“99 años de impunidad”
El 24 de abril de 2015 se cumplirán 100 años del primer genocidio del siglo XX. Se cumplen 100 años de impunidad, de injusticia, de familias destruidas, de un pueblo masacrado por parte del Estado otomano turco. Hoy, a 99 años de este hecho, el pueblo armenio ha conseguido sobrevivir, prosperar e instalar en todos los países del mundo la necesidad de reconocer este hecho gravísimo en la historia de la humanidad. Turquía sigue sin reconocer el genocidio a pesar de que en la misma Turquía los principales intelectuales han manifestado la necesidad de reconocer para poder avanzar como nación. El ejemplo más notorio es el del escritor premio nobel de literatura Orhan Pamuk, quien tuvo que abandonar su país de origen por su lucha y ensayos sobre el genocidio no reconocido. En el 2007, después del asesinato de Hrant Dink, un periodista de origen armenio, Orhan Pamuk nuevamente abandonó Turquía amenazado de muerte. Esto pasa en estos tiempos y en un país que es “el más occidental” de Oriente por sus alianzas estratégicas con los países del Primer Mundo. Esto también pasa porque el mundo no exigió castigo al Estado turco por sus crímenes de lesa humanidad y ellos siguieron con los kurdos, con los griegos y después vino el Holocausto (es sabido que Hitler a sus generales les recordó sobre el genocidio de los armenios y la impunidad posterior). Actualmente Armenia es un país independiente que tiene tres millones de habitantes y más de diez millones de armenios dando vueltas por el mundo. Su territorio es diez veces más chico que antes y queda en un lugar montañoso justo frente al bíblico monte Ararat, donde según la Biblia se estacionó el arca de Noé. Armenia fue el primer país del mundo que tomó el cristianismo como religión oficial del Estado en el año 301. Eso le costó muy caro a lo largo de su historia. Nunca Oriente le perdonó su cristianismo y varias guerras transcurrieron con el objetivo de sacar a un país cristiano su orgullo, su religión. Pero nunca fue tan traicionero como en 1915. En el último viaje que hice a Armenia tuve en mis manos el libro escrito por mi abuelo, un sobreviviente del genocidio. No sabía de la existencia de ese libro y lo leí en una noche a pesar de que tenía 250 páginas. No quiero detallar el terror descripto por un niño de 15 años que huyó de los turcos perdiendo a toda su familia: 12 hermanos, padre, madre… Ese niño sobrevivió a la peor tragedia del pueblo armenio y más adelante gobernó dos provincias de la actual Armenia. Únicamente quiero destacar la parte donde ese niño quiso volver a su pueblo destruido y lo encontró sin una persona con vida, en un lugar que tenía 5.000 habitantes. A pesar de los recuerdos horrorosos, él con algunos amigos volvió una y otra vez y siempre el Estado turco apareció para echarlos de su tierra natal. Eso quiere decir que la excusa del Estado turco –de que todo sucedió porque había guerra y que no fue un genocidio– no tiene validez alguna. Limpiaron el territorio armenio de los armenios y posteriormente de los kurdos. Quiero destacar que el Estado y el pueblo argentinos siempre fueron muy generosos con la historia del pueblo armenio. El reconocimiento del genocidio fue por ley en el 2007 y la provincia de Río Negro se adhirió a dicha norma, por lo cual mi eterno agradecimiento. A pesar de que mi llegada a Argentina no fue directamente generada por el genocidio, para más de 100.000 argentinos con orígenes armenios es el lugar donde se pudo volver a empezar y volver a creer. Ojalá que cuando se cumplan los 100 años el Estado turco entienda que donde quede aunque sea un armenio con vida se luchará en memoria de nuestros abuelos para que esta historia no se repita allá ni en otro lugar del mundo. Armen Grigorian DNI 18.848.405 Roca
Armen Grigorian DNI 18.848.405 Roca
El 24 de abril de 2015 se cumplirán 100 años del primer genocidio del siglo XX. Se cumplen 100 años de impunidad, de injusticia, de familias destruidas, de un pueblo masacrado por parte del Estado otomano turco. Hoy, a 99 años de este hecho, el pueblo armenio ha conseguido sobrevivir, prosperar e instalar en todos los países del mundo la necesidad de reconocer este hecho gravísimo en la historia de la humanidad. Turquía sigue sin reconocer el genocidio a pesar de que en la misma Turquía los principales intelectuales han manifestado la necesidad de reconocer para poder avanzar como nación. El ejemplo más notorio es el del escritor premio nobel de literatura Orhan Pamuk, quien tuvo que abandonar su país de origen por su lucha y ensayos sobre el genocidio no reconocido. En el 2007, después del asesinato de Hrant Dink, un periodista de origen armenio, Orhan Pamuk nuevamente abandonó Turquía amenazado de muerte. Esto pasa en estos tiempos y en un país que es “el más occidental” de Oriente por sus alianzas estratégicas con los países del Primer Mundo. Esto también pasa porque el mundo no exigió castigo al Estado turco por sus crímenes de lesa humanidad y ellos siguieron con los kurdos, con los griegos y después vino el Holocausto (es sabido que Hitler a sus generales les recordó sobre el genocidio de los armenios y la impunidad posterior). Actualmente Armenia es un país independiente que tiene tres millones de habitantes y más de diez millones de armenios dando vueltas por el mundo. Su territorio es diez veces más chico que antes y queda en un lugar montañoso justo frente al bíblico monte Ararat, donde según la Biblia se estacionó el arca de Noé. Armenia fue el primer país del mundo que tomó el cristianismo como religión oficial del Estado en el año 301. Eso le costó muy caro a lo largo de su historia. Nunca Oriente le perdonó su cristianismo y varias guerras transcurrieron con el objetivo de sacar a un país cristiano su orgullo, su religión. Pero nunca fue tan traicionero como en 1915. En el último viaje que hice a Armenia tuve en mis manos el libro escrito por mi abuelo, un sobreviviente del genocidio. No sabía de la existencia de ese libro y lo leí en una noche a pesar de que tenía 250 páginas. No quiero detallar el terror descripto por un niño de 15 años que huyó de los turcos perdiendo a toda su familia: 12 hermanos, padre, madre... Ese niño sobrevivió a la peor tragedia del pueblo armenio y más adelante gobernó dos provincias de la actual Armenia. Únicamente quiero destacar la parte donde ese niño quiso volver a su pueblo destruido y lo encontró sin una persona con vida, en un lugar que tenía 5.000 habitantes. A pesar de los recuerdos horrorosos, él con algunos amigos volvió una y otra vez y siempre el Estado turco apareció para echarlos de su tierra natal. Eso quiere decir que la excusa del Estado turco –de que todo sucedió porque había guerra y que no fue un genocidio– no tiene validez alguna. Limpiaron el territorio armenio de los armenios y posteriormente de los kurdos. Quiero destacar que el Estado y el pueblo argentinos siempre fueron muy generosos con la historia del pueblo armenio. El reconocimiento del genocidio fue por ley en el 2007 y la provincia de Río Negro se adhirió a dicha norma, por lo cual mi eterno agradecimiento. A pesar de que mi llegada a Argentina no fue directamente generada por el genocidio, para más de 100.000 argentinos con orígenes armenios es el lugar donde se pudo volver a empezar y volver a creer. Ojalá que cuando se cumplan los 100 años el Estado turco entienda que donde quede aunque sea un armenio con vida se luchará en memoria de nuestros abuelos para que esta historia no se repita allá ni en otro lugar del mundo. Armen Grigorian DNI 18.848.405 Roca
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