Visita a Afganistán, en medio de atentados

Redacción

Por Redacción

AFGANISTÁN.- El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, admitió ayer durante una visita a Afganistán, donde dos atentados dejaron nueve muertos, que el caso de los coranes quemados y la matanza de civiles por soldados estadounidenses “son profundamente inquietantes”. Panetta aterrizó durante la mañana de ayer en Afganistán para una visita de dos días, y estimó sin embargo que estos incidentes no alejarán a Estados Unidos de su misión: vencer la rebelión de los talibanes y sus aliados de Al Qaeda. El secretario de Defensa inició su visita por Camp Bastion, una base militar de la provincia de Helmand, vecina de la de Kandahar, donde tuvo lugar la matanza de 16 civiles el domingo, el caso más grave en el que se ve involucrado un soldado estadounidenses en Afganistán en diez años de conflicto. El sur de Afganistán es uno de los principales bastiones de los rebeldes talibanes, quienes juraron vengar a las víctimas de la tragedia. Panetta se reunió primero con responsables tribales de la región, a quienes intentó tranquilizar tras la matanza del domingo, acto de un hombres aislado, según la calificó Washington. Unas horas después la fuerza de la OTAN (ISAF) anunció que un soldado de la coalición internacional resultó herido en un “incidente” que se produjo cuando el avión de Panetta aterrizó en Camp Bastion. “En ningún momento el secretario u otro ocupante del aparato estuvieron en peligro por este incidente”, declaró la ISAF en un comunicado publicado en Kabul. “El presunto autor” de la acción en la que un soldado resultó herido fue detenido, agregó. Según una fuente gubernamental en Londres, un vehículo irrumpió en la pista de aterrizaje de la base británica de Camp Bastion, y se incendió cuando aterrizaba el avión. El conductor, al parecer un empleado local de la base, terminó “gravemente quemado”, dijo la fuente a la AFP. (AFP)


AFGANISTÁN.- El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, admitió ayer durante una visita a Afganistán, donde dos atentados dejaron nueve muertos, que el caso de los coranes quemados y la matanza de civiles por soldados estadounidenses “son profundamente inquietantes”. Panetta aterrizó durante la mañana de ayer en Afganistán para una visita de dos días, y estimó sin embargo que estos incidentes no alejarán a Estados Unidos de su misión: vencer la rebelión de los talibanes y sus aliados de Al Qaeda. El secretario de Defensa inició su visita por Camp Bastion, una base militar de la provincia de Helmand, vecina de la de Kandahar, donde tuvo lugar la matanza de 16 civiles el domingo, el caso más grave en el que se ve involucrado un soldado estadounidenses en Afganistán en diez años de conflicto. El sur de Afganistán es uno de los principales bastiones de los rebeldes talibanes, quienes juraron vengar a las víctimas de la tragedia. Panetta se reunió primero con responsables tribales de la región, a quienes intentó tranquilizar tras la matanza del domingo, acto de un hombres aislado, según la calificó Washington. Unas horas después la fuerza de la OTAN (ISAF) anunció que un soldado de la coalición internacional resultó herido en un “incidente” que se produjo cuando el avión de Panetta aterrizó en Camp Bastion. “En ningún momento el secretario u otro ocupante del aparato estuvieron en peligro por este incidente”, declaró la ISAF en un comunicado publicado en Kabul. “El presunto autor” de la acción en la que un soldado resultó herido fue detenido, agregó. Según una fuente gubernamental en Londres, un vehículo irrumpió en la pista de aterrizaje de la base británica de Camp Bastion, y se incendió cuando aterrizaba el avión. El conductor, al parecer un empleado local de la base, terminó “gravemente quemado”, dijo la fuente a la AFP. (AFP)

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