Un testigo “inesperado” involucró a la mujer de Nahuelquín
El hombre se sentó ante el Tribunal por una confusión con un testigo homónimo y fue contundente, dijo que Verónica Arellano asesinó a su esposo.
JUICIO ORAL
Un hombre que compareció este miércoles (26/11) ante el Tribunal por equivocación involucró, sin dudarlo, a Verónica Arellano en el homicidio de su esposo, Jorge Nahuelquín.
Adrián Rodríguez fue convocado para que declarara en el juicio contra Arellano, que se reanudó ayer tras un cuarto intermedio de varios días.
El hombre se presentó por la mañana ante los jueces de la Cámara Criminal Primera, Marcelo Barrutia, Gregor Joos y Alejandro Ramos Mejía. Barrutia, en su carácter de presidente del Tribunal, le tomó juramento. Luego al constatar sus datos personales, el Tribunal advirtió que se habían equivocado de testigo. En realidad, debía declarar Adrián Braulio Rodríguez, de 19 años, que no estaba en Tribunales porque nunca fue citado.
Cuando se constató el error, Barrutia le preguntó al hombre si conocía a la imputada. El hombre dijo que conoce desde pequeña a Arellano porque es primo hermano de la víctima.
Barrutia consultó al hombre antes de que se retirara si sabía algo del hecho por el que Arellano está siendo juzgada. “Todo el mundo sabe lo que pasó. Bariloche es chico”, respondió Rodríguez.
“Lo asesinaron”, afirmó. Y remató: “Fue la mujer y me duele decirlo porque la conozco desde el día que nació”. El defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger no impugnó el testimonio.
El inesperado testigo señaló además que fue uno de los primeros en arribar el lugar donde estaba la víctima y aseguró que en torno al cuerpo de su primo estaba la acusada con algunos familiares directos. El testigo afirmó que ninguna de las personas que estaban al lado de Nahuelquín había llamado a una ambulancia ni había pedido ayuda para auxiliar al herido.
Dijo que todos en su familia sabían que Arellano y Nahuelquín tenían problemas en su matrimonio. Indicó que Nahuelquín había iniciado una causa judicial para quedarse con la custodia de los dos hijos de la pareja y la casa.
A Arellano, de 39 años, se le atribuye el hecho que ocurrió la madrugada del 21 de abril de 2011, en la casa 116 del barrio 150 Viviendas. Según la acusación fiscal, Arellano aprovechó que Nahuelquín estaba dormido y en estado de ebriedad, le ató las manos para que no pudiera defenderse y lo asfixió ahorcándolo con un cable o un elemento similar.
Luego trasladó el cuerpo y lo depositó frente al domicilio. Para despistar a los investigadores supuestamente le hizo un corte en el cuello, cuando Nahuelquín ya había muerto.
La mujer cuando declaró en la etapa de instrucción negó el hecho y atribuyó el homicidio de su marido a un presunto ajuste de cuentas entre el Sindicato de Comercio local y su cuñado Alejandro “Taca” Nahuelquín. Sostuvo que su esposo la madrugada del 21 de abril de 2011 salió a buscar un taxi. Después lo encontró en la puerta de su casa muerto.
Ayer, una vecina que declaró aseguró que esa madrugada vio a Nahuelquín caminando en dirección a la Barda del Ñireco.
Hoy, serán los alegatos de los abogados querellantes Mario Altuna y Mariela Taboada y del fiscal de Cámara subrogante Eduardo Fernández y de la defensa.
DeBariloche
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