Una experiencia bajo las estrellas del norte neuquino: la historia de los Pincheira revive en Los Bolillos

El 17 de enero, en Los Bolillos, se realizará la segunda edición de Camino a las Estrellas – Las Cautivas del Alto Neuquén, una propuesta que combina senderismo nocturno, representaciones teatrales e historia regional, con un cierre gastronómico a base de chivito neuquino.

Los Bolillos de noche. Las formaciones volcánicas se transforman en escenario natural para una caminata donde el paisaje y la historia avanzan juntos.

El silencio del norte neuquino, cuando cae la noche, no es vacío, está lleno de historias. Algunas quedaron atrapadas en la piedra, otras en la memoria oral, y ahora vuelven a ponerse en escena bajo las estrellas. El próximo 17 de enero, Los Bolillos será el escenario natural de la segunda edición de Camino a las Estrellas, Las Cautivas del Alto Neuquén, una experiencia que propone caminar cuatro kilómetros entre formaciones volcánicas mientras la historia se cuenta con cuerpos, voces y fuego.

La actividad es organizada por la Comisión de Fomento de Varvarco junto a la empresa de turismo Rumbo Norte, y está pensada como una experiencia familiar, con un cupo máximo de 100 personas. No se trata solo de caminar: el recorrido nocturno se va poblando de escenas teatrales que reconstruyen episodios ocurridos hace más de 200 años, durante el paso de los hermanos Pincheira por la región.

“Le pusimos ese nombre para reflejar, a través de una representación teatral, lo que sucedió en este lugar hace unos 200 años”, explicó Damián Hernández, de Rumbo Norte. La historia se sitúa entre 1818 y 1832, un período marcado por conflictos, desplazamientos forzados y leyendas que todavía sobreviven en el relato popular.

Cementerio de la Peste: Las cruces que quedan están deterioradas. Foto: Martín Muñoz.

A medida que avanza la caminata, el paisaje se transforma en escenario. “Van apareciendo distintas escenas: los Pincheira a caballo, el rapto de una mujer cautiva, un campamento”, detalló Hernández. Cada parada suma capas de sentido al recorrido, que no busca espectacularidad sino atmósfera: luces bajas, pasos lentos y la noche como aliada narrativa.

El itinerario incluye sitios emblemáticos de Los Bolillos, como la Casa de Piedra, un conjunto de cuevas naturales, y el Portal del Amor, donde se representa una historia romántica que también forma parte del imaginario local. Otro de los momentos más significativos ocurre en el Cementerio de la Peste, un terreno donde fueron enterradas personas fallecidas durante una epidemia en 1930. Allí, el silencio vuelve a ocupar el centro de la escena.

Entre las distintas puestas también se recrea la vida cotidiana de época, con un campamento donde se muestran tareas como el trabajo del cuero y la elaboración de trigo. La propuesta no busca idealizar el pasado, sino hacerlo visible, corporal, cercano.

Una experiencia nocturna en el norte neuquino: la historia de los Pincheira revive en Los Bolillos

El cierre llega con una mesa compartida. Al finalizar la actividad, los participantes se reúnen en el punto de encuentro de la Planta de Campamento (escuela) de La Matancilla, a dos kilómetros de Los Bolillos, donde se comparte un chivito neuquino, como forma de volver al presente después del viaje en el tiempo.

Desde la organización adelantaron que habrá una nueva edición el 21 de febrero, para quienes no puedan participar en enero. Las inscripciones se realizan a través de Rumbo Norte, empresa habilitada por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales.

Los Bolillos, ubicados a 15 kilómetros al norte de Varvarco y accesibles desde la Ruta Provincial 43, son Patrimonio Natural Turístico. Sus formaciones volcánicas, moldeadas por el viento, la lluvia y las heladas, alcanzan hasta 15 metros de altura y dibujan agujas, conos y figuras que cambian de color según la luz. De noche, bajo las estrellas, el paisaje deja de ser postal y se vuelve relato.


Los Bolillos de noche. Las formaciones volcánicas se transforman en escenario natural para una caminata donde el paisaje y la historia avanzan juntos.

El silencio del norte neuquino, cuando cae la noche, no es vacío, está lleno de historias. Algunas quedaron atrapadas en la piedra, otras en la memoria oral, y ahora vuelven a ponerse en escena bajo las estrellas. El próximo 17 de enero, Los Bolillos será el escenario natural de la segunda edición de Camino a las Estrellas, Las Cautivas del Alto Neuquén, una experiencia que propone caminar cuatro kilómetros entre formaciones volcánicas mientras la historia se cuenta con cuerpos, voces y fuego.

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