“Falta de respeto”

Redacción

Por Redacción

Mi hija Lucía Belén padece una discapacidad severa, tiene síndrome de Down y síndrome de Lennox-Gastaut –que corresponde a una epilepsia refractaria–, es decir, que no responde a los protocolos de medicación. Cumplirá 6 años el próximo abril y las limitaciones son globales: no camina, no habla, no se higieniza y necesita permanente asistencia por las crisis epilépticas. A pesar de este cuadro, nuestra familia contiene la situación enfocada en brindarle una calidad de vida digna. Desde su nacimiento, la lucha para el reconocimiento económico fijado por ley en las obras sociales ha sido y es sin descanso. Todo trámite debe acompañarse por la enésima certificación de su discapacidad. En estos tiempos de crisis de las instituciones sería de gran utilidad para su formación que los médicos auditores, contadores y abogados de las obras sociales convivan un par de días con personitas como Lucía Belén para que puedan entender el difícil escenario que atravesamos las madres y los padres que luchamos por sus derechos. Lucía Belén cuenta con las obras sociales ISSN, Sosunc y PAMI Veteranos. Éste, de manera unilateral y sin previo aviso, decide suspender la cobertura desde enero del 2013, y ahora Sosunc adopta una postura similar y, también sin previo aviso, rechaza el reintegro por no apegarse a la normativa vigente, a pesar de haber efectivizado ambas obras sociales anteriormente ese tipo de pagos. El ISSN tiene una política propia conocida por todos, fijada por su contexto de crisis financiera. Es triste comprobar con qué poca responsabilidad y respeto manejan el tema. Nosotras, las familias que tenemos un miembro discapacitado, estamos siempre dispuestas a llenar y presentar la documentación requerida. Lucía Belén nunca modificará su discapacidad pero deberemos demostrarla todo el tiempo. Por supuesto que recurrimos a la Justicia, pero me pregunto desde mi profesión de docente universitaria: ¿qué tipo de profesionales médicos, asistentes sociales, contadores, abogados estamos formando? ¿Todo pasa por lo económico? Es necesario que repensemos la formación universitaria, no sólo profesional sino principalmente de personas éticas como parte de sociedades que cuidan a sus miembros sin importar sus limitaciones y buscando el bienestar de todos. Lidia Marina López DNI 16.832.662- Neuquén

Lidia Marina López DNI 16.832.662- Neuquén


Mi hija Lucía Belén padece una discapacidad severa, tiene síndrome de Down y síndrome de Lennox-Gastaut –que corresponde a una epilepsia refractaria–, es decir, que no responde a los protocolos de medicación. Cumplirá 6 años el próximo abril y las limitaciones son globales: no camina, no habla, no se higieniza y necesita permanente asistencia por las crisis epilépticas. A pesar de este cuadro, nuestra familia contiene la situación enfocada en brindarle una calidad de vida digna. Desde su nacimiento, la lucha para el reconocimiento económico fijado por ley en las obras sociales ha sido y es sin descanso. Todo trámite debe acompañarse por la enésima certificación de su discapacidad. En estos tiempos de crisis de las instituciones sería de gran utilidad para su formación que los médicos auditores, contadores y abogados de las obras sociales convivan un par de días con personitas como Lucía Belén para que puedan entender el difícil escenario que atravesamos las madres y los padres que luchamos por sus derechos. Lucía Belén cuenta con las obras sociales ISSN, Sosunc y PAMI Veteranos. Éste, de manera unilateral y sin previo aviso, decide suspender la cobertura desde enero del 2013, y ahora Sosunc adopta una postura similar y, también sin previo aviso, rechaza el reintegro por no apegarse a la normativa vigente, a pesar de haber efectivizado ambas obras sociales anteriormente ese tipo de pagos. El ISSN tiene una política propia conocida por todos, fijada por su contexto de crisis financiera. Es triste comprobar con qué poca responsabilidad y respeto manejan el tema. Nosotras, las familias que tenemos un miembro discapacitado, estamos siempre dispuestas a llenar y presentar la documentación requerida. Lucía Belén nunca modificará su discapacidad pero deberemos demostrarla todo el tiempo. Por supuesto que recurrimos a la Justicia, pero me pregunto desde mi profesión de docente universitaria: ¿qué tipo de profesionales médicos, asistentes sociales, contadores, abogados estamos formando? ¿Todo pasa por lo económico? Es necesario que repensemos la formación universitaria, no sólo profesional sino principalmente de personas éticas como parte de sociedades que cuidan a sus miembros sin importar sus limitaciones y buscando el bienestar de todos. Lidia Marina López DNI 16.832.662- Neuquén

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