“Algo no está bien”
Cualquier persona que realiza una compra en un negocio y no está conforme con la atención, el precio, la calidad del trabajo o las condiciones de pago, lo primero que hace es pagar la factura y luego decidir si vuelve o no al mismo lugar. Si esa persona es cliente por más de 20 años y también se dedica al servicio, puede expresar su disconformidad, pero nunca negarse a pagar por un servicio o compra ya realizada. ¿Qué pasaría si usted fuera a un taller a reparar su auto, el mecánico le cambiara los filtros y el aceite y le hiciera algunos ajustes pero después de algunas pruebas el vehículo presentara el mismo problema y luego de volver a revisar el vehículo le dijera que para que funcionara bien debería rectificar el motor, indicándole el importe de la reparación? Como a usted le parecería “caro”, decidiría no realizarlo. Difícilmente pueda retirar el vehículo sin antes abonar los materiales y la mano de obra insumidos en la revisación anterior al diagnóstico final. Cuando la soberbia puede más que la razón, cuando de nada sirven los más de veinte años de una buena relación comercial, cuando se pierde la buena fe, se siente una desilusión muy grande con la persona que uno conoció durante todo ese tiempo y que innecesariamente adopta la actitud de no pagar sus cuentas. Parece mentira que a esta altura de nuestras vidas prioricemos la ventaja económica sobre las relaciones personales. Una verdadera lástima. Ricardo Dougall DNI 10.532.537 Neuquén
Ricardo Dougall DNI 10.532.537 Neuquén
Cualquier persona que realiza una compra en un negocio y no está conforme con la atención, el precio, la calidad del trabajo o las condiciones de pago, lo primero que hace es pagar la factura y luego decidir si vuelve o no al mismo lugar. Si esa persona es cliente por más de 20 años y también se dedica al servicio, puede expresar su disconformidad, pero nunca negarse a pagar por un servicio o compra ya realizada. ¿Qué pasaría si usted fuera a un taller a reparar su auto, el mecánico le cambiara los filtros y el aceite y le hiciera algunos ajustes pero después de algunas pruebas el vehículo presentara el mismo problema y luego de volver a revisar el vehículo le dijera que para que funcionara bien debería rectificar el motor, indicándole el importe de la reparación? Como a usted le parecería “caro”, decidiría no realizarlo. Difícilmente pueda retirar el vehículo sin antes abonar los materiales y la mano de obra insumidos en la revisación anterior al diagnóstico final. Cuando la soberbia puede más que la razón, cuando de nada sirven los más de veinte años de una buena relación comercial, cuando se pierde la buena fe, se siente una desilusión muy grande con la persona que uno conoció durante todo ese tiempo y que innecesariamente adopta la actitud de no pagar sus cuentas. Parece mentira que a esta altura de nuestras vidas prioricemos la ventaja económica sobre las relaciones personales. Una verdadera lástima. Ricardo Dougall DNI 10.532.537 Neuquén
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