Elio Paglione y Nelly M. Dolores, recordados vecinos del Neuquén

Por Beatriz Chávez


Hoy homenajeamos a una familia de las que poblaron la capital del Neuquén, dejando su valiosa impronta. Sus orígenes se remontan a la antigua Europa, época de inmigrantes arribados tempranamente al Alto Valle. El papá de Nelly fue Jesús José Dolores García, español de la provincia de Zamora, nacido en 1902 y que arribó con sus padres en 1907 para radicarse en la ciudad de Allen, provincia de Río Negro. Desarrolló su trabajo de agricultor, y se domiciliaron en Chacra 61 de la mencionada localidad.

Allí conoció a su esposa Mercedes A. Espinosa, de nacionalidad argentina; tuvieron cuatro hijos, María José Dolores, soltera, fue Reina de la Manzana; Gladys Marta Dolores casada con Roberto Ferricioni; Horacio Néstor Dolores y Nelly, nacida y criada en Allen. Con el correr de los años conoció a Elio B. Paglione y contrajeron nupcias en 1961. Don Elio era militar, argentino, nacido el 29 de mayo de 1937. Hijo de Sebastián Paglione, ferroviario y de María Leccesi, ama de casa, descendientes de italianos. De esa unión nacieron Nelly Paglione, casada con Mario Biancoy, y Elio.

Fruto del matrimonio de Elio y Nelly nacieron, en 1966, Lilia, y cuatro años más tarde Cecilia. Nelly y Elio tienen dos nietos -hijos de su hija Lilia, fallecida tempranamente- quienes se dedican a profesiones distintas, ninguna relacionada al rubro comercio como sus abuelos. La casa, ubicada en el centro este de la capital neuquina, fue diseñada por el matrimonio. Unos años después, en 1973, juntos emprendieron el negocio de distribución de fiambrería como mayoristas para el Alto Valle del Río Negro y el Neuquén. Fue bautizado el comercio como Limayquén en homenaje a los dos ríos que nos rodean. Este comercio le dio trabajo a muchos hombres y mujeres de la zona.

Posteriormente decidieron cambiar de rumbo comercial; la elección de Nelly fue el rubro cotillón, artículos de repostería y anexos, como alquiler de disfraces. “Mamá quería ofrecer otros servicios relacionados al rubro, para lo que estudió gastronomía, repostería y decoración” nos relató Cecilia, su hija, que está a cargo del comercio. Nelly recibió sus títulos respectivos para luego ejercer en la Academia de Repostería, Cocina y decoración. Los cursos duraban tres años, le otorgaban al alumnado el título de profesora como corolario de final de cada año.

Se realizaban exposiciones de verdaderas obras de arte realizadas en azúcar y derivados; se efectuaban muestras abiertas al público, en los salones de la Municipalidad de Neuquén. Asimismo, se sumaron servicios de lunch, pastelería, tortas para eventos, tortas de bodas, tortas de 15 años, entre otros. Con respecto al alquiler de disfraces, los confeccionaba Nelly y luego una costurera la ayudaba a terminar. Por todo ello, su hija concluye: “Como familia y junto a los empleados, fuimos valiosos puntales, para mantener este hermoso rubro”.

Don Elio con los años fue viajante, al punto de que llegó a ser presidente de Andar, una obra social de los viajantes-; fue secretario general de Fuva, Federación Única de viajantes de la República Argentina; se desempeñó en la Municipalidad de Neuquén; fue un recordado vecinalista y presidente del Área Centro por dos gestiones consecutivas; comprometido genuinamente con el barrio destacando su transparencia, proactividad para resolver los problemas comunes, la escucha creativa y fomentando la participación y la convivencia armoniosa entre los vecinos; su hija, quien nos brindó este testimonio, ayudaba a su madre en el comercio, pero Nelly estaba siempre al frente de sus empleados.

Cecilia, ante el fallecimiento de su esposo y de su mamá, está abocada plenamente al comercio. El comercio cumplió cincuenta y tres años, legado continuado por la nombrada, con mucho amor y dedicación.

Al cumplir los cincuenta años de vida comercial, el Municipio neuquino galardonó al comercio con una placa que Nelly recibió con enorme gratitud por la tarea desarrollada. Historia de una familia integrada “por excelentes personas, honestas y muy trabajadoras de bajo perfil y de mucha trayectoria en esta ciudad de Neuquén”, dice la hija.

Por ello, nuestro homenaje por contribuir con su labor a engrandecer la historia local. Una imagen del Neuquén de ayer: en el advenimiento de una fecha patria, como ahora, que se acerca el 25 de mayo, Nelly ya estaría aprontando sus disfraces para los festejos… felizmente, el legado se mantiene vivo gracias a los esfuerzos de su Cecilia. Nuestro respeto.



Hoy homenajeamos a una familia de las que poblaron la capital del Neuquén, dejando su valiosa impronta. Sus orígenes se remontan a la antigua Europa, época de inmigrantes arribados tempranamente al Alto Valle. El papá de Nelly fue Jesús José Dolores García, español de la provincia de Zamora, nacido en 1902 y que arribó con sus padres en 1907 para radicarse en la ciudad de Allen, provincia de Río Negro. Desarrolló su trabajo de agricultor, y se domiciliaron en Chacra 61 de la mencionada localidad.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios