“Vení a pescar carpas, ¿Cuántas truchas sacaste de entre 5 y 7 kilos?”

Ante el avance de las carpas en los ríos Limay Inferior, Neuquén y Negro al norte de la Patagonia, Matías Fernández Carro, experto pescador con mosca, propone verlas como una atractiva opción y un formidable recurso turístico: "Tenés buenos piques 10 ó 12 veces por salida y a cinco minutos de tu casa”.





Corría el año 2007 cuando detectó la oportunidad: la carpa se venía y no había manera de frenarla. El imbatible “chancho del río”, como le dicen, pronto coparía el río Limay Inferior, el río Neuquén, el río Negro y llegaría a los lagos y embalse, el Pellegrini, el Mari Menuco, el Ramos Mexía. Y más que lamentarse, se decidió a pescarla con mosca, a descubrir las mejores técnicas, a compartirlas en cursos y clínicas. Matías Fernández Carro siempre pregunta lo mismo: “¿Cuántas truchas pescaste de entre 5 y 7 kilos?”. Y cuenta que sobran los dedos de una mano en la respuesta. Entonces, dice:” Con las carpas te pasa 10 ó 12 veces por salida de pesca y a cinco minutos de tu casa”.

“La pesca de carpa con mosca es un recurso que a largo plazo va a hacer que la gente tenga una opción distinta de pesca y es a la vez un recurso potencial turístico formidable. En Estados Unidos, Europa y Brasil tiene mucho auge”, plantea.

“Es una pesca bastante exigente: el pez por su naturaleza tiene capacidades combativas espectaculares y nosotros al tenerlas en un río de aguas limpias como el Limay Inferior el atractivo turístico es aún mayor: es uno de los pocos lugares en el mundo para pescarlas “a carpa vista” en aguas transparentes. Lo mismo ocurre en el río Neuquén y el Negro”, agrega. Y explica en detalle su visión sobre el tema que desvela a muchos pescadores.

“Introducida al parecer en los 70 en el río Negro a la altura del Valle Medio para combatir las algas en los canales de riego y las acequias, sembraron omnívoras en lugar de herbívoras. Error garrafal. En los años 90 empezaron a ser observadas y alrededor del 2010 en gran cantidad. A partir del 2015 ocuparon los primeros lugares dentro de los peces observados en estos ríos.

Parece un submarino, es una carpa del Limay Inferior.

Gracias a la cantidad de vida acuática que poseen el Limay, el Neuquén y el Negro este pez crece a tamaños impensados, tallas de entre 5 y 7 kilos una carpa promedio pudiendo a llegar a pesar más de 12 kilos en alguna oportunidad.

Esta especie logró adaptarse de manera increíble llegando a compartir los mismos lugares que frecuentan los peces autóctonos como pejerreyes, percas y bagres y otros también introducidos como las truchas.

Estudios realizados por biólogos, revelan que las carpas (cyprinus carpio), no solamente se alimentaron de los sedimentos de los ríos, sino que también de insectos, crustáceos y hasta peces siendo su alimentación del tipo omnívora generando un daño severo al ecosistema.

La carpa, originaria de Asia, posee la cualidad de vivir en ambientes extremos, desde temperaturas de 7°C hasta 27, PH ácidos del agua y con poca saturación de oxígeno, lo que le permite acondicionarse a cualquier medio, siendo comparable con una “cucaracha acuática” o el “Chancho del río”. 

Su capacidad reproductiva es 40 veces mayor a la de las truchas, percas y pejerreyes, llegando a estadios adulto la mayoría de los juveniles. Para que se den una idea, una trucha puede llegar a fecundar alrededor de 4000 ovas por desove y una carpa cerca de los 100.000.

«A carpa vista» en el Limay Inferior. «Es una pesca muy divertida y desafiante», afirma Matías.

Su comportamiento es sorprendente: es muy inteligente y posee un sentido de la vista y olfato extraordinarios, lo que lleva a que su pesca sea muy delicada y más que nada a “carpa vista”.

Sin embargo, desde el punto de vista técnico es relativamente fácil pescarla con mosca y es muy divertido y desafiante. Siempre le hago la misma pregunta a todo el mundo: en comparación con otros peces patagónicos, ¿Cuántas veces en su vida pescaron truchas de entre 5 y 7 kilos? Alcanzan los dedos de una mano para contarlo. Con las carpas te pasa 10 ó 12 veces por salida de pesca y a cinco minutos de tu casa. En noviembre, con más actividad en etapa de reproducción, es más vulnerable a ser pescada.

Sería recomendable que se habilite la pesca de la carpa todo el año. Desde la Mesa de Pesca de Neuquén, con el apoyo de la Asociación Argentina de Fly Casting, la Asociación de Pesca con Mosca de Neuquén y la Cámara de Guías y Profesionales de la Pesca Deportiva de Neuquén, se presentó la propuesta ante las autoridades provinciales, pero no se avanzó con la idea.

Hay que tener en cuenta que la carpa genera un daño directo al ecosistema: se alimenta de todo el fondo del río, va nadando y comiendo las algas, los macroinvertebrados, los huevos de otras especies generando un impacto directo en ellas y en la propia naturaleza. Es extremadamente dañina y recomendamos su extracción sin límite de acopio.

Al levantar el fondo del río también le cambia el color. Los que conocemos el Limay sabemos que el tono no es el mismo que hace 20 años, está más verdoso. Y en Arroyito, donde las carpas levantan el sedimento, el tono es marrón. Hay carpas en el lago Pellegrini, en el Mari Menuco, en El Chocón.

Con otra carpa en el Limay Inferior. «Los que prueban pescarla descubren una nueva pasión», dice Matías.

En lugares donde antes sacábamos truchas ahora sacamos carpas. Por ejemplo en el Paseo de la Costa, en Arroyito, en la Herradura, en Puesto Rivas. En la zona de Bubalcó yo sacaba buenas truchas arco iris y ahora lo único que sacás son carpas. Y hacia el sur no habría. Digo no habría porque es imposible saberlo con certeza. No hay estudios fehacientes, recién este año empezaron desde la formación de la Mesa de Pesca de Neuquén.

Con la última modificación se puede pescarlas hasta el 30 de junio en el Limay Inferior. Poder hacerlo todo el año traería varios beneficios. Entre ellos, el cuidado del medio, porque la presencia permanente de los pescadores con mosca permitiría la denuncia continua de los furtivos y la contaminación. Es sabido que una vez terminada la temporada de pesca en ríos son abordados por pescadores ilegales que extraen con redes, espineles, líneas de fondo, generando un daño irreparable sobre todas las especies ya que lo que extraen son los reproductores tanto de perca, trucha y pejerrey. Entre otros beneficios, traería el fomento del turismo directo e indirecto y una fuente laboral continua para guías e Instructores

Los que prueban pescarla descubren una nueva pasión. Hay gente que viene de la cordillera a acá a pescar carpas cuando se abre la temporada. En Europa hay gente muy interesada en venir.

Es un problema grave el que tenemos con la carpa y cualquier acción para erradicarla es inútil. Y si no podemos vencerlas… vamos a pescarlas todo el año y aprovechemos lo que podemos convertir en un formidable recurso turístico. Así como la pesca no puede ser algo que se encierra en lodges, abramos los ríos para todos los pescadores».


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