En la huella de El Zorro
DEBATES
Cada uno en su tiempo. Y cada uno con sus ideas. Sus posibilidades concretas de ejercer poder. Ergo, no se trata aquí de comparar. Al decir de Ernst Jünger, cuando se apela a ella para mirar la historia, habla más la pereza de pensamiento que razonar inteligentemente la historia.
Pero esto no condiciona establecer enlaces entre conductores de un pasado y otros pasados. Veamos.
El Zorro Roca ha sido rastrillado intensamente por la historia. Desde lo particular a lo general, es un protagonismo intensamente explorado. Exploración que levanta polvaredas, por cierto.
Pero desde hace más de dos décadas, tanto en el plano académico como en la tarea investigativa, Argentina vive el mejor momento en materia de bucear el pasado. Basta ver la producción de egresados de las universidades nacionales o de las privadas San Andrés y Torcuato Di Tella sin desmedro de otras para legitimar lo dicho. Y si un dato más se requiere, basta seguir la saga de la producción editorial en materia de historia bajo conducción de académicos de sólida proyección intelectual. Un caso: El Pasado Presente que dirige Luis Alberto Romero. Y no es la única, claro.
Polémica. Abierta a debate, el grueso de toda esa producción está signado con sus más y sus menos por un manejo riguroso de las fuentes.. Y dominada por la interpretativa, aun en su desigualdad. Pero desde lo temático, la tendencia de esa producción ya no apunta a los pasados lejanos. Ya no seduce Mayo de 1810, por caso. La nueva producción se direcciona a eso que el inglés Edward Hallett Carr definía como plantar en términos de historia lo que aún palpita en uno, late, se toca, emociona, enoja. Llega por relato que habla de lo muy cercano, o por experiencia propia, pero palpita en uno.
De ahí, por ejemplo, y en clave a los vientos que llegan desde Europa en materia de investigar, la excelente producción sobre historia social que hoy se plasma en Argentina.
Pero sí, aún queda una desfiladero interesante para poner la lupa en El Zorro: desentrañar eso que un excelente libro Las ideas de esos hombres define como elementos tardíos del roquismo. Hombres que plantearon y en algunos casos lograron, con creces, mudanzas formidables en el país. Aun respaldados por sistemas políticos restrictivos. O de facto. El caso del general Agustín P. Justo, por ejemplo. U hombres que jamás tuvieron el poder real pero cuyo ideario era significativamente transformador. Arturo Frondizi, por caso.
No comparamos. Simplemente hablamos de una huella que abrió El Zorro.
Carlos Torrengo
carlostorrengo@hotmail.com
Carlos Torrengo
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