“El señor intendente está equivocado”
El día 13/4/14 en tapa del diario “La Mañana”, usted señor intendente hace una afirmación completamente equivocada cuando dice: “La inundación no se hubiese evitado tampoco en el primer mundo”. Pues bien, en el primer mundo ya hace bastante tiempo que se han desarrollado modelos matemáticos de hidrología urbana que permiten simular los caudales generados por las tormentas y así diseñar y luego ejecutar las obras para evacuar las crecidas. La mayoría de las ciudades de Europa, EE. UU., Japón y otros países han invertido en planes de obras de drenaje y protección aluvional durante muchos años (la mayoría desde los años 60). Estas obras se encuentran actualmente en revisión y evaluación de su probable desempeño frente a los escenarios que plantea el cambio climático, como estrategia adaptativa con un horizonte en el año 2050 (IPCC WGII AR5 31/03/2014). Una lluvia de 100 mm es poco frecuente, pero no desconocida. Ya ocurrieron este tipo de eventos en el año 1957, 1975 y ahora en el 2014 significa una recurrencia empírica menor de 30 años. En cada oportunidad y como consecuencia de estos desastres naturales se planificaron obras: en 1960 nace el Parque Norte, en 1975 las obras de contención a pie de barda hasta el barrio Melipal, entre otras. En su primera gestión, con muy buen criterio, se desarrolló el estudio del Plan Maestro Pluvioaluvional, el que fue un gran paso para actualizar los viejos estudios del año 1975. Algunas obras se hicieron y muchas otras no. La presión inmobiliaria, la demanda habitacional, las tomas, el asfalto y las urgencias electorales modificaron los tiempos y los criterios en que se proyectaron las obras del Plan Maestro. Bajo esta presión se tomaron decisiones equivocadas de parte del municipio, como el caso del loteo social de Toma Norte; también del gobierno provincial, ejecutando urbanizaciones y proyectos sin las obras de contención y drenaje correspondientes. Casos como en Cuenca XV y XVI, el CAM, la Legislatura y varios proyectos privados también incumplieron sus compromisos de obras exigidos por las Evaluaciones Ambientales efectuadas oportunamente dentro de la Utgua. En numerosas oportunidades se me cuestionó las “trabas” que se ponían desde la Utgua a estos proyectos de desarrollo con exigencias de obras “muy costosas” dentro de los Planes de Gestión Ambiental. En efecto eran “costosas”, pero con ellas se hubieran evitado en gran medida los problemas que ocurrieron (al final … lo barato sale caro). Es por ello que, según dicen, “toda crisis genera una oportunidad”. Le sugiero o recomiendo, para que dentro de los próximos 30 años otro intendente no repita la misma letanía: 1) Haga una revisión de las obras del Plan Maestro Pluvioaluvional bajo escenarios del cambio climático y con estimaciones del crecimiento de la urbanización (coeficiente de impermeabilidad) más realista, con proyección al año 2050. 2) Instruya a su responsable ambiental para que desarrolle un plan de manejo de las cabeceras de las cuencas urbanas con programas de protección y control siguiendo los criterios utilizados por el Servicio Hidrológico Forestal en los años 60 (Convenio ley Nº 275). 3) Instruya a sus legisladores para generar una normativa regulatoria de las construcciones y urbanizaciones en zonas de riesgo pluvioaluvional con sanciones económicas para las personas y empresas e instituciones que no ejecuten las obras comprometidas. 4) Acuerde con las autoridades provinciales (son autoridad de aplicación del Código de Aguas Ley 899) las obras de infraestructura básica que exceden la responsabilidad de los privados, como por ejemplo: adecuación del arroyo Durán y Villa María, adecuación de desagües en las vías del ferrocarril y la Ruta 22. 5) Elabore un plan de obras con horizonte en el 2050 y la creación de fondo permanente de financiamiento de ésta (similar al fondo fiduciario). 6) Gestione ante organismos nacionales e internacionales de fondos para financiar el Plan Pluvioaluvional 2050 (BID, BM). Con estas medidas pondrá el problema en camino de solución. De nada. Ing. Agr. Juan Carlos Roca, DNI 12.648.529 Exsubscretario de Medio Ambiente del municipio 2000-2010
Ing. Agr. Juan Carlos Roca, DNI 12.648.529 Exsubscretario de Medio Ambiente del Municipio 2000-2010
El día 13/4/14 en tapa del diario “La Mañana”, usted señor intendente hace una afirmación completamente equivocada cuando dice: “La inundación no se hubiese evitado tampoco en el primer mundo”. Pues bien, en el primer mundo ya hace bastante tiempo que se han desarrollado modelos matemáticos de hidrología urbana que permiten simular los caudales generados por las tormentas y así diseñar y luego ejecutar las obras para evacuar las crecidas. La mayoría de las ciudades de Europa, EE. UU., Japón y otros países han invertido en planes de obras de drenaje y protección aluvional durante muchos años (la mayoría desde los años 60). Estas obras se encuentran actualmente en revisión y evaluación de su probable desempeño frente a los escenarios que plantea el cambio climático, como estrategia adaptativa con un horizonte en el año 2050 (IPCC WGII AR5 31/03/2014). Una lluvia de 100 mm es poco frecuente, pero no desconocida. Ya ocurrieron este tipo de eventos en el año 1957, 1975 y ahora en el 2014 significa una recurrencia empírica menor de 30 años. En cada oportunidad y como consecuencia de estos desastres naturales se planificaron obras: en 1960 nace el Parque Norte, en 1975 las obras de contención a pie de barda hasta el barrio Melipal, entre otras. En su primera gestión, con muy buen criterio, se desarrolló el estudio del Plan Maestro Pluvioaluvional, el que fue un gran paso para actualizar los viejos estudios del año 1975. Algunas obras se hicieron y muchas otras no. La presión inmobiliaria, la demanda habitacional, las tomas, el asfalto y las urgencias electorales modificaron los tiempos y los criterios en que se proyectaron las obras del Plan Maestro. Bajo esta presión se tomaron decisiones equivocadas de parte del municipio, como el caso del loteo social de Toma Norte; también del gobierno provincial, ejecutando urbanizaciones y proyectos sin las obras de contención y drenaje correspondientes. Casos como en Cuenca XV y XVI, el CAM, la Legislatura y varios proyectos privados también incumplieron sus compromisos de obras exigidos por las Evaluaciones Ambientales efectuadas oportunamente dentro de la Utgua. En numerosas oportunidades se me cuestionó las “trabas” que se ponían desde la Utgua a estos proyectos de desarrollo con exigencias de obras “muy costosas” dentro de los Planes de Gestión Ambiental. En efecto eran “costosas”, pero con ellas se hubieran evitado en gran medida los problemas que ocurrieron (al final … lo barato sale caro). Es por ello que, según dicen, “toda crisis genera una oportunidad”. Le sugiero o recomiendo, para que dentro de los próximos 30 años otro intendente no repita la misma letanía: 1) Haga una revisión de las obras del Plan Maestro Pluvioaluvional bajo escenarios del cambio climático y con estimaciones del crecimiento de la urbanización (coeficiente de impermeabilidad) más realista, con proyección al año 2050. 2) Instruya a su responsable ambiental para que desarrolle un plan de manejo de las cabeceras de las cuencas urbanas con programas de protección y control siguiendo los criterios utilizados por el Servicio Hidrológico Forestal en los años 60 (Convenio ley Nº 275). 3) Instruya a sus legisladores para generar una normativa regulatoria de las construcciones y urbanizaciones en zonas de riesgo pluvioaluvional con sanciones económicas para las personas y empresas e instituciones que no ejecuten las obras comprometidas. 4) Acuerde con las autoridades provinciales (son autoridad de aplicación del Código de Aguas Ley 899) las obras de infraestructura básica que exceden la responsabilidad de los privados, como por ejemplo: adecuación del arroyo Durán y Villa María, adecuación de desagües en las vías del ferrocarril y la Ruta 22. 5) Elabore un plan de obras con horizonte en el 2050 y la creación de fondo permanente de financiamiento de ésta (similar al fondo fiduciario). 6) Gestione ante organismos nacionales e internacionales de fondos para financiar el Plan Pluvioaluvional 2050 (BID, BM). Con estas medidas pondrá el problema en camino de solución. De nada. Ing. Agr. Juan Carlos Roca, DNI 12.648.529 Exsubscretario de Medio Ambiente del municipio 2000-2010
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