¿Sabés si sos el número 12 en la lucha contra la hepatitis?
Eduardo Pérez Pegué perdió dos años de su vida buscando respuestas mientras su hígado se deterioraba. Durante ese tiempo, los médicos le decían que tenía problemas de vesícula o «algo en el hígado», sin mayores precisiones. Hasta que, a fines de 1999, un especialista le diagnosticó hepatitis C, una enfermedad asintomática pero que se detecta con un análisis de sangre en el que se estudia si existen anticuerpos para hepatitis C (Anti-HCV).
«Mi caso estaba muy avanzado y comencé a tener síntomas. El doctor Carlos Guma, del hospital Eva Perón de San Martín, me confirmó la enfermedad -mediante otro estudio de sangre llamado PCR- y allí hice el tratamiento, que fue muy duro pero efectivo. Pude eliminar el virus de la sangre, algo que logra entre el 50 y el 80% de las personas que realizan el tratamiento», contó Pérez Pegué, actualmente Director Ejecutivo de la Fundación HCV Sin Fronteras, entidad sin fines de lucro dedicada a las hepatitis virales A, B, C y coinfección HIV Sida.
El de Pérez Pegué es sólo uno de los 500 millones de casos de personas en el mundo que están infectadas, en su mayoría sin saberlo, con hepatitis B y C, y de los cuales 1,5 millones mueren cada año. Por este motivo, la institución World Hepatitis Alliance (Alianza Mundial contra la Hepatitis) y más de 200 grupos de pacientes alrededor llevan adelante la campaña «¿Soy el número 12?» con el fin de aumentar la concientización sobre una estadística impactante -son 10 veces más que los enfermos con VIH/sida-, según la cual una de cada doce personas del planeta vive con hepatitis B o hepatitis C.
El presidente de la WHA, Charles Gore, manifestó que la hepatitis viral crónica no puede continuar siendo ignorada. «Por medio de la campaña ¿Soy el número 12? y otras actividades alrededor del mundo, el 19 de mayo (Día Mundial contra la Hepatitis) aspiramos a poner la hepatitis B y C en la agenda de asistencia médica. Debería otorgarse la misma importancia a las hepatitis B y C que al Sida/VIH, la malaria y la tuberculosis, y realmente deberían incluirse junto a esas enfermedades en los objetivos del milenio establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS)», señaló Gore.
La Fundación HCV Sin Fronteras (www.hcvsinfronteras.org.ar) coordina en la Argentina la distribución de información sobre esta campaña y ambas enfermedades en hospitales de Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba, Tucumán y Ushuaia. «Si bien se estima que en nuestro país la prevalencia de la hepatitis B y de la hepatitis C es de entre el 1% y el 2% de la población, éstas son solo estimaciones, ya que aún no existen datos nacionales. Uno de nuestros objetivos a nivel local es lograr la implementación de estudios epidemiológicos y la difusión pública de sus resultados, para saber la magnitud del problema en la Argentina y determinar si es efectiva cualquier intervención que se realice», dijo Pérez Pegué.
JUAN IGNACIO PEREYRA
ipereyra@netkey.com.ar
Eduardo Pérez Pegué perdió dos años de su vida buscando respuestas mientras su hígado se deterioraba. Durante ese tiempo, los médicos le decían que tenía problemas de vesícula o "algo en el hígado", sin mayores precisiones. Hasta que, a fines de 1999, un especialista le diagnosticó hepatitis C, una enfermedad asintomática pero que se detecta con un análisis de sangre en el que se estudia si existen anticuerpos para hepatitis C (Anti-HCV).
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