Una vuelta a casa poco feliz

Racing e Independiente juegan esta noche en Mar del Plata.

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC/AN).- El regreso de Cipolletti a casa no fue el esperado. Nunca le encontró la vuelta al partido, terminó perdiendo por 2 a 1 con La Plata y sumó su segunda derrota consecutiva. El albinegro tuvo pocas ideas, jugó un pobre partido y la la consecuencia fue la caída. En los 90 fueron muy pocas las virtudes que presentó. Lo único rescatable fue la gran actuación Raúl Ruiz, pero que el arquero sea figura no es un buen síntoma. Se encontró con un equipo bien parado, con ideas claras y que supo golpear en los momentos justos. En el primer tiempo pasaron pocas cosas porque ninguno de los dos pudo ser efectivo en los metros finales. Las únicas dos llegadas con peligro del albinegro fueron a través de pelotas paradas. A los cinco Gustavo Canales acarició la pelota que se fue besando la red, pero por el lado de afuera. La otra salió de la zurda de Lorenzo Frutos, que le pegó con maestría al palo del arquero, pero la pelota se encaprichó y dio en el travesaño. El albinegro estaba ordenado, no pasaba mayores sobresaltos, pero adelante no tenía peso. Ni siquiera pudo aprovechar las constantes escaladas de Leandro Dómini por izquierda. Los platenses estaban haciendo su negocio, porque si bien tampoco podían hacer daño en el ataque -su primera situación fue a los 40 con un remate de Tambussi desde el borde del área grande- siempre mostró orden. El complemento pareció otro partido porque aparecieron las emociones desde el principio. Cuando se estaban acomodando, Cecatto aprovechó un despeje del “Mono” Flores y clavó un remate de 30 metros al lado del palo derecho de Ruiz. A partir de ahí empezó el peor momento del albinegro que si no hubiese sido por las intervenciones espectaculares del “1” cipoleño podría haber estado tres goles abajo antes de los 10 minutos. Cuando estaba para el cachetazo, el público comenzó a despertarse y el empate de Del Cero pareció tranquilizar las cosas. A la salida de un tiro de esquina, pifió un defensor visitante y lo aprovechó el refuerzo albinegro para estampar el 1 a 1. Con la necesidad de ir a buscar la victoria, Cipolletti se lanzó desordenadamente al ataque, y eso hizo que La Plata contara con más espacios, que los aprovechó bien, pero no podía resolver porque el ‘Oreja’ estaba en una gran noche. Quizás en la jugada que parecía más simple, la pelota se desvió y engañó al arquero para darle la victoria al equipo de Tempesta. Estaba cantado que no era la noche de Cipolletti, y esta nueva derrota obligará a buscar soluciones inmediatas para empezar a sumar.

“Fuimos desordenados”

La frustración después de una derrota siempre es grande, y más cuando se pierde como local. Luego de unos minutos de reflexión, los jugadores salieron a explicar los por qué del resultado. “Creo que en el primer tiempo habíamos hecho un buen partido. En el segundo nos desesperamos bastante y ese fue nuestro error”, analizó el capitán Cristian Martínez. El defensor agregó que “fuimos desordenamos para atacar, no jugamos con la pelota al piso, sus centrales ganaron siempre de arriba y ya no pudimos entrarles. Después se hizo todo más trabado porque ellos se cerraron bien, salían rápido de contra y el árbitro cortó mucho el juego”. Para el “Mono” Juan Carlos Flores, la clave de la derrota fue que “nos equivocamos en la forma de atacar. Fuimos a la carga barracas, y ese fue nuestro error. Si hubiésemos sido más ordenados lo podríamos haber ganado, pero después se complicó todo”. De todas maneras “el resultado fue injusto porque estaban bien parados pero no salieron a jugar. Fuimos nosotros los que hicimos el gasto. El primero gol fue de otro partido porque la podría haber sacado la pelota de la cancha, y el segundo fue de rebote”. Raúl Ruiz estaba desconsolado porque no pudo hacer nada en el segundo gol. “Estoy con mucha bronca, porque era la pelota más fácil de todas. Se desvió y ya no la pude agarrar”, dijo.

El público se hizo esperar

Era el regreso de Cipolletti a su casa y a pesar de que lo agradable de la tarde, el público -como ya es una costumbre- se hizo esperar. Como ocurre en cada presentación del albinegro, gran parte de la gente ingresó cuando el partido ya estaba empezado. Incluso el caudal de público no fue el mismo de otros encuentros. Hinchas de La Plata, no hubo.

“Alcanzame los botines”

Que los equipos hagan tiempo cuando juegan de visitante no es una novedad, pero lo de ayer fue bastante llamativo. En un momento del primer tiempo, el arquero Ramiro González se sacó los botines y pidió que le acercaran otros, pero en el banco de suplentes visitante se hicieron los distraídos. El partido estuvo parado varios minutos, hasta que el propio árbitro tuvo que acercale los nuevos. Los hinchas se vengaron robándole la gorra.

“Totito” Iglesias

Lucas Iglesias, hijo del “Toti”, ex técnico del albinegro cuando el equipo estaba en el Nacional B, estuvo en la “Visera”. El jugador (21 años) de La Plata ingresó en el primer tiempo reemplazando a Martín Mazzuco.

Recibimiento hostil

Cada vez que Darío Tempesta pisa la “Visera de Cemento”, el hincha albinegro le hace sentir su descontento con el ex técnico del equipo. Y ayer no fue la excepción. Una lluvia de insultos bajó desde las tribunas apenas salió del túnel, y que se extendió durante varios minutos. Una vez que comenzó el partido, tres efectivos policiales se colocaron detrás del banco de suplentes del visitante impidiendo que la gente se ubique en ese lugar. El técnico de La Plata ni se asomó y tuvo un cruce de palabras con el “Ruso” Homann cuando los visitantes se negaban a llevarle los botines al arquero. En Cipolletti es mucha la gente que no se puede olvidar de la polémica salida del técnico, cuando el equipo transitaba por el Nacional B, y cada vez que puede se lo hace notar. Encima la vida futbolística del técnico ha seguido ligada a Cipolletti porque casi siempre ha dirigido a los rivales del albinegro: Aldosivi, Brown de Madryn y desde el año pasado a La Plata F.C. A pesar de la buena campaña que había hecho, sus actitudes nunca fueron bien vistas

El campeón sigue firme

Villa Mitre continúa con su paso triunfal en el torneo. Ayer venció en su cancha a Juventud de Pergamino por 2 a 1, encadenó su segundo triunfo seguido y lidera la zona en solitario. En Pergamino Douglas Haig venció cómodamente por 3 a 0 a Huracán de Comodoro Rivadavia, que perdió los dos partidos, y será el próximo rival del albinegro. En el clásico mendocino, Independiente Rivadavia y Luján de Cuyo igualaron 1 a 1. En el último partido de la jornada, Rácing de Olavarría venció por 2 a 1 a Juventud de San Luis.


CIPOLLETTI (AC/AN).- El regreso de Cipolletti a casa no fue el esperado. Nunca le encontró la vuelta al partido, terminó perdiendo por 2 a 1 con La Plata y sumó su segunda derrota consecutiva. El albinegro tuvo pocas ideas, jugó un pobre partido y la la consecuencia fue la caída. En los 90 fueron muy pocas las virtudes que presentó. Lo único rescatable fue la gran actuación Raúl Ruiz, pero que el arquero sea figura no es un buen síntoma. Se encontró con un equipo bien parado, con ideas claras y que supo golpear en los momentos justos. En el primer tiempo pasaron pocas cosas porque ninguno de los dos pudo ser efectivo en los metros finales. Las únicas dos llegadas con peligro del albinegro fueron a través de pelotas paradas. A los cinco Gustavo Canales acarició la pelota que se fue besando la red, pero por el lado de afuera. La otra salió de la zurda de Lorenzo Frutos, que le pegó con maestría al palo del arquero, pero la pelota se encaprichó y dio en el travesaño. El albinegro estaba ordenado, no pasaba mayores sobresaltos, pero adelante no tenía peso. Ni siquiera pudo aprovechar las constantes escaladas de Leandro Dómini por izquierda. Los platenses estaban haciendo su negocio, porque si bien tampoco podían hacer daño en el ataque -su primera situación fue a los 40 con un remate de Tambussi desde el borde del área grande- siempre mostró orden. El complemento pareció otro partido porque aparecieron las emociones desde el principio. Cuando se estaban acomodando, Cecatto aprovechó un despeje del “Mono” Flores y clavó un remate de 30 metros al lado del palo derecho de Ruiz. A partir de ahí empezó el peor momento del albinegro que si no hubiese sido por las intervenciones espectaculares del “1” cipoleño podría haber estado tres goles abajo antes de los 10 minutos. Cuando estaba para el cachetazo, el público comenzó a despertarse y el empate de Del Cero pareció tranquilizar las cosas. A la salida de un tiro de esquina, pifió un defensor visitante y lo aprovechó el refuerzo albinegro para estampar el 1 a 1. Con la necesidad de ir a buscar la victoria, Cipolletti se lanzó desordenadamente al ataque, y eso hizo que La Plata contara con más espacios, que los aprovechó bien, pero no podía resolver porque el ‘Oreja’ estaba en una gran noche. Quizás en la jugada que parecía más simple, la pelota se desvió y engañó al arquero para darle la victoria al equipo de Tempesta. Estaba cantado que no era la noche de Cipolletti, y esta nueva derrota obligará a buscar soluciones inmediatas para empezar a sumar.

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