Volver al origen de la creación
Martín Buzzo recuerda que se sumó a Fuerza Bruta en los inicios de la compañía, en 2003, cuando De la Guarda se disolvió. Entonces, junto con Gaby Kerpel (compositor musical de la compañía), Diqui James fundó el nuevo elenco y decidió darle un giro “más teatral”. Con ese objetivo, convocó a actores. “Ahí caigo yo”, rememora el artista. “Vengo del teatro y me formé como bailarín para darle una perfección a mi instrumento artístico”. –¿Cómo fue arrancar? –En los primeros dos años, que fueron de armar el show que estrenamos en 2005, la escena que parecería tener un hilo dentro de Fuerza Bruta es la de un tipo que parece correr arriba de una cinta, me tocó co-crearla con el director, y durante los dos primeros años de gira la hacía yo. Después, la idea de que no haya un protagonista o que los actores no son más importante que un tacho de luz, por un lado, y la de cuidar un poquito más el cuerpo y encontrar una dinámica dentro del espectáculo, por otro, llevaron a que todos los actores hagan todo. Por ahí, si vemos que alguno está más fuerte que el otro, o para alguna función de prensa o de invitados, lo hago yo, pero si no vamos rotando. Si yo corro en la primera función, tal vez otro hombre lo haga en la que sigue. Si cuatro chicas hacen “la pileta” en la primera, tal vez en la siguiente cambien. Sólo como preámbulo de lo que vendrá después, Fuerza Bruta, un anfitrión que no se guarda nada a la hora de impactar en todos los sentidos, esperará al público local con estas dos escenas. El Ruca Che no será ese espacio conocido por todos: en una enorme caja negra, unas mil personas jugarán junto a los artistas.
Martín Buzzo o el hombre que corre sin destino cierto
Martín Buzzo recuerda que se sumó a Fuerza Bruta en los inicios de la compañía, en 2003, cuando De la Guarda se disolvió. Entonces, junto con Gaby Kerpel (compositor musical de la compañía), Diqui James fundó el nuevo elenco y decidió darle un giro “más teatral”. Con ese objetivo, convocó a actores. “Ahí caigo yo”, rememora el artista. “Vengo del teatro y me formé como bailarín para darle una perfección a mi instrumento artístico”. –¿Cómo fue arrancar? –En los primeros dos años, que fueron de armar el show que estrenamos en 2005, la escena que parecería tener un hilo dentro de Fuerza Bruta es la de un tipo que parece correr arriba de una cinta, me tocó co-crearla con el director, y durante los dos primeros años de gira la hacía yo. Después, la idea de que no haya un protagonista o que los actores no son más importante que un tacho de luz, por un lado, y la de cuidar un poquito más el cuerpo y encontrar una dinámica dentro del espectáculo, por otro, llevaron a que todos los actores hagan todo. Por ahí, si vemos que alguno está más fuerte que el otro, o para alguna función de prensa o de invitados, lo hago yo, pero si no vamos rotando. Si yo corro en la primera función, tal vez otro hombre lo haga en la que sigue. Si cuatro chicas hacen “la pileta” en la primera, tal vez en la siguiente cambien. Sólo como preámbulo de lo que vendrá después, Fuerza Bruta, un anfitrión que no se guarda nada a la hora de impactar en todos los sentidos, esperará al público local con estas dos escenas. El Ruca Che no será ese espacio conocido por todos: en una enorme caja negra, unas mil personas jugarán junto a los artistas.
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