Rutas destruidas y abrupto final de clases en parajes de la Región Sur

Dos escuelas hogares de la zona rural tuvieron que adelantar sus vacaciones porque no pueden ingresar los docentes, alumnos y proveedores.

Redacción

Por Redacción

Algunos tramos de tierra de la ruta nacional 23 presentan un estado calamitoso y generan numerosas dificultades para los conductores. Las recientes lluvias han dejado una profunda huella a lo largo de varios kilómetros, por donde transitar es una odisea. Si bien en los últimos días máquinas viales comenzaron a realizar algunos trabajos de reparación, hay sectores en los que el terreno aún está muy blando y se hace muy difícil repararlo.

La ruta 23 es la principal vía de comunicación que atraviesa la provincia de Río Negro de este a oeste por la Región Sur. En las últimas semanas se registraron en promedio unos 130 milímetros de aguas de lluvia, según datos suministrados por algunos organismos oficiales. Esa cifra representa casi el 50% de la media anual histórica.

La gran humedad ablandó un terreno que, con el tránsito, se fue deteriorando cada vez más, en el tramo de tierra entre el sector denominado “602” (por el kilometraje del tendido férreo de Viedma a Bariloche) y Dina Huapi. Las mayores complicaciones se presentan entre Jacobacci y el 602. Profundos pozos, cortes, grandes charcos de agua y barro forman parte de la fisonomía.

“Tenés que tener mucha paciencia y transitar a paso de hombre porque si no rompés el camión. Los pozos no se pueden esquivar porque está uno al lado del otro y eso hace que tengas que circular con la mayor precaución posible, más aun si transportas alguna carga”, señaló Lucas joven chofer de una empresa de transporte que ayer se disponía a unir el último tramo de tierra entre Jacobacci y el 602 con más de 20 toneladas de diatomea granulada.

Muchas demoras

El camionero detalló que unir los 200 kilómetros entre Bariloche y Jacobacci le demandó 10 horas de viaje y los 30 entre Jacobacci y el 602 cerca de tres horas.

Benjamín Catalán, quien está al frente de la Delegación de Unter Jacobacci y ayer se dirigía a Maquinchao a una reunión en el CEM 57, coincidió con el camionero al señalar que “está a la miseria. Imposible de transitar. Ojalá la puedan arreglar pronto porque con la ruta en este estado el auto se te destruye”.

Maquinas de Vialidad realizaban ayer trabajos de mejoramiento en cercanías de Jacobacci y entre Maquinchao y el casco de la estancia homónima, el tramo con mayores complicaciones. Por otro lado, entre Jacobacci y Clemente Onelli, la calzada presenta barro, profundos huellones, pozos y charcos de agua. Maquinaria de las empresas que construyen la obra de pavimentación de la Ruta Nacional 23 se sumaron a las de Vialidad Nacional para comenzar con los trabajos de reparación.

La mayoría de los caminos vecinales también sufrieron serios daños y varios parajes quedaron aislados. La compleja situación obligó a las autoridades de Educación a anticipar el fin del ciclo lectivo en las escuelas rurales del período septiembre-mayo y suspender las clases en aquellas que lo hacen entre febrero-diciembre.

Escuelas complicadas

“A algunos parajes se nos dificulta el ingreso de docentes y alumnos que asisten a estas escuelas en el transporte escolar, pero también el acceso de los alimentos y del gas porque los proveedores no pueden ingresar con los camiones. Algunos se han encajado. Por eso hemos decidido junto con la Dirección de Nivel y la Supervisión anticipar el fin del ciclo lectivo. En algunas escuelas, como la de Blancura Centro y Anecón que debían terminar el 10 de junio, las clases terminaron el 26 de mayo. En otros establecimiento tenemos complicaciones, pero vamos evaluando la vuelta a clases a medida que la situación mejora detallo” ayer el Coordinador Regional de Educación Zona Sur 1, José María Ramallo.

“Es imposible transitar. Ojalá la puedan arreglar pronto porque con la ruta en este estado el auto se te destruye”.

Benjamín Catalán,

titular de la delegación de Unter en Jacobacci.

Se demora tres veces más de lo habitual

Recorrer un tramo de 30 kilómetros en camión demanda ahora cerca de tres horas, cuando en condiciones normales de la ruta se hacen en 45 minutos.

Maquinaria de la empresa que construye la Ruta Nacional 23, junto con otras de Vialidad nacional realizaban ayer tareas de reparación en los sectores afectados por la gran humedad.

Datos

“Es imposible transitar. Ojalá la puedan arreglar pronto porque con la ruta en este estado el auto se te destruye”.

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