Un reconocido especialista afirma: “Si uno de cada cuatro deudores está en mora, se trata de un flagelo social”
ENTREVISTA │ Lisandro Mondino, máster en relaciones económicas internacionales e investigador del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC). En diálogo con RÍO NEGRO analizó la inserción territorial de la mora de las familias, la penetración de la deuda en los sectores de bajos ingresos y entre los jóvenes, y el rol determinante de las billeteras virtuales.
Lisandro Mondino, máster en relaciones económicas internacionales.
A mediados de 2026 los datos arrojan una inflación a la baja, un tipo de cambio estable y un riesgo país en nivele mínimos.
No obstante, el ajuste de la economía en su conjunto, primero en el sector público, y luego en el sector privado, ha impactado sobre el ingreso disponible.
Es por ello que uno de los grandes problemas que tiene hoy la macroeconomía argentina, es el endeudamiento y la mora de las familias. Los datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), revelan que el porcentaje de familias que no solo están endeudadas, sino que está en mora, crece mes a mes.
Al respecto y en base a los datos del BCRA, el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC) elaboró un informe titulado “Mapa de la Deuda – Radiografía del Endeudamiento en Argentina”, en el que se abordan diversas aristas del problema por género, por edad y por provincia.
Lisandro Mondino es uno de los economistas que participó de la investigación, y en un extenso mano a mano con el programa La Mano Invisible por Río Negro Radio, brindó detalles acerca de las conclusiones del estudio.
PREGUNTA: ¿Hay regiones del país en las que la incidencia de la deuda y la mora es mayor?
RESUESTA: Sí, geolocalizar a las personas, mediante los CUILs y las identificaciones de personas que tiene la base de datos del Banco Central de Deudores, permite ver la dispersión geográfica que tiene el problema de las familias que no pueden pagar. Es bastante notorio que hay sectores de la geografía argentina donde el problema no es tan grave, provincias como La Pampa o regiones dentro de la provincia de Buenos Aires, de Córdoba, Santa Fe, donde la mora es del 10% o menos, un número que no es bajo, pero es menor comparado con el promedio nacional que se ubica en 17%, y con otras provincias que están arriba del 23% e incluso llegan al 25% de mora. Eso se observa en el noroeste, por ejemplo San Juan, San Luis, Catamarca, donde se ven los datos más altos de mora.
Las zonas urbanas, más asociadas a la industria, el comercio, o la construcción, que son los sectores más golpeados, tienen moras altísimas.
P: ¿Qué implica la brecha entre endeudamiento y mora?
R: Es un análisis muy interesante. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el 81% de la población adulta está endeudada, sin embargo la mora es de apenas el 12%. Es decir que en CABA hay una distancia enorme entre gente que está endeudada pero que la paga el día. En otras regiones del país como Catamarca, Santa Cruz, o La Rioja, más del 20% de la población está en mora, por ejemplo. O sea, uno de cada cuatro adultos hace tres meses que no paga su deuda.
P: Esa dispersión geográfica de la mora de las familias ¿también se observa al interior de cada una de las provincias?
R: Efectivamente, hacia adentro de las provincias también se ve la dispersión geográfica de la mora. En ese sentido, lo que se advierte claramente es que las zonas agropecuarias por ahí están mejor y tienen niveles de mora menores, mientras que las zonas urbanas, más asociadas a la industria, el comercio, o la construcción, que son los sectores más golpeados, tienen moras altísimas. Ese panorama se observa en los alrededores de Córdoba, alrededor de Rosario, en lo que es el AMBA. Incluso en la misma ciudad de Buenos Aires, se ve una diferencia entre el norte de la ciudad, que tiene mora muy baja del 7, 8%, y el sur de la ciudad, que tiene moras del 25%. Nosotros lo asociamos a la dinámica de las actividades económicas de estos últimos años. En aquellas regiones donde ciertas actividades que están muy golpeadas, evidentemente los ingresos de la población que dependía de esas actividades, está igual de mal.
P: Que la base de datos no sea una muestra sino la población entera, genera verosimilitud…
R: Exacto. El trabajo no se realizó en base a una muestra sino sobre la población completa que tiene registrada el BCRA acerca de los deudores. Son más de 20 millones de personas que registran alguna situación de endeudamiento con alguna entidad financiera, que pueden ser los bancos tradicionales, sea un préstamo o la tarjeta de crédito, y las aplicaciones, o los neobancos. Las billeteras que operan como bancos, porque manejan tu plata, te dan una tarjeta, te dan préstamos, pero no tienen una sola sucursal. Y también están otras dos categorías relevantes. Una son los supermercados, que hacen su propia tarjeta de crédito, y otra los que te dan préstamos, pero tampoco son bancos, entidades financieras, que son las casas electrodomésticos, que te permiten comprar con un préstamo propio.

P: ¿Qué relación encuentran entre el crecimiento de la mora y la dinámica de los ingresos?
R: Hay una situación que tiene mucho que ver con la crisis de ingreso general. En algunas provincias donde quizás sus actividades principales no están creciendo o no derraman tanto, eso se evidencia mucho. Cuando el consumo interno cae, están cayendo los ingresos de población, creo que ahí hay una línea bastante clara. Y después también hay un fenómeno particular que tiene que ver con quién es el que te está prestando ¿no? En general la mora está mucho más asociada a la tarjeta del supermercado, al crédito con las casas de electrodomésticos o a las aplicaciones. Y en promedio, son montos relativamente más bajos los que están en mora.
P: ¿Las familias que deben menos son las que tienen un nivel de mora mayor?
R: Efectivamente. En términos de cantidad de personas, es más común encontrar situaciones en que se tomó una deuda de monto comparativamente bajo, de un millón de pesos o menos, y que esa deuda esté completamente en mora. Hablamos de 100% de mora, cuando hace tres meses que no se paga una cuota. Y en el otro extremo tenés la población de CABA, que por ahí tiene una deuda de promedio de 4 o 5 millones de pesos con los bancos formales, y esa deuda no está en mora, o registra un nivel de mora mucho más baja.
P: La conclusión es que la mora alcanza más a quienes tienen ingresos más bajos…
R: Eso parecen indicar los datos. Y yo agregaría que no solo en sectores de ingresos más bajos, sino que también hay un rango por edad que es muy notorio. La mora es muchísimo más alta entre los más jóvenes.
El problema de la mora se convierte en un flagelo social, cuando uno de cada cuatro deudores hace tres meses que no paga sus compromisos.
P: ¿Eso se relaciona con el uso de billeteras virtuales?
R: Evidentemente sí. Cuanto más joven es la persona, mucho mayor es la penetración de las aplicaciones como prestadores de crédito, por encima de los bancos. Eso es totalmente así.
P: Con tasas de interés mucho más altas…
R: Claro, ahí tenés una realidad, y que es que incluso cuando se desregula la tasa de interés a principio del gobierno actual, en 2024, y la tasa de interés sube, porque le permiten a los bancos y a las tarjetas de crédito operar libremente su tasa de interés, las aplicaciones se manejan muy por encima de la tasa formal de los bancos tradicionales. Hasta 100 puntos porcentuales por encima. Y además las aplicaciones tienen un ingrediente que no está regulado, y es que con los algoritmos, la previsión del comportamiento, y la información personal que manejan, no le ofrecen la misma tasa de interés a todos, como haría un banco, sino que individualmente cada uno de nosotros tiene una tasa de interés diferente según lo que ellos estiman a partir de los datos nuestros que tienen.
P: El presidente Milei afirmó que la mora es un problema “entre privados” ¿Qué opina?
R: Uno puede considerar que el problema ya no es una cosa individual, sino que es un problema de la economía argentina o un flagelo social, cuando uno de cada cuatro deudores hace tres meses que no paga. Son casi 5 millones de personas que hace tres meses no pagan sus deudas. Eso indica que ya es un problema general, no de una persona, por más que las relaciones sean individuales. Dicho eso, también es cierto que quien prestó al 500% a alguien que fue rechazado en un banco, un poco de responsabilidad tiene al haber prestado algo que sabía que muy probablemente no iba a poder cobrar.
Perfil
Lisandro Mondino Lic. en Comercio Internacional (UNQ), Mg. en Relaciones Económicas Internacionales (UBA) y doctorando en Desarrollo Económico (UNQ).
Se desempeña como docente universitario de grado y posgrado en la Universidad Nacional de Lujan (UNLu), la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) y la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).
Es investigador en economía internacional, política comercial e industrial.
A mediados de 2026 los datos arrojan una inflación a la baja, un tipo de cambio estable y un riesgo país en nivele mínimos.
No obstante, el ajuste de la economía en su conjunto, primero en el sector público, y luego en el sector privado, ha impactado sobre el ingreso disponible.
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