Un policía alcoholizado causó un escándalo en Allen

Redacción

Por Redacción

ALLEN (AA).- Un efectivo de la policía rionegrina que se encontraba de franco, manejaba su camioneta por las calles de Allen totalmente alcoholizado. Un control efectuado por los inspectores de Tránsito del municipio detectó que el agente tenía 2,24 miligramos de alcohol en sangre, lo que representó el registro más alto que hasta el momento arrojaron las pruebas de alcotest realizadas en Allen. Lejos de aceptar su error el policía increpó a los inspectores y desafió a sus pares de la Comisaría 6ª que participaron del operativo. Todo ocurrió el domingo cerca de las 23 sobre la avenida Libertad, frente al edificio del municipio, lugar en el que el personal de la Dirección de Tránsito realizó un control de rutina, con apoyo de los uniformados de la Comisaría 6ª. Los inspectores detuvieron la marcha de una camioneta Chevrolet S10 y el conductor, que viajaba junto a otro hombre, se negó a soplar la boquilla del alcoholímetro. El sujeto en cuestión era un policía del COER (ex-BORA) que de desempeña en Cipolletti y que se encontraba fuera de servicio. Con el paso de los minutos la situación se fue tornando cada vez más tensa porque el policía de civil que iba al volante de la camioneta, identificado como José Antonio Cayupe, continuaba negándose a que le practicaran el examen de alcoholemia y a la vez él y su acompañante no dejaban de increpar a los empleados municipales y de la Comisaría 6ª. “¿Vos nunca te comiste un asado?”, le habría dicho Cayupe a un par suyo que formaba parte del operativo. Finalmente, Cayupe aceptó someterse a la prueba del alcotest y tenía 2,24 miligramos de alcohol en sangre. El infractor, que presentó un carnet de conducir que el municipio de Cipolletti extiende a los policías, no quiso llamar a un tercero para que conduzca la camioneta hasta su domicilio. Entonces las autoridades decidieron secuestrar el rodado. Lo ocurrido en Allen con el integrante del COER llegó al despacho del jefe de la rionegrina, Ariel Gallinger, quien indicó que se están analizando las sanciones disciplinarias que correspondan y remarcó que los funcionarios públicos deben dar el ejemplo. Al mismo tiempo destacó el desempeño de los policías que estaban en el operativo y que actuaron de manera correcta más allá de que el involucrado era un compañero de la propia fuerza.

Diego von Sprecher


ALLEN (AA).- Un efectivo de la policía rionegrina que se encontraba de franco, manejaba su camioneta por las calles de Allen totalmente alcoholizado. Un control efectuado por los inspectores de Tránsito del municipio detectó que el agente tenía 2,24 miligramos de alcohol en sangre, lo que representó el registro más alto que hasta el momento arrojaron las pruebas de alcotest realizadas en Allen. Lejos de aceptar su error el policía increpó a los inspectores y desafió a sus pares de la Comisaría 6ª que participaron del operativo. Todo ocurrió el domingo cerca de las 23 sobre la avenida Libertad, frente al edificio del municipio, lugar en el que el personal de la Dirección de Tránsito realizó un control de rutina, con apoyo de los uniformados de la Comisaría 6ª. Los inspectores detuvieron la marcha de una camioneta Chevrolet S10 y el conductor, que viajaba junto a otro hombre, se negó a soplar la boquilla del alcoholímetro. El sujeto en cuestión era un policía del COER (ex-BORA) que de desempeña en Cipolletti y que se encontraba fuera de servicio. Con el paso de los minutos la situación se fue tornando cada vez más tensa porque el policía de civil que iba al volante de la camioneta, identificado como José Antonio Cayupe, continuaba negándose a que le practicaran el examen de alcoholemia y a la vez él y su acompañante no dejaban de increpar a los empleados municipales y de la Comisaría 6ª. “¿Vos nunca te comiste un asado?”, le habría dicho Cayupe a un par suyo que formaba parte del operativo. Finalmente, Cayupe aceptó someterse a la prueba del alcotest y tenía 2,24 miligramos de alcohol en sangre. El infractor, que presentó un carnet de conducir que el municipio de Cipolletti extiende a los policías, no quiso llamar a un tercero para que conduzca la camioneta hasta su domicilio. Entonces las autoridades decidieron secuestrar el rodado. Lo ocurrido en Allen con el integrante del COER llegó al despacho del jefe de la rionegrina, Ariel Gallinger, quien indicó que se están analizando las sanciones disciplinarias que correspondan y remarcó que los funcionarios públicos deben dar el ejemplo. Al mismo tiempo destacó el desempeño de los policías que estaban en el operativo y que actuaron de manera correcta más allá de que el involucrado era un compañero de la propia fuerza.

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