Viviana Campetti: arte a cielo abierto

Artista visual, gestora cultural y curadora, nos da su particular definición de obra de arte, revela las características de su propia estética y se refiere a “Pasaje del Arte”, su última gran intervención.



La artista visual Viviana Campetti

La artista visual Viviana Campetti

P: En diez palabras (más o menos), ¿quién es Viviana Campetti?

P: Viviana Campetti ubica al AMOR en el centro de la VIDA con sus infinitas posibilidades.
Es política no partidaria, es espiritual no dogmática,
Es luchadora, resiliente y feminista.
Es madre de Sol y adoradora del SOL.

Si hablo solo desde el campo del ARTE, que es una parte importante de mi vida, soy artista visual contemporánea, curadora, gestora cultural y coleccionista amateur amatora.

P: Brevemente: tu derrotero de formaciones, deformaciones y malformaciones artísticas... vos dirás!

R: Ja!!!!! Mi trayecto formativo tiene varias etapas: me recibí de Maestra de Plástica, Profesora de Artes Visuales, especialidad Dibujo y Pintura, en la Escuela Superior de BELLAS ARTES y Licenciada en Artes Visuales en IUNA. Paralelamente incursioné en teatro, expresión corporal, taller literario y actualmente curso el profesorado de Yoga en Hastinapura.

Viviana Campetti (Foto: Juan Thomes).

Las malformaciones son propias de una formación académica que no puede abarcarlo todo, ni dar respuestas a todas las necesidades e interés, aunque está genial que sea su objetivo. Está en cada uno de nosotros, la responsabilidad de profundizar en aquello que te va despertando intereses e intenciones estéticas en arte. Ser parte activa de la institución , deconstruirla, reconstruirla y hacerla crecer juntos. Me siento totalmente agradecida de haber caído en la escuela pública..Ja!.

En cuanto a las deformaciones en mi formación, me remite a las desviaciones del orden establecido, de lo normatizado, ya que siempre fui muy inquieta, me gustaba salirme de las reglas, trabajar desde la metodología de taller con ensayo y error, trabajos en equipo, realizar búsquedas e investigaciones en arte, con sospechas de que había mucho más por explorar, hasta llegar a la deconstrucción desde Derrida, que me permite volver a mirar cómo toda la estructura y todo lenguaje ha sido construido.

P: Tu primera obra de arte?

R: Mis primeras “obras de arte”, para mi fueron aquellas obras que realicé como estudiante, en las que aparecía algo propio. Esto es muy cuestionable, ya que se consideran ejercicios y no abarca las dimensiones teóricas para llegar a ser obra. Pero como te decía me gusta desmarcar los marcos. Son mis momentos de epifanía.

P: Por cierto, ¿cómo te llevás con la idea de obra de arte?

R: Es una problematización interesante, no me interesa etiquetar , clasificar, cerrar en una definición estanca, ya que está siempre resignificándose, siempre abierta, e invita a reflexionar. La obra de arte requiere de algo que está más allá de lo presentado, de una traducción de emociones, ideas y sentimientos, un universo cultural contextuado pasado por tu cuerpo y tu ser, que se traduce en imágenes, en producciones, en prácticas artísticas, para generar un diálogo, un vínculo, un encuentro con otros. El público, los otros, tus pares, la completan, te hacen devoluciones, se emocionan, se transforman ...

Particularmente como artista, me gusta sentir que al hacer, sintiendo y pensando de manera auténtica y al entregarlo del mismo modo, mi producción se convierta en obra de arte conceptualmente hablando. El sistema de arte es quien pretende validar qué es obra de arte y qué no, prefiero pensarme con un pie adentro y otro afuera, para no hacer en función de.

P: ¿Cómo definirías tu estética?

R: Mi trabajo actual se encuadra prácticas artísticas contemporáneas, en la investigación en arte, en formato de proyecto artístico procesual, el arte en cruce de lenguajes e interdisciplinar, las poéticas del cuerpo, la estética cruda, el trabajo colaborativo-vincular de transformación social. Me interesa utilizar los medios, los materiales, el lenguaje, acorde a la intencionalidad estética, social, política, cultural que me va surgiendo en contexto.

P: ¿Y qué estética de otro u otra te identifica más?

R: Me nutro de todo lo que puedo, no solo del campo de las artes visuales. Me identifico con la diversidad de las estéticas contemporáneas, que trabajan en cruce o en los bordes de las disciplinas tradicionales, de lenguajes, con otras ciencias o nuevas tecnología, que juegan en los límites de las artes visuales, expandiendo, estirando el campo de acción-reflexión.

P: ¿El lienzo o el muro?

R: El lienzo, el muro, el objeto, el espacio-tiempo vivencial y cualquier soporte necesario para desarrollar la obra .

P: El miedo a la hoja en blanco, si es que tal cosa existe, ¿existe en el arte o es solo un rollo de los escritores?

R: El lienzo o la hoja en blanco, fue analizado como un soporte no neutro, con fuerzas internas que influyen en la composición psicológicamente. El miedo al soporte en blanco es quizás ese silencio, vacío, duda, que se puede generar al iniciar una obra, sobre el qué y cómo decir?. (Llamamos mapa estructural a esas fuerzas intrínsecas del soporte en blanco). Podes dejar fluir y crear desde el caos, otro orden o desorden “nuevo”, desde lo encontrado a partir de la experimentación, del acontecimiento.

Hoy ya casi un mito, pero con las nuevas poéticas o formas de hacer en arte contemporáneo, suelen darse esos instantes de suspenso, de indagar en tus búsquedas, de tomar decisiones… ese dar el primer paso en algún proyecto, sin saber exactamente cómo será terminado. Tiene algo de misterio, de magia, energético, es apasionante.

Creo que es un buen tema para escritores.

Irantzu Lekue, muralista vasca que participó del proyecto.

P: Las últimas noticias te ubicaron en el Pasaje del Arte, ¿de qué se trata?

R: “Minga para un pasaje al arte” es un proyecto artístico procesual, pensado para un espacio urbano devenido en sitio-tiempo-específico, a intervenir con prácticas artísticas contemporáneas, en situación de Minga -trabajo colaborativo entre vecinos y artistas-.

Aborda la conversión del paisaje cotidiano, la calle, como puente hacia un Pasaje al arte –el primer museo a cielo abierto de la ciudad ubicado en el Pasaje Las Palomas, en la zona oeste-, que quedara inaugurado en el marco de la 4º bienal Neuquén Contemporáneo, “Puentes”, curado por Kekena Corvalán y organizado por el MNBA.

Indaga conceptos como: red, entramado cultural, deseos, amorosidad, modos de habitar. Implica la ejecución de acciones de gestión cultural, curaduría a mi cargo.

Recientemente contamos con la presencia de la artista vasca Irantzu Lekue, gracias al puente generado por Pablo Aguirre e Inés Ibarra a través de la Asociación BASKA de la confluencia. Decidimos hacer la inauguración de su mural y convocar a los medios, y fue maravillosa la cobertura. El proyecto continúa, con el diseño de la parte museográfica y con otrxs artistas que realizarán obra en el Pasaje al Arte.

Estoy muy agradecida con los medios, con el apoyo de diferentes sectores de la cultura local, los artistas participantes y de mis vecinos especialmente, sin todos los cuales esto no hubiese sucedido.


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