2021, un año para volver a cuidar la espalda

Las molestias lumbares se transformaron en uno de los problemas que más consultas han generado en consultorios kinesiológicos. Desde el sedentarismo hasta la mala postura, varios motivos nos llevaron a estar alertas y dedicarnos a cuidar nuestro cuerpo.

Después de que se decretara el aislamiento en todo el territorio nacional tras el anuncio de marzo, el home office se instaló en el día a día como una “nueva normalidad”, pero estuvo lejos de hacerlo en las condiciones idóneas.


Es así que nuestras casas se transformaron en nuestras oficinas, y sin disponer de los elementos necesarios, sufrimos algunos problemas posturales. A eso le sumamos el sedentarismo y la mala alimentación de una parte de la población y el resultado es lógico: nuestro cuerpo acusó el duro golpe.

“Te diría que un 60% de los pacientes vienen por dolores de espalda, tanto espalda baja como espalda alta, como cervicalgias ” explicó el kinesiólogo Gonzalo Hernández (M.P.R.N 1118).

Por su parte, el Licenciado en Kinesiología y Fisiatría, Sebastián Álvarez (M.P.R.N. 1093), aseguró que “ahora las consultas son más por dolores cervicales y lumbares, en gran parte a raíz del sedentarismo”.

Pero ¿cómo se explica esto? Según Hernández, las causantes del dolor de espalda son “en primer lugar, el estrés generado por la pandemia. A eso se suma la falta de ejercicio, que nos hacen más propensos a los dolores musculares. Y también los problemas psicoemocionales. La gente a veces no puede expresar sus emociones y acumula tanta tensión que ya sea en la espalda alta o baja, termina doliendo. Se dice mucho que el cuello es el tacho de basura de las emociones”.

Los ejercicios de estiramiento son fáciles de realizar y nos ayudan tanto en la etapa preventiva como en la rehabilitación.


Al mismo tiempo, el profesional agrega que “al tener un poco más de tiempo, hay gente que se pone a hacer algunas tareas domésticas, y por ahí no está acostumbrado a ese tipo de actividades y comienzan los dolores. Después está el caso de las personas que salen a correr y lo hacen por encima de lo que pueden, entonces genera dolores de espalda baja. Y también están los problemas laborales, que al estar mucho tiempo en una misma posición genera dolor de cervicales”.

Para Álvarez, “la actividad física genera una mejor actividad articular y una relajación post esfuerzo que también te permite descansar mejor a la noche”. Es por eso que todos estos meses hicieron de las suyas.

Al respecto, explicó que la mala postura, el sedentarismo “y el aumento de peso también generan una tensión lumbar importante. Se han invertido y hasta triplicado las consultas por este tipo de afecciones”.

¿Es necesario tratar estas molestias si o si en un consultorio con sesiones de rehabilitación? Como ocurre con la mayoría de las cuestiones médicas, Álvarez asegura que depende del caso.

Yoga, una de las recomendaciones para trabajar en casa.


“Hay gente que recurre aunque no tenga un dolor en ese momento, sobre todo de manera preventiva, una vez por semana o cada quince días”, explica. Al mismo tiempo, desliza que “no es necesario si o si que vengan, pero sí es bueno prevenir y enseñarles la postura correcta y sobre todo ejercicios posturales para realizar en casa que deben hacerse a diario, sobre todo para no caer en estos estados de contractura constante”.

El kinesiólogo explocó que ante estos casos, lo ideal es “hacer un trabajo kinefiláctico, que sería la prevención de este tipo de afecciones”, para evitar llegar directamente al punto de tener que rehabilitar una lesión.

¿Hay algún deporte que ayude específicamente a corregir estos problemas? “Depende de mucho de la persona, de su columna… A algunos se les recomienda andar en bici, otros corren, otros caminan. Para estos casos por ejemplo es muy bueno el pilates, porque genera fortalecimiento de la zona y elongación de casi todas las partes musculares. El yoga a su vez genera relajación”, desliza Álvarez.

Por su parte, Hernández recomienda “cualquier tipo de ejercicio, mejor aún si es al aire libre. Ya salir a caminar es suficiente, porque de ese modo se aliviana el estrés y favoreces que el sistema musculoesquelético se reactive y no acumule tensión. Después, el tratamiento depende del sector afectado. Por ejemplo, ante una lumbalgia o cervicalgia van a ser ejercicios diferentes”.

La gente a veces no logra expresar sus emociones y acumula tanta tensión en la espalda (alta o baja) que le termina doliendo”

explica Gonzalo Hernández, kinesiólogo que trabaja en Roca.


En ambos casos, los profesionales recomiendan algunos ejercicios de estiramiento, o la activación del sistema mediante actividades simples, sobre todo para fortalecer la etapa preventiva y evitar lesiones a futuro; pero advierten que en el caso de una lesión más específica y molesta, es preferible una visita profesional.

Después de tantos meses en una mala postura y cargando miles de problemas y tensiones, este 2021 asoma como el año ideal para, como mínimo, cuidar nuestra espalda. Podemos empezar por tratar de respirar hondo, iniciar algunas actividades físicas y prevenir mayores problemas. Lo agradeceremos a futuro.


¿Tenemos ejercicios específicos?



Cuando el dolor ya es más marcado y nos genera una molestia constante, es hora de actuar sobre la rehabilitación.

Según explica el kinesiólogo Gonzalo Hernández, “para cervicales se usan ejercicios de movilidad de cuello, ejercicios del trapecio, ejercicios de estiramiento y demás. Después, en caso de haber alguna irradiación nerviosa, una protusión discal o algo así, ejercicios de neurodinamia. Son ejercicios específicos que yo doy en el consultorio porque es un dolor irradiado de las cervicales”.


Por otra parte, “para espalda baja, son preferibles los ejercicios de movilización del sistema nervioso periférico. A eso también sumamos fortalecimiento del core (zona media) y ejercicios específicos como elevación de pelvis, plancha, movilidad de cadera y espalda… es movilizar y fortalecer la zona media”.

Hernández explicó que su trabajo consta de apuntar también a la etapa preventiva, y que es por eso que además de los ejercicios de rehabilitación, siempre se brinda “un buen estiramiento y una buena prevención a la hora de acostarse, sentarse a mirar una película y demás. Se le brinda una higiene postural al paciente”.


¿Qué alternativas hay para aliviarnos?



 Según explica Sebastián Álvarez, hay una actividad en particular que puede ser de gran ayuda: “Si hay alguien que tiene afectada la parte discal lo mejor son los ejercicios de rehabilitación en el agua”.

 El profesional agregó que “no es ir a nadar, sino que es hacer ejercicios ahí mismo. El estar dentro del agua te genera una hidratación de las articulaciones, y sobre todo funciona la profundidad que genera presión hidrostática y descoarta las articulaciones. Las inflás un poco más, digamos. Ese sería el laburo más recomendable, siempre con un profesor que indique”.

Hay gente que recurre al consultorio aunque no tenga un dolor en el momento, de forma preventiva, una vez por semana”

suma Sebastián Álvarez, kinesiólogo que trabaja con la prevención de molestias.


 Álvarez también resalta la etapa preventiva y explica que la situación “depende de cada persona, su edad y su estado articular. Los ejercicios posturales por ejemplo son fáciles para todas las personas, quizás no es necesario ir a un consultorio”.

 Por último, asegura que “a veces en Internet, o con profesores en Youtube, podemos encontrar algunos ejercicios posturales que podrían funcionar para cualquier persona”.


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