El costoso absurdo de sacar máquinas del país para volver a traerlas
Las zonas francas de Bahía Blanca y Zapala, junto con la futura zona franca de Sierra Grande, pueden dotar de mayor competitividad a las inversiones en energía evitando traslados innecesarios al exterior. Sólo hace falta adaptar la normativa.
La problemática se planteó formalmente ante el Servicio Aduanero. Fotos gentileza.
**Rodrigo Iglesias – Despachante de Aduana COMINTER NORPATAGONICO SRL.
Con todas las inversiones que están desarrollándose en Rio Negro, muchos de los equipamientos vienen del exterior por un plazo determinado para cumplir su trabajo en un régimen que se llama importación temporal. El problema es que esa misma máquina, luego se puede necesitar por un plazo mayor o por otra de las operadoras, y para que el Estado lo autorice, se lo obliga a enviarla primero a Uruguay o Chile.
Recién ahí, se vuelve a autorizar y debe emprender un nuevo viaje a Rio Negro, con un costo de tiempos y dinero que encarece y ralentiza todo el proceso.
La experiencia operativa del sector muestra herramientas que viajan a Uruguay en camiones y contenedores para cancelar importaciones temporarias y después retornar a la Argentina.
Por citar un ejemplo, los equipos utilizados en Punta Colorada que se reexportan en contenedores deben trasladarse por tierra hasta puertos aptos para esa operatoria, como Bahía Blanca o Buenos Aires. Las maquinarias que no caben en contenedores requieren una logística todavía más compleja: transporte especial en carretones para cargas hacia Chile o embarques al exterior a través de puertos como Zárate o Bahía Blanca, donde operan buques especiales llamados Ro-Ro (Roll-on/Roll-off).
Estos buques permiten que la maquinaria de grandes dimensiones pueda viajar, los camiones y otros equipos sobre ruedas ingresan y salen del buque mediante rampas.
Después, deben regresar a la Argentina bajo una nueva autorización para seguir trabajando.
Fletes, seguros, grúas, trámites, costos de puertos y permanencia en el exterior, sumado a los días sin producir. El famoso costo argentino en su perfecta expresión.
En el resto del mundo este problema ya está resuelto, donde las zonas francas nacionales funcionan como espacios para poder realizar dichas tramitaciones sin la necesidad de embarcarse en un costoso viaje al exterior.
La Provincia de Rio Negro hoy se encamina a tener dicha llave operativa al licitarse la Zona Franca de Punta Colorada, y mientras tanto la solución de corto plazo está muy cerca con las zonas francas de Bahía Blanca y Zapala, integrando una red de apoyo local a la industria energética.
Para aprovechar plenamente las zonas francas, hace falta un cambio concreto: permitir que el ingreso de los bienes a una zona franca habilitada cancele la importación temporaria y su obligación de reexportación. Actualmente, las disposiciones de los regímenes mencionados impiden esa cancelación mediante una exportación a zonas francas nacionales.
Los equipos podrían quedar almacenados en esos recintos, identificados y bajo control aduanero, hasta su próximo destino. Para volver a operar en el territorio aduanero necesitarían una nueva destinación y las autorizaciones correspondientes. Así se evitaría el viaje internacional realizado exclusivamente para cerrar la operación anterior.
La medida también podría generar actividad para depósitos, transportistas, talleres y proveedores regionales, dentro de las habilitaciones de cada zona franca.
Cabe destacar que esta problemática ya fue planteada formalmente ante el Servicio Aduanero, que ha recepcionado el proyecto de adecuación normativa propuesto. Se trata de una iniciativa concreta orientada a simplificar la operatoria, reducir costos logísticos innecesarios y mejorar la competitividad de las inversiones productivas.
**Rodrigo Iglesias - Despachante de Aduana COMINTER NORPATAGONICO SRL.
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