10 tips para viajeros en bici
El año pasado compartimos con vos todo lo que aprendimos en nuestra primera travesía de sur a norte por la mítica 40. Ahora, con 10.000 km de rutas argentinas, sabemos más cosas. ¿Querés viajar en bicicleta y no tenés idea de por dónde empezar? Acá te contamos lo que tenés que saber para planificar tu aventura.
AVENTURA
Jimena Sánchez lavidadeviaje@gmail.com
1. La bici En un viaje, la bicicleta deja de ser un objeto para pasar a ser una extensión del cuerpo. No hay que subestimar la elección de nuestra compañera, pero lo que sí hay que tener en claro es que ni lo nuevo ni lo más caro es indispensable para viajar. Lo que recomendamos es ir a lo simple: una bicicleta rodado 26 de 24 velocidades como mínimo, frenos v-brake y cuadro de aluminio o acero. 2. portaequipajes y Alforjas Los cicloturistas nunca llevan nada sobre sus espaldas: sería una locura pedalear 60 km con una mochila a cuestas. Dependiendo de la ruta que queramos hacer y de la duración del viaje, tendremos que llevar alforjas delanteras y/o traseras que van enganchadas en los portaequipajes delanteros y traseros respectivamente. Un consejo: llevar lo más pesado atrás. Existen alforjas monovolumen e independientes, de distintos modelos y materiales (tela, plástico o ambos) y con diferentes capacidades. También hay bolsos accesorios como los porta alimentos y porta herramientas que son muy prácticos y que se colocan en el cuadro de la bicicleta. 3. Entrenamiento Lo ideal es empezar a entrenar unas semanas antes del viaje. Pero si por cuestiones de tiempo y/o trabajo las posibilidades se reducen a ninguna, no es un problema: el entrenamiento se hace en la ruta a medida que se suman kilómetros. 4. Indumentaria Hay un dicho entre los viajeros en bicicleta que va directo al grano: “El por si acaso pesa un huevo”. Por eso a la hora de pensar en lo que vamos a cargar en nuestras alforjas debemos elegir ropa técnica: campera impermeable y respirable, remeras de secado rápido, pantalón desmontable, badanas y zapatillas de trekking. El secreto: vestirse como una cebolla o en capas. 5. Alimentación e hidratación Lo importante es comer lo más variado posible incluyendo frutas y verduras en los desayunos, almuerzos y meriendas. El menú para las cenas no es muy variado si es que nos encontramos acampando en la ruta: lo más práctico es cocinar fideos, arroz y polenta (los hidratos de carbono son los mejores amigos de los cicloturistas). Lo que es muy bueno para el cuerpo son los frutos secos (maní, almendras, nueces y pasas de uva) por las energías que aportan. Para cocinar hay que llevar una marmita (set de ollas y utensilios) y una MSR o calentador que enciende por combustión. La hidratación no es algo menor porque regula la temperatura corporal, mantiene una correcta proporción de sales y controla la eliminación de los desechos del cuerpo. Si bien la necesidad de consumo de agua dependerá de la edad, el clima, la humedad, la intensidad del pedaleo, la altura y la indumentaria que se use mientras se viaja, lo ideal es tomar dos litros de agua como mínimo por día. 6. Equipo outdoor Viajando en bicicleta necesitamos dormir bien, por eso el equipo de camping no será un gasto sino una inversión. La elección de una carpa o bolsa de dormir también tendrá que ver con el tipo de aventura que se quiera hacer y de la duración de la misma, pero en rasgos generales a la hora de elegir el equipo hay que tener en cuenta lo siguiente: Carpa: capacidad máxima, cuántas y cuáles estaciones cubre, facilidad de armado y desarmado, geometría y portabilidad (peso y volumen). Bolsa de dormir: qué climas soporta y qué rango térmico tiene, peso y volumen (las hay con forma de sarcófago y rectangulares) y materiales (pluma o sintético). Aislante: hay de goma espuma aluminizados (son económicos, livianos, pero ocupan mucho espacio y duran poco) e inflables (son caros, pero la diferencia de descanso y espacio que ocupan es abismal). 7. Herramientas y repuestos Sí o sí hay que llevar: parches y solución, saca cubierta, cámara y cubierta de repuesto, corta cadena, lubricante, cinta silver o duct tape y una multiherramienta. 8. Mapa y/o GPS A la hora de planificar una aventura es importantísimo saber con anticipación qué rutas se van a pedalear, si son de asfalto o de ripio, si hay o no banquinas asfaltadas y si hay mucho o poco tráfico. Estos datos sirven para medir las distancias relativas y el tiempo total que va a llevar unir un punto A con un punto B. Si la idea es recorrer rutas principales, con un mapa basta y sobra (recomendamos la guía Firestone para estos casos). Pero si la idea es pedalear por caminos secundarios, un GPS de aventura va a ser tu principal aliado. Un consejo: medir los perfiles de desnivel usando Google Maps. 9. Indispensables Lo que no puede faltar: guantes, precintos, cortaplumas, casco, lentes de sol, pantalla solar, punteras en los pedales y espejo retrovisor en el manubrio. 10. Dejarse llevar Lo más lindo del viajar en bicicleta es el andar lento porque permite ver lo que la velocidad esconde: el vuelo de las mariposas, el viento en las mejillas, los aromas de la banquina. El camino es un universo de posibilidades donde la naturaleza y las personas que nos cruzamos son las protagonistas. Pedaleemos a la velocidad del paisaje para disfrutarlo con todos los sentidos. Más preguntas frecuentes e información útil para viajeros en bici en lavidadeviaje.com.
2. Portaequipajes y Alforjas Los cicloturistas nunca llevan nada sobre sus espaldas: sería una locura pedalear 60 km con una mochila a cuestas. Dependiendo de la ruta que queramos hacer y de la duración del viaje, tendremos que llevar alforjas delanteras y/o traseras que van enganchadas en los portaequipajes delanteros y traseros respectivamente. Un consejo: llevar lo más pesado atrás. Existen alforjas monovolumen e independientes, de distintos modelos y materiales (tela, plástico o ambos) y con diferentes capacidades. También hay bolsos accesorios como los porta alimentos y porta herramientas que son muy prácticos y que se colocan en el cuadro de la bicicleta.
3. Entrenamiento Lo ideal es empezar a entrenar unas semanas antes del viaje. Pero si por cuestiones de tiempo y/o trabajo las posibilidades se reducen a ninguna, no es un problema: el entrenamiento se hace en la ruta a medida que se suman kilómetros.
4. Indumentaria Hay un dicho entre los viajeros en bicicleta que va directo al grano: “El por si acaso pesa un huevo”. Por eso a la hora de pensar en lo que vamos a cargar en nuestras alforjas debemos elegir ropa técnica: campera impermeable y respirable, remeras de secado rápido, pantalón desmontable, badanas y zapatillas de trekking. El secreto: vestirse como una cebolla o en capas.
5. Alimentación e hidratación Lo importante es comer lo más variado posible incluyendo frutas y verduras en los desayunos, almuerzos y meriendas. El menú para las cenas no es muy variado si es que nos encontramos acampando en la ruta: lo más práctico es cocinar fideos, arroz y polenta (los hidratos de carbono son los mejores amigos de los cicloturistas). Lo que es muy bueno para el cuerpo son los frutos secos (maní, almendras, nueces y pasas de uva) por las energías que aportan. Para cocinar hay que llevar una marmita (set de ollas y utensilios) y una MSR o calentador que enciende por combustión. La hidratación no es algo menor porque regula la temperatura corporal, mantiene una correcta proporción de sales y controla la eliminación de los desechos del cuerpo. Si bien la necesidad de consumo de agua dependerá de la edad, el clima, la humedad, la intensidad del pedaleo, la altura y la indumentaria que se use mientras se viaja, lo ideal es tomar dos litros de agua como mínimo por día.
6. Equipo outdoor Viajando en bicicleta necesitamos dormir bien, por eso el equipo de camping no será un gasto sino una inversión. La elección de una carpa o bolsa de dormir también tendrá que ver con el tipo de aventura que se quiera hacer y de la duración de la misma, pero en rasgos generales a la hora de elegir el equipo hay que tener en cuenta lo siguiente: Carpa: capacidad máxima, cuántas y cuáles estaciones cubre, facilidad de armado y desarmado, geometría y portabilidad (peso y volumen). Bolsa de dormir: qué climas soporta y qué rango térmico tiene, peso y volumen (las hay con forma de sarcófago y rectangulares) y materiales (pluma o sintético). Aislante: hay de goma espuma aluminizados (son económicos, livianos, pero ocupan mucho espacio y duran poco) e inflables (son caros, pero la diferencia de descanso y espacio que ocupan es abismal).
7. Herramientas y repuestos Sí o sí hay que llevar: parches y solución, saca cubierta, cámara y cubierta de repuesto, corta cadena, lubricante, cinta silver o duct tape y una multiherramienta. 8. Mapa y/o GPS A la hora de planificar una aventura es importantísimo saber con anticipación qué rutas se van a pedalear, si son de asfalto o de ripio, si hay o no banquinas asfaltadas y si hay mucho o poco tráfico. Estos datos sirven para medir las distancias relativas y el tiempo total que va a llevar unir un punto A con un punto B. Si la idea es recorrer rutas principales, con un mapa basta y sobra (recomendamos la guía Firestone para estos casos). Pero si la idea es pedalear por caminos secundarios, un GPS de aventura va a ser tu principal aliado. Un consejo: medir los perfiles de desnivel usando Google Maps.
9. Indispensables Lo que no puede faltar: guantes, precintos, cortaplumas, casco, lentes de sol, pantalla solar, punteras en los pedales y espejo retrovisor en el manubrio. 10. Dejarse llevar Lo más lindo del viajar en bicicleta es el andar lento porque permite ver lo que la velocidad esconde: el vuelo de las mariposas, el viento en las mejillas, los aromas de la banquina. El camino es un universo de posibilidades donde la naturaleza y las personas que nos cruzamos son las protagonistas. Pedaleemos a la velocidad del paisaje para disfrutarlo con todos los sentidos. Más preguntas frecuentes e información útil para viajeros en bici en lavidadeviaje.com.
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