Ya no se trata de grupos, sino de una furia acentuada por la web
análisis
El ataque de estilo militar contra el semanario “Charlie Hebdo” en París dejó en claro que Europa enfrenta una amenaza terrorista en evolución y cada vez más compleja que ya no está dominada sólo por grupos conocidos. No se trata únicamente de Al Qaeda o del Estado Islámico de Irak, ni de los discípulos de algunos guías religiosos incendiarios. En vez de esto, dicen los expertos de seguridad, se trata de una furia generalizada impulsada por internet contra la sociedad occidental que se siente entre los musulmanes radicalizados y puede explotar en cualquier momento y lugar. En una inusual aparición pública Andrew Parker, director del servicio doméstico de seguridad en Gran Bretaña, MI5, dijo el jueves que acabar con los ataques terroristas se ha vuelto más difícil pues la amenaza es cada vez menos clara. Son ideados por pequeños grupos o “lobos solitarios’’ que actúan espontáneamente con una planeación mínima pero con efectos mortales, señaló. Pero agregó que concentrarse sólo en esos individuos no funcionaría, porque al mismo tiempo grupos antagónicos de Al Qaeda y el Estado Islámico en Siria intentan orquestar ataques mayores en Gran Bretaña y Europa occidental. Las sociedades abiertas tienen problemas para protegerse contra el terrorismo, cuyos perpetradores son ayudados por las libertades y la apertura a la que se oponen. Pero en Europa varios factores complican la situación. El principal es que hay una gran población musulmana en muchos de sus países. El tamaño de estas comunidades facilita que los radicales se oculten en ellas. El asunto se complica por el hecho, de que muchos inmigrantes no están bien asimilados en la sociedad occidental. Aunque la mayoría de los inmigrantes respetan la ley y no son hostiles, parece que muchos no han adoptado los valores liberales de occidente. Esto crea una atmósfera en la que el radicalismo puede sobrevivir y a veces florecer. Magnus Ranstorp, especialista en terrorismo del Colegio Nacional Sueco de Defensa, dijo que una nueva generación de jóvenes musulmanes ha crecido en ciudades europeas tras el 11 de septiembre y hasta cierto punto ha adoptado la visión de Al Qaeda de que Occidente está en guerra contra el Islam, primero en Afganistán, después en Irak y ahora en Siria. A la vez, dijo Ranstorp, la descarada proclamación del Estado Islámico de un califato ha atrapado la imaginación de muchos jóvenes musulmanes Europeos que quieren ir a Siria para sumarse a la batalla y llevarla a casa. Ranstorp consideró que muchos musulmanes se sienten segregados en comunidades pobres a las afueras de las capitales y están dispuestos a combatir. (AP)