Investigación periodística sacude campaña en Brasil

Lo aseguró “Veja” a dos días del balotaje.

Redacción

Por Redacción

BRASILIA.- La revelación en la prensa de que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, sabían de la existencia de una red de corrupción en el ente estatal Petrobras caldeó la campaña electoral en las vísperas del balotaje de mañana. Al conocer la denuncia realizada ayer por la revista semanal “Veja”, que cita declaraciones hechas a la policía por uno de los involucrados en las maniobras de corrupción, Rousseff calificó el reporte de “terrorismo electoral” y prometió dar respuesta al mismo ante la Justicia. Su contrincante en el balotaje, el socialdemócrata Aécio Neves, criticó a su vez la reacción del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), al que acusó de tener “la censura como única respuesta” por haber solicitado al Tribunal Superior Electoral (TSE) que fueran retirados del aire los enlaces y menciones al reportaje divulgados en la página de la revista en Facebook. Según “Veja”, el cambista Alberto Youssef, quien está preso por integrar una red de lavado de dinero vinculada a los desvíos en Petrobras, dijo que la mandataria y su antecesor estaban al tanto de las maniobras delictivas, que fueron denunciadas anteriormente por el ex director de Refinería y Abastecimiento del ente, Paulo Roberto Costa. Costa y Youssef suministran información a la policía y la Fiscalía a cambio de obtener reducción en sus respectivas penas. Costa denunció en su momento que la red operó cuando Lula era presidente de la República y Rousseff su jefa de Gabinete y presidenta del Consejo de Administración de la estatal. Rousseff volvió a negar ayer haber estado al tanto de los desvíos en Petrobras, los cuales, según las denuncias, se usaron en parte para financiar campañas políticas del PT y otras agrupaciones aliadas. “No puedo callar frente a ese acto de terrorismo electoral articulado por la revista ‘Veja’ y sus socios ocultos. Una actitud que avergüenza a la prensa y agrede nuestra tradición democrática”, expresó Rousseff durante el último programa de propaganda electoral previo a los comicios. Según Rousseff, la publicación no presenta “ninguna prueba concreta” y “una vez más, se basa en presuntas declaraciones de personas del submundo del crimen intentando involucrarme a mí y al presidente Lula en los episodios de Petrobras, que están bajo investigación de la Justicia”. “Todo el mundo sabe sobre la campaña sistemática que la revista mueve hace años. (…) Es un intento de intervenir de forma deshonesta en el resultado de las elecciones”, remarcó la mandataria. La policía federal dice que las denuncias revelan la existencia de una “organización delictiva” que actuaba dentro de Petrobras, y que habría movido unos 10.000 millones de reales (4.098 millones de dólares). (DPA)


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