Marcharon por Cárdenas y Carrasco y criticaron que no hay procesados
Toncek Arko
BARILOCHE (AB).- “Justicia por Sergio y Nino”, dice una bandera que acompaña desde hace tres años y medio el reclamo de los familiares, amigos y militantes sociales y políticas que exigen el castigo a los autores de los crímenes de Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco, que ocurrieron el 17 de junio de 2010 en el Alto de Bariloche. Ayer, unos 50 manifestantes volvieron a marchar y lanzaron fuertes críticas al juez Ricardo Calcagno, quien tiene a cargo la causa en la que aún no hay ningún procesado. Durante la manifestación, que comenzó pasadas las 17 en el Centro Cívico y avanzó por la calle Mitre, pintaron dos siluetas de personas sobre el pavimento. La acción se repitió en cada esquina para recordar a las víctimas. La marcha causó temor entre algunos comerciantes que optaron por bajar las persianas a la hora de la convocatoria, por temor a posibles desmanes. Hubo además varios gendarmes y policías desplegados. La movilización transcurrió sin sobresaltos hasta la plaza de la Escuela La Llave, en la zona donde fueron asesinados Carrasco y Cárdenas. Ambos fueron alcanzados por perdigones de plomo durante una represión policial que se originó por los incidentes desatados en repudio por el crimen de Diego Bonefoi, que había ocurrido en la madrugada del 17 de junio a manos del cabo Sergio Colombil. Cárdenas tenía 29 años y Carrasco 16. Los tres jueces de Instrucción que tiene la ciudad ya tuvieron la causa. Martín Lozada estuvo 17 meses al frente hasta que fue apartado. Luego, Miguel Gaimaro Pozzi se hizo cargo por cuatro meses, hasta que fue ascendido a camarista. Y desde marzo de 2012 la causa la tiene Calcagno. En junio pasado, el entonces fiscal Marcos Burgos solicitó a Calcagno el procesamiento de 12 policías imputados, mientras que el defensor particular Mario Altuna pidió en julio el sobreseimiento. Burgos atribuyó a dos comisarios el presunto delito de “violación de los deberes de funcionario público”. Acusó a otros cuatro policías por el supuesto “homicidio en agresión” de Cárdenas. Mientras que los policías restantes fueron imputados por “lesiones graves o leves en agresión”. Pero no imputó a ningún policía por el crimen de Carrasco. Por eso, familiares del adolescente, querellantes en la causa, interpusieron varios recursos para que Calcagno haga lugar a nuevas medidas de prueba y cite a otros testigos. Pero el juez desestimó los planteos y la Cámara Segunda lo respaldó. Ahora la abogada de la querella, Marina Schifrin, interpuso un recurso de queja para que la causa llegue al Superior Tribunal de Justicia.
Toncek Arko
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