Senado aprobó proyecto que prohíbe carreras de perros en todo el país

El texto fue presentado por la senadora del ARI-Coalición Cívica de Río Negro María Magdalena Odarda.



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Fotos: Juan Thomes

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Oscar Livera

CENTENARIO (ACE).- “Nunca se va a saber qué pasó; pudo haber sido algo que se le dio y le cayó mal, pudo haber andado mal del corazón; es normal que un caballo se muera aunque uno nunca quiere que ocurra eso, por ahí tenía problemas y se esforzó mal. Son casos aislados pero ocurren y el caballo se muere”, dijo el organizador de la carrera del hípico el domingo pasado en Riberas Neuquinas, Vista Alegre, Marcelo Pieroni.

Pieroni tiene el mismo nombre y apellido que su primo, el exintendente y presidente de la Convención del MPN, Marcelo Pieroni, pero no es político.

Consultado por la información de un animal que cayó muerto, el organizador del evento respondió respecto a las versiones que rápidamente se hicieron eco en las redes sociales en las que se referenció el informe de “Río Negro” sobre el suministro de fármacos y productos de dudosa procedencia para explotar al máximo el rendimiento en las pistas.

A causa de ese informe, la fiscalía general inició en agosto una investigación de oficio en el hípico neuquino que sigue su curso y que está bajo la instrucción del fiscal Andrés Azar.

Pieroni se mostró a favor del antidoping y dijo estar en contra de las inyecciones que “dan ventaja”.

Pero tanto Pieroni como Fabián Nieto, el titular del hípico Riberas Neuquinas –donde se realizó la carrera–, reconocieron que nadie controla ni se hacen análisis a los caballos de carrera.

Sí hay dos veterinarios en el lugar que indican las condiciones generales de los animales, revisan posibles lesiones y determinan si “está apto” para correr.

Ese domingo el organizador anotó a 92 animales y corrieron 80. “Don Kiko” ganó la tercera o cuarta carrera, pasó la línea de sentencia y luego de la “sujetada” se desplomó.

Al animal lo retiraron de lugar y lo enterraron en un gran pozo ese mismo domingo. No hubo denuncia, ni un acta administrativa que diera cuenta de la situación. El dueño no pidió autopsia, no reclamó el caballo (que quedó en el lugar y del que se tuvo que hacer cargo el organizador) y el segundo (o perdedor) no denunció ni planteó actitud antideportiva.

Nadie se quejó ni hubo reclamos.

En el hípico de Vista Alegre el que realiza los controles es el IJAN –que regula el juego en Neuquén–, todo relacionado con el juego de apuestas y las condiciones del espectáculo: el rematador, que los jokeys tengan seguro y que el público tenga su seguro de espectador, que la Municipalidad exija seguridad y una ambulancia. Pero a los propietarios ni siquiera les exigen la libreta sanitaria de los caballos.

Al no realizarse la autopsia, no se pudo determinar la causa del fallecimiento del equino.

VISTA ALEGRE


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