La Unco va por el bicampeonato: estudiantes de Derecho defenderán el título en el Concurso Nacional de Litigación Penal
Un equipo de la Universidad Nacional del Comahue se prepara para defender en Corrientes el título en el Concurso Nacional de Litigación Penal. Con un plantel renovado que simulará juicios reales ante jurados de todo el país, los estudiantes buscan revalidar el campeonato mientras juntan fondos para cubrir los costos del viaje.
Martin Jimenez Marchant, Diego Jurado, Agustina Artiagas, Sofia Rodil, Lucia Morales, Mateo Vivier son los estudiantes de la Unco que viajarán a Corrientes junto a su entrenador Santiago Britos. Foto: gentileza.
Seis estudiantes de la Universidad Nacional del Comahue (Unco) se preparan para defender en Corrientes el título que el club de litigación de la casa de estudios consiguió el año pasado en el Concurso Nacional de Litigación Penal (Cenulp), una competencia en la que equipos de distintas casas de estudio simulan juicios penales completos, con fiscalía, defensa, testigos, juez y jurado, y en la que litigar significa justamente sostener y argumentar un caso ante un tribunal, algo que quienes cursan la carrera de Derecho rara vez practican antes de recibirse.
El concurso, organizado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), tiene una etapa virtual del 19 al 23 de octubre, en la que se litigan las audiencias de control de la acusación, una instancia previa al juicio oral en la que las partes revisan y discuten qué información y qué testigos podrán ingresar al debate, y una etapa presencial que se realizará del 2 al 6 de noviembre en la ciudad de Corrientes, donde participarían alrededor de 32 universidades de Argentina, México y Uruguay.
El equipo y el trabajo colectivo tras la victoria en 2025
Quien conoce el concurso desde varios lugares es Martina Medel, ayudante de cátedra en la Unco, que compitió como estudiante en 2022 y 2023, se sumó después a la formación de otros equipos y desde 2025 integra el comité evaluador, el grupo de docentes que califica a los participantes.
En diálogo con RÍO NEGRO contó que el Club de Litigación del Comahue (Lipeco), vive esta nueva participación con orgullo, y que el trabajo que lo sostiene es colectivo, porque involucra a docentes, graduados, estudiantes y familias que, según describió, los reciben un sábado o un domingo en sus casas para ensayar.
El equipo que viajaría a Corrientes está formado por seis litigantes, el máximo que admite el concurso, y por un entrenador, Santiago Britos, también graduado de la UNCo. Entre los estudiantes se encuentran: Martin Jimenez Marchant, Diego Jurado, Agustina Artiagas, Sofia Rodil, Lucia Morales, Mateo Vivier.
Además esta semana inaugura la competencia el equipo integrado por Juan Ignacio Guizado, Franco Garcia y Facundo Saavedra, quienes litigan audiencia de Formulación de Cargos de manera virtual. Esta es una instancia nueva, es la primera vez que se concursa, y por tanto esta instancia (a pesar de que es dentro del marco de la competencia), no acumula puntos y quienes la litigan sólo compiten en la instancia virtual, no así en la presencial.
De los integrantes que ganaron el año pasado solo repite Agustina, que entonces fue testigo en los casos y ahora litiga, por lo que el resto son «camadas nuevas», estudiantes de entre 21 y 24 años.
El desafío económico: cómo colaborar con el equipo
Sin embargo, uno de los grandes desafíos actuales para este grupo es económico. El club se autofinancia con aportes de la universidad, de familias y de docentes, que donan los honorarios de cursos arancelados, pero el viaje a Corrientes, que desde Neuquén se hace en avión o con entre 15 y 20 horas de traslado, supera lo reunido hasta ahora.
Según la estimación del club, cada pasaje cuesta alrededor de 600 mil pesos por estudiante, el alojamiento para los seis litigantes y el entrenador ronda los 1,1 millones de pesos y a eso se suman las comidas y los gastos diarios, que buscan cubrir para que ningún integrante tenga que afrontarlos, sobre todo porque varios alquilan en Roca o viven en Godoy, Huergo, Centenario o Neuquén.
Para recaudar lanzaron un bono contribución, en el que cada persona aporta lo que puede, y Martina admitió que, pese a la difusión, todavía no obtienen los resultados esperados y que la preocupación crece porque «falta cada vez menos», ya que sería «una picardía» no poder viajar habiendo salido campeones el año pasado.
Los datos del bono están en el Instagram del club (@litigacion.unco) y quienes prefieran comunicarse por teléfono pueden hacerlo al 2984-708630, número de Santiago Britos, entrenador y tesorero del club junto con Mariana Martín.
El rol de los evaluadores y la mirada federal
A la par de la logística para llegar a Corrientes, la UNCo aporta dos evaluadoras al concurso, Jorgelina Montero, que forma parte del comité organizador, y Martina, quien por esa función no puede participar del entrenamiento del equipo para no generar una desventaja frente a otras universidades.
Martina explicó que cada provincia aporta, en lo posible, un evaluador o una evaluadora para que el jurado tenga una mirada federal, ya que los procesos judiciales no funcionan igual en Neuquén, Río Negro o La Pampa que en Corrientes, Chaco o La Rioja, y que quienes evalúan reciben una formación específica sobre cómo dar una devolución.
Según detalló, las rondas generales se litigan de lunes a miércoles, y las ocho universidades con mejor puntaje pasan a cuartos de final, semifinal y final, esta última un juicio por jurados con doce personas en paridad de género, ante las que los estudiantes deben explicar su caso en términos claros y lograr, según les toque ser fiscales o defensa, una condena o una absolución.
Aprender a litigar: el entrenamiento y la ilusión del bicampeonato
Para la evaluadora, el valor del concurso está en lo que la universidad no siempre ofrece, ya que la enseñanza tradicional del Derecho consiste en aprender normas, artículos y opiniones, de modo que «llegás a quinto año sin realmente saber qué es lo que hace un abogado o una abogada».
En el club entrenan habilidades blandas como la oratoria, el análisis de los hechos, la argumentación jurídica y la persuasión. Martina destacó además el rol de los docentes que impulsan el proyecto, entre ellos Jorgelina Montero, de la cátedra de Procesal Penal II, Emanuel Roa Moreno y Juan Pablo Chirinos que invierten horas fuera de su carga horaria y no reciben rédito económico, «lo hacen por amor al arte».
Del lado de los estudiantes, Agustina contó que el desafío «genera mucha expectativa» y que existe «el deseo de defender el título», aunque son conscientes de que compiten muchas facultades y de que todas aspiran a lo mejor, por lo que «siempre es algo reñido».
Para ella, que viajó el año pasado como testigo, volver como litigante y desarrollar los casos junto a compañeros nuevos es algo que la entusiasma y que «forma como futura profesional».
Sofía, por su parte, dijo que es «un orgullo poder representar a la Universidad», más aún por lo que lograron sus antecesores, y que haber sido elegida para competir le resulta muy gratificante.
Los estudiantes explicaron que se preparan con días completos de estudio, que alternan con otras materias, finales y, en algunos casos, con el trabajo, y que entrenan entre dos y cuatro horas todos los martes en la facultad, además de las reuniones que cada equipo organiza durante la semana para el caso que le fue asignado.
Contaron que en Lipeco el grupo «es una rueda», es decir que quienes ya concursaron enseñan a quienes ingresan, junto con los profesores, y que cada año se trabaja de manera distinta según las necesidades del grupo, con la idea de llevar al concurso lo que se corrigió en ediciones anteriores y no se quiere repetir.
De la experiencia del año pasado rescatan lo aprendido al observar a otras universidades y al participar de talleres con docentes de distintos lugares, y sobre lo que esperan de esta edición concluyeron: «nos gustaría volver a salir campeones».
Seis estudiantes de la Universidad Nacional del Comahue (Unco) se preparan para defender en Corrientes el título que el club de litigación de la casa de estudios consiguió el año pasado en el Concurso Nacional de Litigación Penal (Cenulp), una competencia en la que equipos de distintas casas de estudio simulan juicios penales completos, con fiscalía, defensa, testigos, juez y jurado, y en la que litigar significa justamente sostener y argumentar un caso ante un tribunal, algo que quienes cursan la carrera de Derecho rara vez practican antes de recibirse.
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