Descartan emoción violenta y condenan a Haneck por homicidio

La Cámara Criminal de Bariloche le impuso 8 años de prisión por el asesinato de Sergio “Chosky” Sepúlveda.

Redacción

Por Redacción

Toncek Arko

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Cuando finalizó el juicio, Maximiliano Haneck se despidió de sus familiares con un abrazo intenso. Salió de la sala esposado y con los ojos húmedos. Fue el único momento en el que se quebró, al conocerse la decisión de los jueces de la Cámara Criminal Segunda que lo condenaron a 8 años de prisión por el homicidio de Sergio “Chosky” Sepúlveda. La sentencia fue unánime. La jueza Silvia Baquero Lazcano redactó el voto y sus pares César Lanfranchi y Edgardo Camperi adhirieron. Ocho años es la pena mínima que prevé el Código Penal para el delito de homicidio simple y es la que habían pedido el Fiscal de Cámara subrogante Guillermo Lista y el abogado querellante Rodolfo Rodrigo. Tuvieron en cuenta la edad de Haneck y que no tenía antecedentes. La defensora particular Natalia Araya había pedido la absolución por el beneficio de la duda o un año en suspenso por homicidio en estado de emoción violenta. El hecho por el que Haneck, de 21 años, fue condenado, ocurrió en la madrugada del 16 de octubre pasado, en el patio de una casa de calle Asunción 1257 de esta ciudad. Ahí ensayaban y compartían bebidas alcohólicas cuatro amigos que tenían una banda de heavy metal. Haneck y un amigo llegaron para sumarse a la reunión y el dueño de casa, Marco Pacheco, los hizo pasar. Luego se originó una discusión entre Haneck y Sepúlveda, quien recriminó al recién llegado por un incidente con otro joven que participaba del encuentro. La discusión subió de tono y Sepúlveda y Haneck terminaron en la vereda, a los golpes. Cuando la riña finalizó y Sepúlveda volvía a la casa, Haneck sacó un hierro afilado de unos 20 cm y sorprendió a su oponente por la espalda. Le aplicó un puntazo en el abdomen. Horas después, Sepúlveda murió. Tenía 26 años. Baquero Lazcano recordó que Haneck se desvinculó del crimen cuando declaró ante el Tribunal . “Terrible quilombo por borrachos que no saben tomar. Éramos todos amigos”, afirmó el joven. El juez consideró clave el testimonio de Pacheco, quien era amigo de la víctima y vio el hecho. Aseguró que tanto Pacheco como los testigos Daniel Sepúlveda y Néstor Adrián Martínez “son claros y totalmente coincidentes a la hora de explicar lo sucedido”. Y advirtió contradicciones en la versión que dieron Haneck y su amigo David Rodríguez. Descartó la legítima defensa y el homicidio en estado de emoción violenta, al calificar a Haneck como “un joven lúcido, consciente de sus actos, capaz de comprender ideas y dirigir voluntariamente sus acciones”.


Toncek Arko

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