Ladrones «muy educados» que actuaron por encargo
Ingresaron a la casa de una familia de empresarios de Roca y maniataron a la esposa y a una empleada, pero sin golpearlas. Se llevaron dinero, una notebook y dos armas.
ROCA (AR).- Sin ejercer violencia y resguardando en todo momento a sus víctimas. Así actuaron ayer dos delincuentes que a media mañana ingresaron a la vivienda de un empresario de Roca y, tras maniatar a la dueña de casa y a una empleada, se alzaron con unos 16.000 pesos y varios efectos personales de los damnificados.
Ocurrió pasadas las 10, en calle Rohde al 900, en la vivienda que ocupa Enrique Gobbi y su esposa, propietarios de la cadena de panaderías «Valentino».
Dos delincuentes armados ingresaron por un terreno baldío lindante y sorprendieron a la empleada doméstica que, a esa hora, realizaba tareas en un patio interno, y a la esposa de Gobbi.
Todo fue rápido y muy planificado. «¿Dónde está la caja fuerte?», fue una de las primeras preguntas que lanzaron los sujetos, quienes se mostraron «tranquilos» y «muy educados».
Con asistencia
Es más, en un momento la trabajadora doméstica sufrió un pequeño desmayo en medio del asalto, por lo que uno de los ladrones la asistió rápidamente. No sólo la tomó entre sus brazos sino que también le brindó asistencia después de sentarla en uno de los sillones de la casa.
Los delincuentes tenían entre 30 y 40 años y actuaron a cara descubierta. «Tranquilas. Esto es un encargo, no les va a pasar absolutamente nada», fue otra de las frases que largaron en medio del atraco y que abrió la primera hipótesis de que los individuos no eran de la ciudad, sino que habían llegado por la «data» (información) suministrada por algún delincuente local.
A pesar de la insistencia, en la casa no hallaron ninguna caja fuerte aunque sí pudieron llevarse unos 16.000 pesos (3.000 dólares y 600 en moneda nacional) que circunstancialmente guardaban en una oficina, según informaron fuentes judiciales y policiales.
En todo momento, los sujetos mantuvieron una comunicación -vía teléfono celular- con un cómplice que habría estado en el interior de un vehículo, en las inmediaciones a la casa.
Finalmente ataron (no demasiado para no lastimarlas) a sus dos víctimas -de 60 y 55 años- y se fugaron del lugar con suma tranquilidad y sin despertar sospechas entre los vecinos.
Además del dinero, se alzaron con dos armas de fuego (una 9 milímetros y otra calibre 45), un sable de colección, una computadora portátil y una botella de whisky. Cuando las mujeres lograron desatarse se contactaron con sus familiares y con la policía, por lo que en cuestión de minutos se montó un operativo.
Pero ya era demasiado tarde porque los delincuentes aprovecharon para salir rápidamente del casco céntrico. Intervino personal de la Unidad Tercera y de la Brigada de Investigaciones.
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