“Disciplina y conducta partidaria”
Ésta es la expresión con la que el senador Miguel Ángel Pichetto sorprendió a todos los ciudadanos de la República Argentina cuando en el Senado de la Nación se trataban las reformas al Código Civil y Comercial, por las que muchas organizaciones sociales levantaban su voz de críticas. Por cuanto en las reformas que se introducían, retaceaban acotando derechos de los ciudadanos en una clara consagración de impunidad para funcionarios corruptos e irresponsables –que han actuado comprometiendo la vida de personas y recursos económicos de todos los ciudadanos–, y bien se pueden interpretar como una amnistía encubierta. Esto a todas luces es bochornoso. ¿Cuál fue la postura del senador Miguel Ángel Pichetto? Votó afirmativamente movido por la disciplina y conducta partidaria. Muchos podrán recordar que no hace mucho tuvo expresiones referidas a esta conducta reiterada del senador cuando manifestó que “había apoyado iniciativas con las que no estaba muy de acuerdo”. En términos procesales y jurídicos se dice que “a confesión de partes, relevo de pruebas”, que es como decir que nos estuvo tomando como pelotudos hace un tiempo bastante prolongado, y ahora el senador Miguel Ángel Pichetto toma la determinación de relevarnos para dejar de ser él un pelotudo del proyecto nacional y popular de los Kirchner (digo pelotudo, no en el sentido literario sino en el sentido etimológico del término). De todos modos, ¿cómo podemos entender esta conducta del senador Pichetto? Es injustificada e incomprensible bajo todo aspecto, por cuanto subvierte el orden de interés e importancia que debe tener la investidura que ostenta y que son prerrogativas conferidas por la Constitución de la Nación. Simplificando, el senador Pichetto tiró al carajo la honorabilidad, la dignidad y las facultades que le delegó el pueblo (entiéndase “carajo” en el sentido etimológico del término). Esto que digo y sostengo está referido a cuando el senador Pichetto, deslindando absolutamente toda su responsabilidad, dice textual: “Espero que en la Cámara de Diputados este proyecto se modifique”. Considero oportuno recomendarle al senador Pichetto una urgente reunión con el ingeniero Cleto Cobos, por ahí le puede explicar cuán importante es mantener incólumes los valores, principios y, fundamentalmente, la dignidad de persona y representante. Sería bueno recordarle al senador Miguel Pichetto que en política hay una tercera fórmula en eso de querer hacer: 1) La primera es que hay veces en las que se puede hacer todo lo que uno quiere. 2) La segunda es que, aun queriendo hacer todo lo que uno quiere, sólo se hace lo que se puede. 3) Y la tercera es que, aun pudiendo hacer lo que uno quisiera, si lo que se va a hacer es malo, lo que hay que hacer es no hacer nada. Esto es una cuestión de principios, valores y dignidad que no podemos ni debemos subvertirlos, sometiéndolos al menoscabo y desprecio, porque los que sufren sus consecuencias son los sectores más vulnerables de la sociedad. Cuando ande por Catriel, senador Miguel Pichetto, sepa que soy quien anda en bicicleta, es decir, alguien que no quiere perder sus valores, sus principios ni su dignidad. He preferido eso a que me tengan que llamar “señor”. Usted, senador Miguel Pichetto, es un señor y yo alguien que mantiene incólume su integridad. Agustín Ricardo Molina DNI 8.635.983 Catriel
Agustín Ricardo Molina DNI 8.635.983 Catriel
Ésta es la expresión con la que el senador Miguel Ángel Pichetto sorprendió a todos los ciudadanos de la República Argentina cuando en el Senado de la Nación se trataban las reformas al Código Civil y Comercial, por las que muchas organizaciones sociales levantaban su voz de críticas. Por cuanto en las reformas que se introducían, retaceaban acotando derechos de los ciudadanos en una clara consagración de impunidad para funcionarios corruptos e irresponsables –que han actuado comprometiendo la vida de personas y recursos económicos de todos los ciudadanos–, y bien se pueden interpretar como una amnistía encubierta. Esto a todas luces es bochornoso. ¿Cuál fue la postura del senador Miguel Ángel Pichetto? Votó afirmativamente movido por la disciplina y conducta partidaria. Muchos podrán recordar que no hace mucho tuvo expresiones referidas a esta conducta reiterada del senador cuando manifestó que “había apoyado iniciativas con las que no estaba muy de acuerdo”. En términos procesales y jurídicos se dice que “a confesión de partes, relevo de pruebas”, que es como decir que nos estuvo tomando como pelotudos hace un tiempo bastante prolongado, y ahora el senador Miguel Ángel Pichetto toma la determinación de relevarnos para dejar de ser él un pelotudo del proyecto nacional y popular de los Kirchner (digo pelotudo, no en el sentido literario sino en el sentido etimológico del término). De todos modos, ¿cómo podemos entender esta conducta del senador Pichetto? Es injustificada e incomprensible bajo todo aspecto, por cuanto subvierte el orden de interés e importancia que debe tener la investidura que ostenta y que son prerrogativas conferidas por la Constitución de la Nación. Simplificando, el senador Pichetto tiró al carajo la honorabilidad, la dignidad y las facultades que le delegó el pueblo (entiéndase “carajo” en el sentido etimológico del término). Esto que digo y sostengo está referido a cuando el senador Pichetto, deslindando absolutamente toda su responsabilidad, dice textual: “Espero que en la Cámara de Diputados este proyecto se modifique”. Considero oportuno recomendarle al senador Pichetto una urgente reunión con el ingeniero Cleto Cobos, por ahí le puede explicar cuán importante es mantener incólumes los valores, principios y, fundamentalmente, la dignidad de persona y representante. Sería bueno recordarle al senador Miguel Pichetto que en política hay una tercera fórmula en eso de querer hacer: 1) La primera es que hay veces en las que se puede hacer todo lo que uno quiere. 2) La segunda es que, aun queriendo hacer todo lo que uno quiere, sólo se hace lo que se puede. 3) Y la tercera es que, aun pudiendo hacer lo que uno quisiera, si lo que se va a hacer es malo, lo que hay que hacer es no hacer nada. Esto es una cuestión de principios, valores y dignidad que no podemos ni debemos subvertirlos, sometiéndolos al menoscabo y desprecio, porque los que sufren sus consecuencias son los sectores más vulnerables de la sociedad. Cuando ande por Catriel, senador Miguel Pichetto, sepa que soy quien anda en bicicleta, es decir, alguien que no quiere perder sus valores, sus principios ni su dignidad. He preferido eso a que me tengan que llamar “señor”. Usted, senador Miguel Pichetto, es un señor y yo alguien que mantiene incólume su integridad. Agustín Ricardo Molina DNI 8.635.983 Catriel
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