Veredicto: culpable
Por once votos contra uno el primer jurado popular que delibera en Zapala declaró a un policia responsable de homicidio.
Zapala
ZAPALA (AZ).- El jurado popular declaró culpable al policía Roberto Zúñiga por el crimen del obrero Julio Montecino, ocurrido en Las Lajas en mayo pasado. El mismo tribunal consideró “no culpables” a Marcos Zúñiga, hijo del efectivo y a Néstor Cid, amigo de ambos. La decisión se conoció anoche luego de una deliberación de varias horas. Próximamente se realizará una nueva audiencia donde se fijará la pena que recibirá Zúñiga padre quien fue sindicado como el autor de los disparos que terminaron con la vida de Montecino.
Las fiscales Sandra González Taboada y Laura Pizzipaulo habían acusado a los tres implicados por el delito de homicidio agravado por alevosía y por el uso de armas. El defensor Marcelo Inaudi pidió la absolución para los Zúñiga por el beneficio de la duda y el abogado de Cid, Miguel Manso, solicitó la misma figura para su cliente.
De acuerdo a los datos que se ventilaron a lo largo de esta semana, Julio Montecino se reunió con amigos en la noche del 8 de mayo. Comieron un asado en su casa y bebieron alcohol hasta la madrugada. En determinado momento, el grupo decidió seguir con la ingesta alcohólica y se trasladaron hasta el pub Ayelén, en el centro de Las Lajas.
A ese lugar llegaron Roberto Zúñiga, su hijo Marcos y un amigo, Néstor Cid. En el interior del local hubo un cruce con Montecino, quien presentaba un estado de ebriedad casi total, y los dos grupos antagónicos decidieron resolver sus diferencias en la vereda.
Los testimonios de ambos bandos coinciden en que hubo una refriega y que Montecino extrajo un cuchillo de entre sus ropas y le provocó un corte en la mano a Marcos Zúñiga. “Paisano de mierda, me cortaste”, le habría dicho Marcos a Montecino, según la versión de algunos testigos presenciales.
A lo largo del debate se supo que luego del altercado, Montecino se fue a dormir a su casa, en medio de un fuerte borrachera. La fiscal Sandra González Taboada reveló que por la concentración de alcohol que presentaba en sangre se encontraba al borde del coma. Alrededor de las 6 de la madrugada, un grupo de personas irrumpió de una patada en la vivienda. Alguien, portando la pistola Bersa 9 milímetros reglamentaria de Zúñiga le efectuó tres disparos que le causaron un shock hipovolémica y la muerte, pocos instantes después.
Este fue el primer juicio por jurados de la historia en Zapala.
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