Las 10 continuaciones imperdibles del cine
El dicho dice que las segundas partes no son buenas. Pero lo que funciona en la vida no siempre se aplica al cine. Allí, en la pantalla grande, directores y actores han demostrado que muchas veces vale la pena insistir; que hay más cosas para contar y que para los espectadores puede ser un verdadero placer reencontrarse con esos viejos conocidos y sus nuevas historias.
Cine
La trilogía «Antes…», de Linklater
 
 

 
Cuando se encontraron en el tren rumbo a Viena y se enamoraron en pocas horas, mientras caminaban por la ciudad -y sobre todo hablaban-, todo parecía dicho. La historia de amor de Jesse y Celine parecía destinada a ser un hermoso recuerdo del cine, con la dosis justa de romance y melancolía. Pero el trío que forman Ethan Hawke, Julie Delpy y el director Richard Linklater se reencontró nueve años después (primero) y otros nueve años más tarde otra vez para regalarnos una trilogía que, sin edulcorantes, habla de las edades del amor, con sus arrugas incluidas. «Antes que amanezca», «Antes del atardecer» y «Antes de la medianoche». 
 
Kill Bill, de Quentin Tarantino 
 

 
Después del festival de sangre y miembros cortados en pedazos que fue la primera Kill Bill, había que pensarse bien eso de ir al cine a presenciar cómo seguía la venganza de «La novia» despechada del famoso Bill. Pero en el volumen dos de la entrega, Quentin Tarantino no muestra ni un solo hilo de sangre. En sus planes, Kill Bill era una sola película épica, pero Miramax no veía cómo la gente iba a quedarse sentada en su butaca durante cuatro horas, así que le pidieron que la divida en dos. Así fue. Y resultó. La segunda parte del filme es brillante, y es uno de los que no hay que perderse. 
 
Toy Story 
 

 
¿La mejor película animada? Sin dudas. «Toy Story» encierra no sólo la fantasía de los niños sobre la «vida» de sus juguetes, sino que, sobre todo, habla de cómo esos niños crecen, y se van olvidando de aquello que los divertía; de los celos y del enorme valor de la amistad, todo con aquella inolvidable canción («You’ve Got a Friend in Me», que Randy Newman compuso en un sólo día para este filme). En este caso, si la primera película es maravillosa; la segunda es inolvidable y la tercera es el mejor moño para el regalo de Pixar: un filme emocionante, sobre todo para los que ya crecieron. 
 
El señor de los anillos 
 

 
La trilogía, en papel y letra, de J.R.R. Tolkien, es una maravilla de la literatura, un clásico que nadie debería dejar de leer. Como si eso fuera poco, el director Peter Jackson logró que en el cine ocurriera exactamente lo mismo: filmar una trilogía que nadie debería dejar de ver. La historia de Frodo Bolsón y su compañía del anillo, unida al mago Gandalf para destruir al malvado Sauron fue traducida a la pantalla grande de un modo impecable, con su mundo de elfos, enanos, y orcos, y con batallas memorables. ¿Cuál es la mejor? ¿»La comunidad del anillo»?, ¿»Las dos torres? ¿»El retorno del rey?». Las tres. 
 
Los juegos del hambre 
 

 
En la primera parte de esta saga basada en los libros de Suzanne Collins hubo despliegue, una buena presentación de la historia y una excelente elección de casting, con la siempre rendidora Jennifer Lawrence en el papel principal de Katniss Everdeen. Pero aquí lograron lo que habitualmente no ocurre: que la segunda parte sea aún mejor y deje con ganas de más (que es justamente lo que viene). Aquí queda claro que no estamos simplemente ante una película con mucha inversión, sino ante el inevitable desencadenante de la revolución que está por llegar. 
 
El Padrino 
 

 
En la mayoría de las encuestas, «El Padrino» figura como la mejor película de todos los tiempos. Pero se sabe, «El Padrino» son tres entregas y todas forman parte indispensable de la historia del cine con mayúsculas junto con su director, Francis Ford Coppola. Los diálogos de este filme que hace foco en los Corleone, una de las cinco familias de la mafia de Nueva York, desde los años en que Vito (Marlon Brando) era el capo hasta el momento en que su sucesor Michael (Al Pacino) cansado y envejecido, busca a su heredero; y las escenas, son para aprender de memoria. 
 
Misión Imposible 
 

 
Para aquellos a los que les gusta la acción y no odian a Tom Cruise, esta es una saga imperdible. De Tom Cruise se pueden decir muchísimas cosas malas, pero nada de eso podrá dañar su papel de Ethan Hunt, el líder de esta película que logra superarse en cada entrega. Cruise elige cada vez un nuevo director que le suma aún más condimentos a esta atrapante historia (Brian de Palma, John Woo y J.J. Abrams y Brad Bird) y elige grandes villanos para que le hagan el contrapeso. Si uno entra en el juego de la historia, y compra las escenas espectaculares, todas son recomendables. 
 
La guerra de las galaxias 
 

 
Están los fanáticos y los que ni siquiera se interesan por esta saga. Pero para los primeros (que ahora esperan las nuevas entregas) esta es una de las mejores historias de ficción de la historia del cine. Y tienen mucha razón: George Lucas creó un drama griego y lo trasladó al espacio; le dio acción, humor, romance, escenas memorables y frases inolvidables, con «Luke, soy tu padre» y «Que la fuerza te acompañe», al tope del ranking. ¿Cuáles hay que ver? Todas, la IV, V y la VI. Después la I (es la única un poco aburrida); la II y la III. Y en poco tiempo, la VII, la VIII y la IX. ¿Será mucho?. Para nada. 
 
Las Batman de Christopher Nolan 
 

 
Qué suerte que Christopher Nolan hizo algo por esta historia. Hasta ese momento, ni el carilindo de George Clooney, ni el musculoso Val Kilmer, ni Michael Keaton hicieron gran cosa por Bruce Wayne. Pero llegó Nolan y lo pintó todo de oscuro, acompañado por Christian Bale en el papel principal. Su primera película fue un éxito, con la impecable narración de cómo surgió el hombre murciélago. Y las continuaciones fueron aún mejores. ¿Cómo olvidar la segunda entrega con ese memorable Guasón de Heath Ledger? ¿Cómo dejar de ver la tercera? Tres de acción muy pero muy bien hechas. 
 
Todo «Bourne» 
 

 
Otra de acción imperdible. La saga Bourne, la historia de ese agente secreto que pierde la memoria y emprende la búsqueda de su identidad mientras elude a sus ex-compañeros que tratan de matarlo, es adrenalínica. Y todas son buenas y necesarias. La primera, ‘Identidad Bourne’ fue dirigida eficazmente por Doug Liman; en la segunda entrega, «La supremacía Bourne», Paul Greengrass le dio un ritmo frenético difícil de olvidar, y quizás por eso se quedó para la tercera, con la que Matt Damon dio por terminada su relación con el agente. En este caso también, hay que ver las tres.
Cine
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora