreto», señaló.
Las mujeres de todas las razas en Estados Unidos en el 2000 representaron 12,5 por ciento de los gerentes de las empresas, 4,1 por ciento de los que tenían más sueldo y 6,2 por ciento de los gerentes de más alto rango, dijo Wellington en su libro «Sea su propio mentor».
Esas mujeres mejoraron al tener «mentores o guías» de alto rango que las ayudaron a escalar la competitiva cuesta de la carrera corporativa, dijo Wellington. Las mujeres que reportaron tener un mentor aumentaron de 35 por ciento en 1998 a 58 por ciento en el 2001, mostró el estudio. «Un mentor es una guía, un asesor. Un mentor va a enseñarle lo que nunca aprendió en la escuela», dijo Wellington.
El estudio también emitió algunas recomendaciones para retener a las mujeres. «Las empresas interesadas en retener sus talentos deben crear un ambiente laboral abierto, menos jerárquico donde las diferencias en el estilo de actuar sea alentador, que los empleados estén en el círculo de las decisiones clave, y que los empleados inicien discusiones con ejecutivos de alto nivel», dijo el estudio.
El camino hacia la cima fue visto en forma similar en 1998 y en el 2001. Los aspectos más importantes son acceso a tareas de importancia, buena comunicación, desempeño igual o por encima de las expectativas y el tener mentores o patrocinadores influyentes. (Reuters)
La vida está mejorando para las mujeres hispanoamericanas, asiáticas y negras en posiciones de gerencia en empresas de Estados Unidos, pero enfrentan un "techo de concreto" en sus aspiraciones a puestos más altos, dijo un estudio. Catalyst, un grupo sin fines de lucro de defensa para el avance de las mujeres en los negocios, entrevistó a unas 350 mujeres de tres grupos minoritarios en organizaciones estadounidenses en el 2001 y comparó sus progresos y percepciones a las respuestas dadas por las mismas mujeres en 1998.
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