VIVIANA DABUL y SUSANA ENGEL UNA LÍNEA PENSADA Y PROBADA

“Esto nace por una propia necesidad, nosotras nos dedicamos por muchísimos años a la decoración de interior, y veíamos que no había propuestas para el afuera de la casa, cuando llegábamos a las galerías de las viviendas o a los espacios verdes. Después de haber viajado mucho y recorrido numerosas exposiciones observamos que en otras partes del mundo se venía una tendencia en este último sentido, una línea distinta de muebles que acá no se trataba. Ya caduca la madera y el ratán se imponían otros materiales. Intentamos importar esos muebles pero no fue posible; entonces nos ocupamos de diseñarlos y desarrollarlos en Argentina. Esto nos gratifica inmensamente y hoy agradecemos haber tomado esa decisión, fundamental para lo que ocurre en nuestro país. Usamos elementos muy nobles, aluminio anodizado, resinas y cuerinas náuticas, totalmente de intemperie, que no necesitan mantenimiento. Ninguno. Nada se oxida, todo es perdurable. Es una línea pensada y probada para no generar inconvenientes. Hasta los almohadones están forrados y sellados por dentro, de modo que si llegara a entrar agua por las costuras, lo de adentro no se moja y abajo tienen una malla plástica que drena y airea. Usamos también cabos… A mí me encanta la navegación y aprovechamos muchos materiales náuticos en un mix de arquitectura y diseño en relación con la función a cumplir”, dice Viviana Dabul. –¿Cómo combinar el gris y la rigidez del aluminio, los bulones, los cabos, con la plasticidad del verde, la madera de los árboles? –Trabajamos a pedido, todo a medida y también en el tema de los colores, porque las cuerinas náuticas vienen en diversidad de tonos, como el aluminio anodizado. Cuando estamos trabajando con decks de madera, podemos utilizar un anodizado marrón o natural, con cuerinas marrones y le bajamos un poco la suntuosidad o el frío, al metal. Además fabricamos mesas con mecanismos de despliegue, cuyas tapas se elaboran con distintos materiales, madera, vidrio, mármol… Lo bueno de este mecanismo es que cerrado, propone una mesa baja de living, que no estorba, pasa desapercibida, y si desea trabajar o comer, se despliega y acerca cuatro paneles para hacerlo confortablemente. –¿Qué pasa cuando el diseño enfrenta el uso diario? –Nosotras hacemos mucho hincapié en el diseño. Ambas somos arquitectas y ésa es nuestra prioridad, junto con la practicidad. Somos mujeres (ríe) que utilizamos las cosas y tenemos muy en cuenta el uso. Nunca lanzamos un producto sin haberlo probado. Nuestras metas son diseño, funcionalidad y practicidad. A estos almohadones se les pasa un trapo con cualquier producto de limpieza y listo. –Cuando consultabas por la relación del diseño con la rigidez de los materiales, ahí están los detalles… Para eso trabajamos y tratamos de que cada cosa tenga un detalle, que haya alguna soga, un toque diferente. Ahora, usamos alfombras recicladas que alivianan lo rígido de algún producto”, acota Susana Engel. –Tenemos un línea de complementos para el hogar, pero acá trajimos alfombras de exterior –explica Viviana–. Nuestro objetivo es el compromiso con el medioambiente y estamos lanzando una línea de materiales reciclados para alfombras de exterior que no hay en el mercado, tejidas en telar con bolsas de residuos recicladas, que son eternas y no requieren mantenimiento. Es nuestro actual desafío y en EP, que tomamos Espacio Protagonista, toda la pileta del complejo, trabajamos con paisajistas que están en el mismo compromiso y van a desarrollar un jardín sustentable con plantas autóctonas resistentes que necesitan baja cantidad de agua y poco cuidado. Timbó, por ejemplo. Susana concluye: “Vamos a usar residuos de las acerías para los suelos, escoria que se descarta y la aprovechamos… un material muy noble”.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora