“Primero los niños”

Redacción

Por Redacción

Toda sociedad que se precie de respetar a sus integrantes debería sin duda cuidar, como prioridad absoluta, la calidad de la educación de sus hijos, ya que ellos serán a quienes entregaremos nuestro lugar para continuar esta hermosa alternancia de generaciones. Sinceramente, creo que en nuestro país no lo estamos haciendo, y estoy seguro que muchos coincidirán conmigo. A modo de ejemplo, y dejando de lado el paro docente con que recibieron tanto las autoridades como el cuerpo docente a los alumnos este año 2014, quería comentarles el caso particular de la Escuela 179 de San Martín de los Andes. Al día de la fecha las clases aún no han comenzado y es, en esta ocasión, porque las obras de refacción, que debían realizarse durante el receso de verano, aún no han terminado. Lo peor es que las autoridades ni siquiera dan una fecha de comienzo y, diariamente, los padres deben esperar las noticias radiales para saber qué hacer con sus hijos ese día. La dirección del establecimiento intenta tranquilizar a los padres manifestando que no se preocupen, porque ellos adaptarán los contenidos teniendo en cuenta el tiempo perdido. No quiero dejar de decirle a esta maestra argentina que esta afirmación sólo puede significar que, o bien les dan menos contenidos o de lo contrario les dan los mismos contenidos pero en menos tiempo que una escuela que haya comenzado las clases en forma normal. ¿Sería muy osado pedir que se recuperaran los días perdidos agregando, por ejemplo, una hora diaria de escolaridad? Creo que esto encontraría consenso entre todos y reforzaría la idea en padres y alumnos de que es importante ir a la escuela. Que no es lo mismo ir que no ir. Hay otro punto importante dentro de esta adaptación de la educación al siglo XXI. Existen, necesariamente, uno o varios responsables de que no hayan empezado las clases en esta escuela pero, sin embargo, nadie será el culpable. Toda mi vida he trabajado en la industria privada y cuando uno no cumple con la tarea que le es encomendada, en tiempo y forma, es despedido sin miramientos y recuerdo que en este caso estamos hablando de una tarea que debería tomarse como de máxima responsabilidad porque está en juego ni más ni menos que la educación de decenas de chicos en formación y sus posibilidades de tener un futuro mejor . No quiero dejar de mencionar que cuando ocurrió el lamentable incendio de la Escuela del Sol, la Municipalidad se encargó de que, en tiempo récord, el alumnado dispusiera de un lugar en donde dar comienzo a las clases. La reflexión a que me lleva esto es: ¿Hay chicos de primera y chicos de segunda? ¿Los alumnos de la Escuela 179 no merecen lo mismo? Hernán Santiago Kovadloff DNI 10.260.156 San Martín de los Andes

Hernán Santiago Kovadloff DNI 10.260.156 San Martín de los Andes


Toda sociedad que se precie de respetar a sus integrantes debería sin duda cuidar, como prioridad absoluta, la calidad de la educación de sus hijos, ya que ellos serán a quienes entregaremos nuestro lugar para continuar esta hermosa alternancia de generaciones. Sinceramente, creo que en nuestro país no lo estamos haciendo, y estoy seguro que muchos coincidirán conmigo. A modo de ejemplo, y dejando de lado el paro docente con que recibieron tanto las autoridades como el cuerpo docente a los alumnos este año 2014, quería comentarles el caso particular de la Escuela 179 de San Martín de los Andes. Al día de la fecha las clases aún no han comenzado y es, en esta ocasión, porque las obras de refacción, que debían realizarse durante el receso de verano, aún no han terminado. Lo peor es que las autoridades ni siquiera dan una fecha de comienzo y, diariamente, los padres deben esperar las noticias radiales para saber qué hacer con sus hijos ese día. La dirección del establecimiento intenta tranquilizar a los padres manifestando que no se preocupen, porque ellos adaptarán los contenidos teniendo en cuenta el tiempo perdido. No quiero dejar de decirle a esta maestra argentina que esta afirmación sólo puede significar que, o bien les dan menos contenidos o de lo contrario les dan los mismos contenidos pero en menos tiempo que una escuela que haya comenzado las clases en forma normal. ¿Sería muy osado pedir que se recuperaran los días perdidos agregando, por ejemplo, una hora diaria de escolaridad? Creo que esto encontraría consenso entre todos y reforzaría la idea en padres y alumnos de que es importante ir a la escuela. Que no es lo mismo ir que no ir. Hay otro punto importante dentro de esta adaptación de la educación al siglo XXI. Existen, necesariamente, uno o varios responsables de que no hayan empezado las clases en esta escuela pero, sin embargo, nadie será el culpable. Toda mi vida he trabajado en la industria privada y cuando uno no cumple con la tarea que le es encomendada, en tiempo y forma, es despedido sin miramientos y recuerdo que en este caso estamos hablando de una tarea que debería tomarse como de máxima responsabilidad porque está en juego ni más ni menos que la educación de decenas de chicos en formación y sus posibilidades de tener un futuro mejor . No quiero dejar de mencionar que cuando ocurrió el lamentable incendio de la Escuela del Sol, la Municipalidad se encargó de que, en tiempo récord, el alumnado dispusiera de un lugar en donde dar comienzo a las clases. La reflexión a que me lleva esto es: ¿Hay chicos de primera y chicos de segunda? ¿Los alumnos de la Escuela 179 no merecen lo mismo? Hernán Santiago Kovadloff DNI 10.260.156 San Martín de los Andes

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