Preocupa un caso fatal de botulismo en Rincón

Un empleado de una empresa de servicios petroleros fue la víctima.

Redacción

Por Redacción

RINCóN DE LOS SAUCES (ARS).- La muerte por botulismo de un joven petrolero que vivía desde hace tiempo en esta ciudad junto a su familia, abrió interrogantes sobre la calidad de alimentos que se consumen aquí. La víctima de la letal toxina trabajaba en una compañía de servicios petroleros y pertenecía a una conocida familia de la zona.

El joven permaneció hasta la semana pasada en grave estado internado en el hospital regional de Neuquén, sin que los médicos pudieran revertir la situación que terminó en el trágico episodio.

A poco de conocida la noticia, varios vecinos se comunicaron con FM Ciudad, para que el medio les proporcione más datos sobre la temida enfermedad y ante la posibilidad de que el joven no haya sido el único expuesto.

Pero a pesar de la gravedad del hecho, el director de Salud Pública de la ciudad, Héctor Sánchez, no envió hasta ayer ningún parte informativo que describiera medidas precautorias ante la posible ingesta de alimentos en conserva, principalmente del tipo casero.

Ante la desinformación oficial, desde la emisora se llamó telefónicamente a un facultativo privado para que proporcione con detalle, las rutas más comunes que llevan a la intoxicación.

Según el doctor Raúl Rosas, «el botulismo es una enfermedad provocada por un germen (clostridium botulinum) y que produce una toxina muy fuerte que altera a nivel de la médula espinal sobre la placa neuromuscular», sostuvo.

Consultado sobre la procedencia del germen, en muchos casos fatal, Rosas aseguró que «generalmente se produce en las conservas cárneas y chacinados, también en las conservas vegetales. Se produce en un medio anaeróbico o sea con falta de oxígeno», dijo.

Además, manifestó que «hay que extremar los cuidados cuando se abren las latas de conservas que presentan hinchazón, ya que esa deformidad del recipiente, nos indica que ha producido gas y hay que desecharlo sin ni siquiera probarlo, porque la toxina que puede estar en su interior, es tremendamente potente».

 

Mucho riesgo en las conservas

 

El profesional insistió en señalar que «las conservas, principalmente del tipo casero son de mucho riesgo, sobre todo si al abrir la lata o el frasco el alimento despide gas, que puede escucharse claramente como un chorrito de soda. Si está en esas condiciones, hay que tirar el alimento», señaló.

La sintomatología del botulismo al comenzar con un bloqueo a nivel neural, es una especie de parálisis que generalmente afecta los ojos, produciendo lo que se conoce como diplopía (imágenes dobles), provocando la pérdida de simetría ocular.

Además, los síntomas se manifiestan con aptosis pálpebras o caída de párpados y parálisis de los músculos gloso faríngeos, provocando dificultad deglutoria con posible ahogo al tomar líquidos o ingerir sólidos, por falta de empuje del bolo alimenticio.

El doctor Rosas explicó que la parálisis también puede llegar a los miembros y depende de la cantidad de toxinas, el episodio es cada vez más avanzado hasta llegar a una parálisis completa del sistema respiratorio y cardiovascular, provocando la muerte en algunos casos de 24 a 36 horas y en otros casos de ocho a catorce días después de la ingesta», sostuvo.

Existen tres cepas del germen de la botulimia conocidos como «A», «B» y «E». Los intoxicados con la primera categoría de botulismo, considerada la más peligrosa, tienen sólo un 30% de posibilidades de vida, mientras que en la cepa «B» la probabilidades de vida son del 60% para terminar con la tercer categoría, en donde las posibilidades de no morir son del 85%.

Ante la ingesta de alimentos que transporten la bacteria, el paciente se trata con antitoxinas producidas en el suero de caballo, las que deben ingresar al organismo lo antes posible, ante la celeridad del veneno.

En Rincón se conocen dos casos de botulimia, el primero ocurrido hace algunos años, en donde el paciente tuvo una lenta pero satisfactoria recuperación y el segundo y más actual, con resultado fatal.


RINCóN DE LOS SAUCES (ARS).- La muerte por botulismo de un joven petrolero que vivía desde hace tiempo en esta ciudad junto a su familia, abrió interrogantes sobre la calidad de alimentos que se consumen aquí. La víctima de la letal toxina trabajaba en una compañía de servicios petroleros y pertenecía a una conocida familia de la zona.

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