Se rompió el hechizo: Mauricio Macri y Juliana Awada confirmaron su separación después de 15 años juntos

La ruptura se gestó antes de las Fiestas pero mantuvieron las formas por su hija Antonia. El refugio de Juliana en la Patagonia y los detalles de una decisión que sacude al poder.

Lo que parecía una unión indestructible llegó a su fin. Mauricio Macri (66) y Juliana Awada (51) decidieron poner punto final a su matrimonio tras una década y media de alta exposición y poder. La noticia, que se manejó bajo un hermetismo total, se conoció mientras la empresaria se refugia en el sur argentino, el lugar que siempre eligieron para escapar de las crisis.

Según trascendió, la decisión fue de común acuerdo y se tomó semanas antes del cierre del 2025. Sin embargo, para preservar la armonía familiar y el bienestar de su hija Antonia, la pareja decidió compartir las celebraciones de Navidad y Año Nuevo como si nada hubiera pasado.


Mauricio Macri y Juliana Awada separados: los detalles


Mauricio Macri y Juliana se conocieron en 2009 en un exclusivo gimnasio de Barrio Parque. Un año más tarde, se casaron en 2010 en una estancia de Tandil ante 400 invitados. Tras 15 años, la relación que nació entre rutinas de gimnasio y llegó a la Casa Rosada inició su camino de despedida.

Mientras la noticia recorre los portales del mundo, Juliana Awada ya se encuentra en la Patagonia. En las últimas horas, la empresaria compartió imágenes rodeada de amigos y junto a Antonia, lejos del ruido de Buenos Aires.

Para la pareja, nuestra región siempre fue el «lugar en el mundo». Desde sus estadías en el Country Club Cumelén en Villa La Angostura, donde Macri pasaba sus veranos como Presidente, hasta las escapadas a campos privados en la zona cordillerana. Hoy, ese mismo paisaje es el escenario donde Juliana procesa la separación.


¿Qué pasó con «La Hechicera»?


Macri siempre fue claro: Juliana era su cable a tierra. Durante su presidencia (2015-2019), la apodó «La Hechicera» por su capacidad de desconectarlo de la crisis diaria.

«A las siete de la tarde entraba a Olivos y me olvidaba de todo gracias a ella», confesó el expresidente en su momento.

Ese ritual de apagar la televisión y refugiarse en el afecto familiar fue lo que mantuvo a Macri en pie durante los años más duros de gestión. Hoy, ese sostén emocional ha tomado una dirección diferente, marcando el final de una de las parejas más icónicas de la política argentina.


Lo que parecía una unión indestructible llegó a su fin. Mauricio Macri (66) y Juliana Awada (51) decidieron poner punto final a su matrimonio tras una década y media de alta exposición y poder. La noticia, que se manejó bajo un hermetismo total, se conoció mientras la empresaria se refugia en el sur argentino, el lugar que siempre eligieron para escapar de las crisis.

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