Chile abre uno de los últimos cerrojos pinochetistas

Buscan atenuar el presidencialismo y cambiar el sistema binominal.

Redacción

Por Redacción

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Los presidentes de la DC, Ignacio Walker, y de RN, la fuerza de Piñera, Carlos Larraín, anunciaron el acuerdo en el Senado.

SANTIAGO DE CHILE (DPA).- La política chilena fue conmovida ayer por el acuerdo logrado entre el partido del presidente Sebastián Piñera, Renovación Nacional, y la principal fuerza de oposición, la Democracia Cristiana, para modificar ampliamente el sistema político. Las reformas propuestas, cuyo telón de fondo son los comicios municipales de octubre y los presidenciales de 2013, apuntan a cambiar el sistema presidencial y el actual modelo electoral binominal, herencia de la dictadura de Augusto Pinochet, que impide la representación proporcional en el Congreso y en la práctica margina a partidos de izquierda y “sobrerrepresenta” a fuerzas de derecha. “Queremos ofrecerle al país avanzar hacia un nuevo régimen político que aumente significativamente la inclusión de partidos políticos y que avance a un régimen semipresidencial”, dijo el líder de la Democracia Cristiana, el senador Ignacio Walker. “Esperamos que sea entendido como una contribución al país”, agregó el senador Carlos Larraín, presidente de RN. El acuerdo, que debe sumar votos de otras colectividades para ser aprobado en el Congreso, surge luego de que el país enfrentara 6.000 protestas los últimos doce meses, con más de dos millones de personas marchando en las calles, según cifras del propio gobierno. En primeras reacciones, líderes oficialistas y opositores marcaron distancia con el acuerdo, en especial por excluir a todos los actores políticos. “Es una sorpresa”, reclamó el senador Hernán Larraín, líder de la pinochetista Unión Demócrata Independiente, el mayor partido oficialista, donde algunos diputados acusaron al Ejecutivo de querer gobernar con la oposición. En la oposición, las mayores críticas brotaron del Partido Socialista. “¿Qué sensación le queda a la ciudadanía de que estamos haciendo reformas políticas negociándolas primero con quien es el enemigo público número uno de profundizar la democracia en Chile, como es el presidente de Renovación Nacional ”, dijo el vicepresidente del PS, Fulvio Rossi. El presidente de la DC, Ignacio Walker, replicó sin embargo que la operación política fue informada. “Hablé el martes con el diputado Osvaldo Andrade, presidente del Partido Socialista, quien me dijo que valoraba positivamente este esfuerzo”. Por su parte, el Partido Comunista, cuyos dirigentes sociales lideraron las protestas de 2011, evitó referirse al fondo de las propuestas, señalando que el acuerdo no implica por ahora un retroceso en la creación de un bloque opositor que agrupe desde la DC al PC. La discusión surge en momentos que la clase política chilena enfrenta un alto desprestigio. Oposición y oficialismo tienen apoyos inferiores a 15% en encuestas y el del gobierno oscila entre 20 y 30%. La crisis de representatividad, cruzada por una desigualdad repartición de la riqueza, indujo ya a los actores políticos a aprobar semanas atrás una reforma electoral que permite el ingreso de 4,7 millones de electores. Por ejemplo, el presidente Piñera fue electo con menos de cuatro millones de votos.


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