Río Negro pondrá el foco en las colectoras del Puente 83, la primera etapa para destrabar un sector clave de la Ruta 22
La Provincia prevé reacondicionar 200 metros por cada lado del sector para mejorar el tránsito mientras estudia una solución integral. Los carriles centrales ya construidos de la autovía inconclusa continuarán inhabilitados hasta resolver los cruces y accesos vecinales.
Puente 83 de la Ruta 22. La Provincia prevé intervenir las colectoras del sector para mejorar la circulación y avanzar en una solución para el tránsito. Foto: Flor Salto.
El Puente 83 aparece como uno de los puntos más críticos que Río Negro deberá resolver tras asumir la administración de la Ruta Nacional 22. El sector concentra una parte de la obra que quedó inconclusa, tramos de la nueva autovía que ya están construidos, pero no pueden habilitarse y colectoras que necesitan una intervención para mejorar la circulación.
El sector donde se encuentra el Puente 83 corresponde a la Sección 5 de la transformación de la Ruta Nacional 22, que se extiende entre Fernández Oro y el acceso a Isla Jordán, en Cipolletti. La obra, iniciada hace varios años, tiene un avance cercano al 80% y está a cargo de la UTE integrada por CPC y CN Sapag, pero todavía mantiene puntos sin resolver que impiden completar la nueva autovía. Con el traspaso, la Provincia busca retomar los trabajos junto a la actual contratista, mediante una renegociación del contrato que permita intervenir en el sector sin iniciar una nueva licitación.
En ese tramo ya están construidos casi un kilómetro de calzada a cada lado del Puente 83. Aunque esos sectores no fueron habilitados oficialmente, es habitual que algunos vehículos ingresen a las trazas centrales. Sin embargo, con el traspaso de la administración de las rutas nacionales a Río Negro, la situación no cambiará por ahora: esos tramos continuarán cerrados al tránsito.
Según explicó el ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, esos tramos no serán habilitados por ahora porque hacerlo obligaría a resolver primero los cruces que actualmente utilizan los vecinos y la circulación lateral del sector. El funcionario advirtió que no se puede abrir la calzada central sin tener una alternativa para esos movimientos. “El punto ahí hoy es que la gente necesita seguir cruzando de un lado a otro, hay barrios, escuelas”, señaló en diálogo con Diario RÍO NEGRO.

La falta de calles internas es justamente uno de los factores que vuelve más compleja cualquier intervención. A diferencia de otros sectores de la Ruta 22, los vecinos de esta zona no cuentan con vías alternativas para desplazarse de un lado a otro o conectar con otros puntos de Cipolletti, por lo que cerrar los cruces actuales sin ofrecer otra salida podría generar un nuevo problema de circulación, según explicó el ministro.
La primera medida que evalúa la Provincia no apunta todavía a las calzadas centrales, sino a mejorar las colectoras existentes. Echarren explicó que se prevé intervenir unos 200 metros en las colectoras del puente, con trabajos de repavimentación para eliminar los pozos y mejorar las condiciones de tránsito. “Una intervención de repavimentar 200 metros cada lado es súper sencilla. Lo del puente, realmente te demanda tiempo”, explicó el ministro.
Puente 83: las obras que Río Negro analiza para la Ruta 22 y las colectoras
La Provincia analiza distintas alternativas para resolver de manera definitiva la circulación alrededor del Puente 83 de la Ruta Nacional 22. Una de ellas es ensanchar las colectoras y convertirlas en vías de doble mano, de manera que quienes circulan en la zona del puente puedan desplazarse hacia cualquiera de los dos sentidos sin depender de los cruces actuales.
Pero esa no es la única posibilidad que está sobre la mesa. También se analiza una solución para mantener la conexión peatonal entre ambos lados de la Ruta 22, a través de un puente de menores dimensiones que permita el paso de los vecinos sin interferir con el tránsito de la nueva autovía, que alcanzaría grandes velocidades.
Echarren planteó que cualquier alternativa deberá contemplar el funcionamiento integral del sector del Puente 83 y no solamente resolver el punto donde está ubicado el puente. Incluso advirtió que una obra que permita cruzar de un lado al otro podría trasladar el problema hacia otros accesos si no se resuelve cómo continúa la circulación.

Por eso, la definición de fondo quedará dentro del plan integral vial que prepara la Provincia para el Alto Valle. Allí se deberán estudiar las distintas conexiones, las colectoras, los cruces y las necesidades de los barrios para determinar cuál es la alternativa que permite completar la transformación de la Ruta Nacional 22 sin generar nuevos conflictos.
La Provincia no descarta, además, hacerse cargo de una eventual obra para resolver el sector si logra definir una propuesta que contemple las distintas necesidades. “Si logramos encontrar un proyecto que le sirva a todas las partes, puede ser una obra que lanzaremos nosotros”, señaló Echarren.
Por ahora, el esquema será mantener inhabilitados los tramos centrales ya construidos, intervenir las colectoras del Puente 83 para mejorar el tránsito y avanzar en el análisis de las alternativas que permitan resolver de manera definitiva el Puente 83 y las conexiones de los vecinos de la zona.
El Puente 83 aparece como uno de los puntos más críticos que Río Negro deberá resolver tras asumir la administración de la Ruta Nacional 22. El sector concentra una parte de la obra que quedó inconclusa, tramos de la nueva autovía que ya están construidos, pero no pueden habilitarse y colectoras que necesitan una intervención para mejorar la circulación.
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